22 Septiembre 2014
Publicidad
Publicidad
Regional
Campesinos de Anaime amenazados por 'coincidencias'
Nombres de campesinos del Cañón de Anaime, opositores al proyecto minero de La Colosa, aparecen reseñados como alias de supuestos milicianos en volantes que distribuyó la Octava Brigada del Ejército en el Alto de la Línea. Organismos de derechos humanos anunciaron denuncias.
Septiembre 22, 2011 - 22:30

Léase bien: por coincidencia, y no por convivencia como en el programa de la televisión. En este, como en todos los casos, la realidad supera la ficción y la imaginación sobre ella.

Los campesinos, líderes de la resistencia a la exploración y explotación de la empresa sudafricana de explotación aurífera Anglogold Ashanti (AGA), de quienes por razones de seguridad nos reservamos los nombres, habían participado de distintas actividades en contra del proyecto, como marchas y plantones en la vía de acceso al Cañón para que los vehículos de la empresa no pudieran transitar.

Según una de las declaraciones, se trata de una persona reconocida de la zona, residente de toda la vida, que no tiene nada que ver con grupos insurgentes.

Esta persona denuncia, además, que se ha visto implicada en una cadenilla de “chismes” a partir de la llegada de estos volantes.

Que sus vecinos ahora la señalan de “sapa”, de que se ha “cagado” en el municipio, y ahora teme por su vida y la de su familia.

Dice también que lo anterior (los chismes) los relaciona con una mujer que trabajaría para AGA, y que “cumple la labor de informante, a esta empresa, como hostigando en eventos, tomando fotos, anotando lo dicho en los eventos de las organizaciones que hacen resistencia y haciendo comentarios disociadores.”

Según esta declaración, la denuncia ya se habría establecido ante organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, entre ellos, Pax Christi (Holanda) y Campaña de solidaridad con Colombia (Inglaterra).

¿”Coincidencias” o “cacería de brujas”?
Según el coronel Marcos Pinto Lizarazo, comandante de la Octava Brigada del Ejército, los volantes los “pasaron” efectivos del Batallón Cisneros hace una semana en el Alto de la Línea, que es jurisdicción de esta división militar.  

“Ahí aparecen unos nombres en que figuran como alias, y que muy seguramente, de acuerdo con lo que me han informado, hay algunos nombres que son similares u homónimos de alguna gente que pueda vivir ahí.

“Ya el comandante del Batallón Cisneros está tomando contacto con algunas de esas personas para aclarar que no son ellos, y de igual manera para que no se siguieran distribuyendo los volantes y no fueran a prestarse para malas interpretaciones.”

De acuerdo con la versión del coronel, luego de que EL NUEVO DÍA le dijera que se trataba de campesinos que se oponían a la exploración y explotación aurífera en su región, esto nada tendría que ver con el proyecto minero, relación que rechazó vehementemente.

Por su parte, Isabel Cristina Pardo, de la fundación Comité de Solidaridad con Presos Políticos, fundación que acompaña a los campesinos de Anaime, señala que su trabajo es hacer una denuncia temprana, “porque creemos que se está tejiendo toda una estrategia para asustar a la gente, para que dejen su resistencia, es lo común en esto, ya sabemos cuál es el 'modus operandi' del Estado.”

La defensora de derechos humanos considera que no se trata de una coincidencia, y que es mejor una “cacería de brujas”.

También aseveró que no se trata solamente de retractarse, ni de pedir una disculpa: “A esta gente se le está poniendo como guerrilleros, y eso es una cosa grave. El Ejército tiene que hacer algo más representativo para remediar esto.”

Asimismo, anunció que se instaurarán las respectivas denuncias ante la Fiscalía.

“Nosotros estamos cansados de que el Ejército ponga en tela de juicio a personas que están liderando cosas, solamente para sacarlas suciamente con el miedo. Estas personas están aterrorizadas.”

Denuncian daños de cultivos
A partir del cierre de la vía de acceso al Cañón de Anaime por parte de los campesinos, la empresa trasnacional decidió usar helicópteros para examinar el territorio, en el que se encontrarían recursos auríferos explotables.

