Alcaldía no está teniendo en cuenta reforzamiento estructural del estadio

Crédito: Suministrada - EL NUEVO DÍA.La visual del campo de juego en la tribuna occidental se ve afectada por los techos de las cabinas de los jugadores, estas gradas fueron remodeladas en el contrato que se firmó en el marco de los Juegos Nacionales de 2015.
El ingeniero Luis Fernando Díaz advirtió que la Administración desconoce el estado actual del estadio y no ha previsto hacer un reforzamiento al escenario, pese al anuncio de remodelaciones para lograr ser sede del evento deportivo de talla internacional.
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Con la postulación de Ibagué para ser sede del Sudamericano Sub 20 de fútbol, la Administración municipal anunció la inversión de $3 mil 245 millones para adecuaciones en el estadio Manuel Murillo Toro; sin embargo, las obras al igual que su última remodelación en 2015 no contemplan el reforzamiento estructural que requiere el escenario deportivo construido hace 65 años.

En los estudios previos de la licitación, la Alcaldía argumenta que las remodelaciones se requieren por solicitud de la Federación Colombiana de Fútbol, quien ve como un candidato viable a la ciudad, siempre y cuando se adapte a las exigencias de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).

Estas remodelaciones comprenden adaptar camerinos, salas para la prensa, para Conmebol, y los árbitros, así como zonas VIP, de comidas e incluso un museo; sin embargo, no se define con exactitud cuál es el estado actual del escenario.

Para el ingeniero y veedor Luis Fernando Díaz, una nueva inyección de recursos a este escenario deportivo está de más, sino se prioriza el salvaguardar la vida de los asistentes con el reforzamiento de la estructura, que ya presenta falencias, situación que ha sido expuesta en los estudios y diseños hechos por el Municipio en años anteriores.

“Se saca una licitación para hacer inversiones en el estadio de fútbol y en ningún momento están teniendo en cuenta la parte estructural, el reforzamiento del estadio, que es lo esencial para preservar las vidas humanas, no podemos ser así de irresponsables.

“Han venido ocultando una situación supremamente delicada desde el 2015, ocultando una realidad que es el reforzamiento, también lo ocultó el exalcalde Jaramillo, se quedó callado en las graves falencias estructurales que existen en el estadio de fútbol”, señaló Díaz.

En el informe de consultoría contratado por más de $800 millones en 2013 y entregado en 2014 por Rigoberto Rugeles, quien ‘prendió el ventilador’ sobre los hechos de corrupción de la Administración de Luis H. Rodríguez, quedó plasmado en más de 500 folios, los requerimientos que necesitaba en su momento el estadio.

En el informe de 2014 se determina que el estado de la infraestructura es irregular, y se advierte que: “En la tribuna completa de occidental, la estructura carece de un detallado en el refuerzo adecuado para soportar las acciones sísmicas según los requisitos de las normativas actuales”.

Además, se detectan daños asociados a la calidad de la construcción que afectan la calidad de la estructura como; fisuras, humedades, corrosión del acero de refuerzo, carbonatación del concreto y falta de recubrimiento.

Allí se establecen los procesos para la rehabilitación de la estructura. Rugeles en su trabajo de consultoría indicó que el objetivo principal era corregir la resistencia de la gradería occidental con la “adición de vigas longitudinales metálicas entre columnas” y la “inclusión de arriostramientos”, que serían los encargados de resistir la mayor parte de las fuerzas sísmicas.

No obstante, las recomendaciones y el trabajo de consultoría hecho en ese entonces que sirvió como base para el contrato de construcción que se adjudicó por más de $13 mil millones a la Unión Temporal Murillo Toro, no habría sido tenido en cuenta, por lo que el escenario se habría quedado sin el reforzamiento que requiere en caso de alguna eventualidad.

