SOS por bosques de niebla del Cañón del Combeima

Crédito: Suministrada - EL NUEVO DÍA
Durante las dos últimas semanas, propietarios de fincas de la parte alta de la vereda El Gallo, vía al Cañón del Combeima han venido causando graves afectaciones a los bosques de niebla de este sector. Realizando tala y quema de árboles de gran tamaño, causando no sólo daño a la flora y fauna, sino además a los nacederos de agua.
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Esta zona privilegiada por su rica biodiversidad de flora y fauna, al igual que su recurso hídrico está siendo amenazada y destruida sin que autoridad alguna lo impida. Lo anterior es extremadamente grave, puesto que hace 20 días aproximadamente bajó una avalancha de grandes proporciones por una de las quebradas que desembocan al río Combeima; dicha avalancha arrastró rocas de gran tamaño, árboles, lodo y acabó con la única vía de acceso que tienen los campesinos, al igual que terraplenes y puentes, dejando a la comunidad incomunicada por varios días.

Las casi cinco hectáreas de bosque arrasadas en la vereda El Gallo se encuentran a una altura de 2.000 metros sobre el nivel del mar aproximadamente. Lo que hace que estas áreas guarden ciertas características que sólo se encuentran en estos ecosistemas de alta montaña. Son por excelencia nuestra fábrica natural de agua.

En el caso del Cañón del Combeima, las cálidas corrientes de aire que vienen del Valle del Magdalena se compenetran con las corrientes de aire frío que bajan desde el Nevado del Tolima; esto permite la gran nubosidad que se aprecia constantemente en nuestro hermoso cañón. Estos grandes cúmulos de nubes o de ríos que vuelan, llamados así por los indígenas, permiten que miles de millones de gotas de agua se condensen y se deslicen por las hojas de los árboles muy lentamente. Para después poco a poco ir alimentando las quebradas, cascadas y riachuelos; estos a su vez se convierten en la zona de recarga hídrica de los acuíferos, como por ejemplo el acuífero del abanico de Ibagué, uno de los más grandes del centro del país. De gran importancia para el desarrollo agropecuario del abanico de la capital tolimense.

Desde aquí hacemos un llamado a las autoridades ambientales, a los campesinos y a la Administración municipal para que unamos fuerzas junto con los líderes ambientales en beneficio y protección de éste patrimonio natural, del cual nos podemos sentir orgullosos los tolimenses; ya que de lo contrario estas montañas deforestadas se convertirían en una gran amenaza para quienes viven en sus partes bajas y zonas urbanas muy cercanas a la rivera del Combeima.

Helida Helena Barcenas, Comité Ambiental del Tolima

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