Sin embargo, denuncian los campesinos, el viento producido por las hélices de los aparatos por los sobrevuelos a baja altura, han “acabado” con los cultivos de frijol, habichuela y otras hortalizas, “y han hecho desnucar los animales de los moradores” por el miedo que les produce el ruido.

Publicada por
EL NUEVO DÍA
Compartir en facebookCompartir en twitterCompartir en my space
36165 | malagente |
Septiembre 26, 2011 - 09:58
"El trabajo de los periodistas no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas corren a ocultarse", Ryszard Kapuściński.  Si bien, este artículo carece de profunidad e investigación, deja entrevisto un tema al cual se le debe dar la importancia suficiente, como para hacer un seguimiento permanente a esta noticia. Ahora, no se debe desconocer el hecho que implica las persecuciones y los hostigamientos a nuestros campesinos y ciudadanos en oposición al proyecto... ¿O es que también les es indeferente?
Reportar abuso
36114 | latinbrother |
Septiembre 23, 2011 - 20:23
Esta es una de las formas que utilizan las megamineras para lograr desestabilizar las comunidades que van a despojar, utilizando todo tipo de artimañas para dividir y crear desconfianza e incert¡idumbre entre sus miembros. Mas claro no canta un gallo y adivinen quien puede estar detrás de todas estas maniobras? pues nada mas ni nada menos que la ANGLO GOLD ASHANTI pues este tipo de actuaciones ya se conocen en el mundo entero y son facilmente reconocibles. Porque creén ustedes que los perfiles Esteban y Ana Ceballos son los primeros en entrar a defender lo que para todos es perfectamente claro? NO A LA MINERIA A CIELO ABIERTO! LA VIDA Y EL AGUA NO ESTAN EN VENTA!
Reportar abuso
36105 | Ana Ceballos |
Septiembre 23, 2011 - 11:01
Yo no soy abogada ni policía, pero a mí me enseñaron que uno debe ir a la justicia, presentar pruebas y denunciar casos así, yo no leo aquí nada de eso, no dicen nada de la Procuraduría o la Defensoría de el Pueblo sobre el caso. Me parece que la noticia tiene muchas incongruencias alarmistas que se enfocan a desestabilizar la comunidad. Las personas deberían aprender a leer y reflexionar antes de salir a atacar sin pruebas. Por eso éste país sigue siendo de los más violentos en el mundo.
Reportar abuso
36096 | Ana Ceballos |
Septiembre 23, 2011 - 08:46
Ay, Dios! Y ahorita también vamos a echarle la culpa de los temblores en la zona a esa empresa? Esto me recuerda a esas campañas negras donde hay un gran hermano todopoderoso que maneja cada cosa buena y mala de nuestras vidas, para poder echarle la culpa de todo y dizque hacer una revolución por nuestros derechos. Lo siguiente que podemos hacer es decir que también tiene la culpa de que no llueva, que no salga el sol o que haga poquito. Con tanto malandro que hay en el país y tanta violencia y lo único que se les ocurre es decir que una empresa así es la culpable. Y como dice Esteban, sin pruebas, hasta donde yo entiendo, eso podría ser calificado como calumnia y ser denunciable.
Reportar abuso
36095 | Esteban |
Septiembre 23, 2011 - 08:16
Definitivamente los que escriben estas "notas informativas" olvidaron lo que es el periodismo, hablan de campesinos y luego dicen que es uno, no hay fuentes fidedignas y no hay pruebas que respalden una acusación tan grave. ¿Ese es el periodismo que quieren los señores directores de El Nuevo Día para la región? Periodistas que basan sus artículos en especulaciones sin demostrar a la comunidad que los lee que lo que escriben es verdad? Muy triste señores, con cosas así se están pareciendo a ese pasquín llamado El Espacio. Les falta la sección de la vieja empelota y un crucigrama.
Reportar abuso
El Nuevo Día no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. El Nuevo Día se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez o que hostiguen a otras personas.
Publicidad
Todos los derechos reservados Editorial Aguasclaras S.A. - 2014 - Ibague - Colombia. Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular.
Términos y condiciones