Cortolima investiga presunto arboricidio en Calambeo

Crédito: Hélmer Parra / EL NUEVO DÍAEl sector afectado comprende un área de aproximadamente 0.78 hectáreas; ahora solo crece maleza donde antes había cerca de 93 árboles.
Tras una denuncia de la veeduría Vapi sobre una tala indiscriminada de vegetación en la parte alta del sector de Calambeo, Cortolima identificó que efectivamente 93 árboles fueron cortados sin al parecer, ningún permiso ambiental.
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El pasado 4 de noviembre de 2020 los habitantes del sector de Calambeo quedaron conmocionados al ver cómo en un bosque de la zona se realizó una tala indiscriminada de árboles, situación que se aprecia a simple vista desde los conjuntos residenciales aledaños. El lugar afectado queda a unos 50 metros de la avenida 19 y se puede llegar caminando a través de la vegetación.

Ante esta situación, la Veeduría Agua para Ibagué (Vapi), radicó una queja en la Contraloría General de la República (CGR), denunciando lo que calificó como un “ecocidio”, igualmente, esta redacción alertó de la situación que preocupaba a la comunidad.

Como sea, Willer Andrés Rodríguez García, subdirector de Calidad Ambiental de Cortolima, confirmó que a la Corporación llegaron dos radicados este año, uno emitido por la CGR y otro por el Gobierno Municipal, instando a la investigación de esta afectación en los cerros noroccidentales. 

“Cuando nos llegó la notificación de esta afectación se trasladó el equipo técnico hasta el lote 1 de la finca San Germán, continuo a la escuela La Cristalina en el sector de Calambeo, eso fue el 7 de enero.

Se hizo una indagación preliminar y se identificó que 0.78 hectáreas (ha) era el área afectada, y que según los tocones encontrados, cerca de 93 árboles de una longitud de aproximadamente siete metros fueron talados. Dentro de las especies, había punta de lanza, cascarillo, balso, flautón, guayabo, caña brava y otros”, aclaró Rodríguez.

Este era un predio rural que en años anteriores fue subdividido y vendido en tres partes, sin embargo, la entidad ambiental no ha podido identificar el propietario del predio.

 

Posible ecocidio

La comunidad le manifestó a la Subdirección de Calidad Ambiental que cuando se realizó la tala, la policía del cuadrante fue alertada y se dirigió al sitio para inspeccionar, pero las personas que cortaban los árboles al parecer contaban con permisos ambientales.

“Esto es materia de investigación, puesto que no se ha podido individualizar al posible infractor. Esas afectaciones, por la localización de la tala y otros factores, posiblemente no provengan de un permiso ambiental.

Desde Cortolima ya emitieron los soportes para iniciar las medidas sancionatorias y de compensación, las cuales tendrán que proferir la Oficina Jurídica”, acotó el funcionario.

El subdirector agregó: “Es una afectación amplia que merece toda nuestra atención como autoridad ambiental; seguiremos imponiendo las medidas necesarias para impedir que este tipo de casos sigan ocurriendo”.

 

Vapi cuestionó a la Alcaldía

Inicialmente, Vapi radicó una queja en la Contraloría General de la República, denunciando lo que calificó como un “ecocidio”. Esta queja la trasladó el ente de control a la Dirección de Gestión del Riesgo y Atención de Desastres de Ibagué, adscrita a la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo.

Vapi señaló que lo sucedido era un atentado perpetrado en los cerros noroccidentales de la ciudad, justo en un bosque que corona la colina, que además, está cerca de la escuela La Cristalina, que atiende niños de la vereda Calambeo.

A pesar de que la tala ocurrió en jurisdicción del municipio, el director de Gestión del Riesgo, Luis Fernando Monroy, manifestó en una respuesta a Vapi, enviada el 12 de enero, que esa dirección determinó que el competente para atender la queja era la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima.

Ante la respuesta de la Dirección de Gestión del Riesgo, Vapi cuestionó el papel de esta frente a su misión.

“Resulta inadmisible que un servidor público, Director de Gestión de Riesgo y Atención de Desastres se declare incompetente ante un atentado relacionado en medios locales como arboricidio, cuando a todas luces la primera obligación es prever y de esta manera anticipar y evitar posibles riesgos”, enfatizó Vapi.

EL NUEVO DÍA volvió a visitar el sector, donde se observa que debido a las denuncias la tala paró, pero la afectación que quedó es evidente, ahora, donde antes había árboles crece maleza.

Al respeto, Vapi finalizó: “En otras sociedades una acción tan perversa habría generado la expropiación inmediata del predio.

Ambientalistas han recalcado en varias ocasiones que la importancia de preservar los cerros tutelares obedece a que son fuente de agua y reguladores de la temperatura y el clima, así como hogar de miles de especies, plantas y animales.

 

DATO

Cortolima hizo un llamado a los ciudadanos a dar a conocer este tipo de hechos a la entidad a través de cualquier medio de comunicación y en el horario que sea.

EL NUEVO DÍA

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