Veeduría pide a Hurtado investigar instalación de reductores de velocidad

Crédito: SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍAEl reductor instalado en la carrera Quinta entre calles 20 y 21 es ejemplo de que los dispositivos no están funcionando por su deterioro.
Vapi aseguró que estos elementos viales, instalados en el Gobierno anterior, no prestan una utilidad por su pésimo estado, pero sí generan un daño en la estructura de las vías, por lo que hizo un llamado al mandatario para que exija el restablecimiento de la carpeta asfáltica.
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Debido a que no están prestando una utilidad pública y, por el contrario, deterioraron las bases de muchas vías de la ciudad, la Veeduría Agua para Ibagué (Vapi) solicitó al alcalde Andrés Fabián Hurtado adelantar investigaciones por los reductores de velocidad que se instalaron durante el pasado Gobierno de Guillermo Alfonso Jaramillo.

En una carta al mandatario, la veeduría aseguró que los dispositivos viales, por los que la Administración anterior pagó $224.000 por metro lineal, se encuentran hundidos, rajados y deformados completamente, por lo tanto no están cumpliendo la función de reductor de velocidad.

“La totalidad de los reductores de caucho se dañaron al poco tiempo de haber sido instalados, no duraron año y medio, pero fueron cancelados a unos precios altísimos, estos reductores no son aptos para cumplir esta función y por ende se dañaron en muy poco tiempo”, afirmó la organización.

En su misiva, Vapi explicó que las perforaciones realizadas en la carpeta asfáltica para sujetar los reductores con pernos metálicos, terminaron por agrandarse. En consecuencia, se abrió paso para que las aguas lluvias humedecieran la estructura de soporte de la vía y, con su ablandamiento, falle el pavimento asfáltico de inmediato.

“Con el paso de los vehículos y las frenadas consabidas, estas perforaciones se fueron agrandando y ensanchando, permitiendo el ingreso de las aguas lluvias y por consiguiente se humedeció la base y sub base de la estructura de la vía”, dijo.

Vapi invitó al alcalde Hurtado a evidenciar que “debajo de todos los reductores de velocidad recientemente instalados, la carpeta asfáltica se encuentra hundida, agrietada, dañada, deteriorada a todo lo largo”.

Por estos daños, Vapi no solo pidió al mandatario adelantar las investigaciones que sean de su competencia sino que solicitó hacer efectivas la póliza de estabilidad y calidad de los materiales de este contrato y, por consiguiente, exigir el restablecimiento de la carpeta asfáltica.

 

Una vieja polémica

La Secretaría de Tránsito, durante el periodo anterior, suscribió un contrato con la empresa Insevial S.A.S. para instalar los reductores con el fin de disminuir las muertes asociadas con el exceso de velocidad por parte de algunos conductores, pues, según indicó en su momento, los peatones representan el 40% de víctimas fatales en accidentes de tránsito en Ibagué.

La instalación de este y otros dispositivos viales, como estoperoles y tachas, fueron rechazados por un sector de los conductores, que denunciaron improvisación. También se quejaron porque, a falta de una oportuna socialización, los elementos provocaron accidentes.

En su defensa, el entonces secretario de Movilidad, José Alexis Mahecha, justificó la intervención señalando que líderes comunales y ciudadanos le solicitaron al Administración instalar reductores en zonas escolares y algunos puntos de difícil tránsito para los peatones. Según dijo, las cifras de accidentalidad disminuyeron gracias a esto.

EL NUEVO DÍA

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