Familia vive en medio de costales y plásticos

Crédito: Suministrada  / EL NUEVO DÍA
Alpidio Luna y Mariana Romero, vivían en San Roque, una vereda de Purificación junto con sus hijos Alexánder y Sebastián, sin embargo, las dificultades para que Alpidio consiguiera trabajo eran cada vez mayores, por lo que, con la esperanza de tener un mejor futuro para sus hijos, decidieron trasladarse a Ibagué.
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“La escasez de trabajo allá era tremenda, nosotros a veces duramos sin trabajo 15 días o más y pues si no hay trabajo no hay para comer, entonces tuvimos que venirnos para acá, a buscar suerte”, aseguró Mariana Romero

La familia lleva aproximadamente dos años viviendo en una difícil situación, pues no han tenido dinero suficiente para construir una vivienda en óptimas condiciones, ya que el poco trabajo que realiza Alpidio, como ayudante de construcción, les da solo para comer.

“En este lote donde estamos, es como una herencia del papá de Mariana y pues aquí vive la hermana de ella en una casa de bahareque, y dividió el lote para nosotros meternos en la parte de atrás, pero como no tenemos dinero pues nos tocó construirlo con fibra y plástico para al menos no mojarnos” contó Alpidio.

Según cuenta la pareja, las tejas se las regalaron en una construcción en la que Alpidio trabajó un tiempo, y aseguran que su situación para tener algo mejor, es complicada porque él no tiene un trabajo estable y que por ser de Purificación, no tienen conocidos en donde refugiarse.

“A mí me salen trabajos así semanales para ayudar a gente hacer oficios varios, y ayudante de construcción, pero si digamos la otra semana no hay trabajo nos toca ahorrar y vivir con ese poquito las dos semanas”, puntualizó Alpidio

A pesar de eso, son una familia feliz, Sebastián estudia en el colegio San Bernardo y Alexánder de cinco años está próximo a ingresar, son agradecidos con lo que tienen y aseguran que ‘al menos no se están mojando o pasando frío en la calle’.

Unas semanas atrás, Camilo Piñeros, un estudiante de Psicología de la Uniminuto, conoció la condición en la que se encuentra la familia, por lo que, por iniciativa propia decidió recolectar fondos para ayudar a estas personas.

 “La idea con este proyecto es ayudar a más familias, ayudar a todas las personas que no tienen vivienda digna, en este caso yo quiero colaborarles a ellos para darles la casa de navidad, pero estoy solo, no tengo apoyo político o respaldo de alguna fundación, por eso quiero difundir la información porque sé que hay personas que pueden ayudarme para hacer el sueño de esta familia realidad”, comentó Camilo Piñeros

Debido a que están viviendo en piso de tierra y las paredes son un plástico envuelto en palos de madera, han tenido problemas con la temporada invernal que se vive actualmente en el país, por lo que Camilo Piñeros, pide la colaboración de personas de buen corazón que quieran donar al menos un ladrillo para ayudar a la familia lo más pronto posible.

“Me gustaría que me ayudaran, se pueden comunicar conmigo al número 3142782434 y hacer la donación, o también pueden citarme en cualquier ferretería y regalar así sea un ladrillo, los niños y esta familia como tal, lo van agradecer”, finalizó Camilo.

 

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DATO

Desde hace aproximadamente dos años, Mariana Romero, su esposo y sus dos hijos, viven en una situación deplorable en un lote de la vereda La Flor, por lo que está buscando ayuda para tener una vivienda digna.

 

DATO

Según el artículo 51 de la constitución política de Colombia: “Todos los colombianos tienen derecho a vivienda digna. El Estado fijará las condiciones necesarias para hacer efectivo este derecho y promoverá planes de vivienda de interés social, sistemas adecuados de financiación a largo plazo y formas asociativas de ejecución de estos programas de vivienda”.

 

 

 

LINA PUENTES

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