Invasión en La Palmilla no se detiene y vecinos siguen inconformes

Crédito: Hélmer Parra / EL NUEVO DÍAEn el lugar actualmente residen más de 300 familias, la mayoría dedicadas a actividades al interior de la plaza.
La comunidad aledaña al predio La Palmilla donde actualmente hay una invasión asentada hace varios meses pide una intervención de la Alcaldía.
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Desde el 2017 las Juntas de Acción Comunal de los barrios El Salado y de las veredas La Palmilla, El Jago, Chembe y la corporación Agroecoturística de los corregimiento Doce y Trece y  la comuna Siete, Corposalado, vienen denunciando de manera repetitiva y ante diferentes entidades la invasión que tiene lugar en un predio propiedad de la Alcaldía y la Gobernación.

Tres años después el asentamiento ilegal continúa, en el lugar crece el número de viviendas construidas en guaduas y polisombras y según la denuncia con todo tipo de conexiones fraudulentas para tener en el lugar servicios públicos como energía y agua.

Los vecinos de los predios aledaños, denuncian la contaminación de la quebrada Paujil y el incremento de la inseguridad, no solo para quienes han vivido en el lugar por años, sino para quienes visitan el sector.

“La comunidad del sector se ha visto muy afectada por los constantes robos a fincas, atracos en la vía y presencia de expendedores y consumidores de sustancias psicoactivas; vale la pena recordar que este ha sido un sector que tradicionalmente se dedica al turismo y estamos agremiados a Corposalado.

Infortunadamente en lo corrido del año no ha habido presencia de la Policía, ni de ninguna autoridad y cada día son más las familias que han llegado a invadir el predio”, resaltó la comunidad en uno de los diferentes documentos allegados a las autoridades.

Incluso las promesas de campaña de algunos candidatos al Concejo y la Alcaldía en el 2019, afianzaron la posibilidad para muchos residentes de quedarse en el predio.

Esta redacción se intentó comunicar con el secretario de Gobierno, Carlos Portela, para saber en qué va el proceso en este lote, pero hasta el momento no hay respuesta.

En febrero Portela indicó que la decisión sobre el predio también le compete a la Gobernación y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, quienes hicieron inversión para la creación del centro de atención, pero advirtió que el predio no es para uso habitacional.

 

Esperan cita con el Alcalde

A la fecha, en el asentamiento ilegal hay construidas 369 viviendas y la comunidad decidió llamar el sector Altos de Caracolí, allí residen personas de todas las edades, quienes en su mayoría tienen trabajos en la plaza de mercado de El Salado.

Jorge Pérez, vocero de la comunidad, le explicó a EL NUEVO DÍA  que ya cuentan con planos de todo el terreno y aseguró que en campaña el alcalde Andrés Hurtado, visitó su predio y habló con la gente, por lo que ahora espera volverse a sentar con el mandatario para que les dé una solución a las más de 300 familias.

“El Alcalde estuvo en el lote, habló con la gente y quedó que iba a volver, no fue, pero tampoco nos ha atacado ni hecho daño”, acotó Pérez.

El vocero indicó que llevan 39 meses en el predio e indicó que a cada familia que estuvo en todo el proceso se les dio un lote de 60 metros cuadrados que hasta la fecha han sido respetados.

Asimismo, desmintió que los hechos de inseguridad sean por cuenta de la invasión, por el contrario señaló que es producto de gente externa que se ubica en la vía, Pérez pidió presencia de la Policía para minimizar la inseguridad.

Las familias por el momento están surtiendo un proceso legal con ayuda de un abogado y se espera es que se haga el cambio en el uso del suelo.

 

El problema

El pleito del lote La Palmilla está desde el 2015, cuando se tuvo la intención de construir el Centro de Atención al menor infractor, obra que quedó en veremos luego de que Cortolima frenará su construcción, teniendo en cuenta que el uso del suelo no es apto para construcciones urbanas.

A la fecha todavía hay en pie parte de la construcción que se adelantó y de la que se pidió su demolición para recuperar el estado natural del lote. 

Tras la suspensión de estas obras llegó la invasión del predio en el que se han hecho diferentes operativos para desalojar a las familias.

 

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Hélmer Parra / EL NUEVO DÍA

La comunidad aledaña denunció que con la llegada de la invasión se han seguido presentando mayores hechos de inseguridad.

EL NUEVO DÍA

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