Dos heridos y más de 44 comparendos dejó la última manifestación en Ibagué

Crédito: Jorge Cuéllar / EL NUEVO DÍA
En los últimos días, ciudadanos se han volcado en masa a las calles a protestar, pero los resultados evidencian la falta de diálogo y reformas.
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En una segunda jornada de manifestaciones en la capital del Tolima, a raíz de la indignación que vive el país a causa de la muerte del estudiante de Derecho Javier Ordóñez en Bogotá, un enfrentamiento cobró protagonismo la noche del jueves entre ciudadanos y la Policía Metropolitana de Ibagué.

Los hechos se dieron en el marco de una convocatoria denominada ‘marcha de antorchas’, que fue citada en cercanías a la Universidad del Tolima al finalizar la tarde. No obstante, esta no se cumplió en su totalidad debido a desmanes que solo permitieron llegar hasta el CAI del Estadio.

Según Flor Múnera, de la Comisión de Derechos Humanos del Tolima, el abuso de autoridad se evidenció desde el primer momento en que la marcha comenzó, pues los oficiales arremetieron “con gases, les mandaban las motos por encima, la gente caía y los montaron luego en un camión; fue una cosa increíble, desastrosa contra toda la gente, que ni siquiera fue solo con los marchantes, sino contra las personas que coincidencialmente pasaban por ahí”.

El enfrentamiento duró algunas horas y se desplazó por varias calles, retornando a la entrada de la UT donde cobraron mayor fuerza las acciones y tuvo que intervenir el Esmad y las tanquetas.

Varios jóvenes resultaron conducidos a la Inspección Permanente de Ibagué, entre ellos dos menores de edad. Además, un hombre terminó herido en uno de sus ojos, que al cierre de esta edición aún permanecía en la Clínica Asotrauma a la espera de una cirugía. Por otra parte, un policía también resultó herido.

 

En cifras

A través de un comunicado, la Policía Metropolitana de Ibagué manifestó que en “los últimos días ha sido necesaria la intervención del grupo especializado Esmad, para disuadir y dispersar acciones de violencia en contra de personas e instalaciones policiales, como los hechos registrados en la estación de policía sur de la calle 21 y el CAI Estadio, arrojando como resultado la captura de siete personas por delitos como daño en bien del Estado, obstrucción de vías y asonada, de igual forma se ha hecho necesario la imposición de 44 órdenes de comparendo en aplicación al Código Nacional De Seguridad Y Convivencia”.

Sin embargo, la líder de DD.HH. afirmó que “fue tan injusto todo lo que pasó. Un ataque donde hubo mucho odio. En la marcha venían ciudadanos del común y algunos pocos estudiantes; pero ya están fuera de la Permanente, están en sus casas”.

Ante lo sucedido, la Metib afirmó que “las personas capturadas fueron puestas a disposición de la Fiscalía General de la Nación, y a quienes se les impusieron comparendo, fueron trasladadas de manera momentánea para procedimiento policial a las instalaciones de la Institución”.

 

La UT se manifestó

Al respecto, la Universidad del Tolima desde muy tempranas horas le informó a los medios de comunicación que “como resultado de dicha manifestación, un grupo de personas, algunas de ellas, identificadas como estudiantes de la Universidad del Tolima, se agolparon al interior de nuestra institución e iniciaron un enfrentamiento con la fuerza pública que llegó al lugar con el fin de contener la propuesta”.

Además, que “como Dirección condenamos las manifestaciones violentas, pues de ninguna manera, se puede rechazar la violencia con más violencia”.

Asimismo, que, como “casa de educación superior, donde prevalece el diálogo y el debate con argumentos, hacemos nuevamente una invitación a evitar este tipo de acciones que pueden afectar el bienestar e integridad de miembros de la comunidad universitaria”.

En acuerdo con este último punto, la líder de DD.HH. Flor Múnera dijo que es necesario de manera urgente entablar un verdadero diálogo, “existe una mesa que se llama Mesa Interinstitucional de Protección a la Protesta Social, no ha sido posible que se convoque cada vez que hay una protesta. Hace falta que funcione.

“El diálogo no puede ser sordo. El diálogo es para poder evitar este tipo de situaciones que se han presentado durante estos dos días no vuelvan a pasar”.

 

Acompañamiento de la Personería de Ibagué

“Desde el primer momento de las reacciones presentadas en Ibagué, esta Agencia del Ministerio Público, ha realizado acompañamiento principalmente los días 9 y 10 de septiembre en los puntos de concentración de las protestas en nuestra ciudad, sosteniendo comunicación permanente con los representantes de los grupos manifestantes.

Bajo la supervisión de este Órgano de Control y con el apoyo de la Comisaría de turno, tres jóvenes menores de edad fueron entregados a sus padres. De la misma manera, la Personería Municipal hizo presencia en el Distrito de Policía No 1, hasta el momento en que los jóvenes retenidos fueran retirados del lugar verificando que no se presentaran excesos, ni abuso de autoridad en su contra garantizando así su integridad y la protección de sus Derechos y Garantías fundamentales”.

 

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OPINE

En nuestras redes sociales, los seguidores de EL NUEVO DÍA opinaron al respecto de lo sucedido:

 

Carolina Arboleda

“¿Y para los vándalos qué ley existe? ¿La reforma buscará que los uniformados que ejercen con profesionalismo sean respetados por los vándalos? No olvidemos que los policías también son humanos”.

 

Carlos Mario Mart

“Todo acto de vandalismo en cualquier circunstancia a la infraestructura pública o privada debe ser sancionado con cárcel. Se deben ampliar, fortalecer y aumentar el pie de fuerza en las sedes policiales ‘vandalizadas’”.

 

Celia Guerrero

“La reforma debe hacerse a la sociedad mal educada, sin principios de autoridad. De nada sirve el cambio de letras si el corazón sigue odiando y rechazando lo correcto. Triste mi Colombia”.

 

 Rahyeb Zolfre

“Cuando la dictadura es ley la revolución es orden, la policía no cuida al pueblo, cuida los intereses de los poderosos, y estos necesitan policías idiotas que sigan órdenes para que no discutan la orden de asesinato, para toda acción hay una reacción, y la policía es la primera muralla que se debe tumbar para acabar con los que tiene sometidos al pueblo, esa clase corrupta y política del país”.

 

León Durango

“En Colombia el gobierno no escucha cacerolazos, marchas ni ‘besatones’. El país es una bomba civil a punto de estallar por los atropellos de los entes de control y vigilancia. La próxima toma o protesta debería ser la Casa de Nariño. Si a las buenas no nos escuchan, a las malas les estallaremos el oído. Juntos podemos”.

 

Claudia Carrero

“No es ‘un aparente mal procedimiento’. Es un caso de abuso policial contra un ciudadano y los medios de comunicación pueden contribuir llamando las cosas por su nombre”.

 

 

EL NUEVO DÍA

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