“El estadio está lejos de cumplir con la sismorresistencia y el reforzamiento estructural, no es solamente la infraestructura, es plan contra incendios, puerta de salida, medidas mínimas, escaleras de evacuación en caso de un sismo, infraestructura para discapacitados, todo (...)”, señaló Díaz.

Suministrada / EL NUEVO DÍA Para el ingeniero, sumado al hecho de que el estadio no tiene un reforzamiento en sus estructuras, las obras entregadas en el contrato de 2015 no cumplen con la normatividad exigida por la Fifa.

 

¿Estudios de 2016 confirmaron que no hay reforzamiento?

En 2016, la Alcaldía y para ese entonces Coldeportes firmaron un convenio por $1.573 millones con la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI), quienes eran los encargados de hacer el peritaje del estado de los escenarios deportivos.

Para el caso del estadio, en las conclusiones allegadas por la SCI, se determinó que el contrato firmado no correspondía a un reforzamiento estructural y por ende no fue objeto de revisión.

“Como puede observarse, el objeto del contrato que nos ocupa no corresponde a un reforzamiento estructural y por lo tanto no aplica la correspondiente revisión por parte de la SCI”, advirtió la Sociedad como resultado de su estudio a este escenario.

El informe, de igual manera reseña las observaciones que se hizo en la consultoría de 2014 para que la tribuna occidental cumpla con el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente (NSR-10) y que por recomendación del consultor debió ser tenida en cuenta en la ejecución de la obra.

“El informe de dos páginas es muy concreto, no realizaron el reforzamiento estructural, es grave también lo de las barandas, por lo tanto no hubo obras para revisar y poder emitir un concepto al respecto”, sostuvo el ingeniero Díaz.

Dentro de las conclusiones de la SCI, además se advierte otra situación que pese a ser considerada como preocupante por los profesionales, no fue tenida en cuenta por la Administración anterior, ni por la actual en la más reciente licitación de remodelación.

Esto tiene que ver con la estabilidad estructural de las barandas de las tribunas a las que se le pidió fuera certificada por una entidad autorizada, pues una posible falla de las mismas podría rememorar la tragedia de 1981.

“En la visita hecha a las instalaciones del estadio el 5 de octubre de 2016, manifestamos nuestra preocupación por la estabilidad estructural de las barandas y sugerimos que se hiciera una revisión y se solicitara la correspondiente certificación por parte de una entidad oficialmente autorizada.

“Este tema es particularmente sensible recordando la tragedia ocurrida el 18 de noviembre de 1981 cuando falló un tramo de baranda de la tribuna occidental con un saldo trágico de 18 muertos”, dijo en su momento la sociedad.

 

¿Y las gradas y el túnel Fifa?

Otra de las situaciones que advirtió el veedor Luis Fernando Díaz, y que tampoco se habría tenido en cuenta por el Municipio, tiene que ver con la adecuación que se le tendría que hacer a las 7 primeras gradas de la tribuna occidental, entregadas en su última remodelación, cuya visual al campo de juego se ve afectada con los techos de los bancos del equipo local y visitantes.

“¿Tienen alguna utilidad las siete gradas nuevas de la tribuna occidental, cuando al sentarse en estas se pierde en un 40% la visual sobre el campo de juego? Estamos frente a un detrimento patrimonial”, advirtió Díaz.

Estas gradas fueron demolidas con por la U.T Murillo Toro en busca de cumplir con las modificaciones arquitectónicas requeridas para las exigencias de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (Fifa), entre ellas el túnel Fifa, que en la actualidad no cumpliría con las medidas adecuadas.

“El túnel que construyeron no cumple con las medidas mínimas exigidas por la Fifa”, dijo Díaz.

Y añadió, “Tengo claro que ni el Imdri de Jaramillo, tampoco el Imdri de Hurtado, tampoco Alexánder Castro, ni los entes de control, conocen la realidad del Estadio Manuel Murillo Toro, ¿o lo están tapando?”.

REDACCIÓN IBAGUÉ

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