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Ambientalistas serán escuchados en la Asamblea Departamental

SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍA
Los pescadores que viven del río Magdalena siguen con la zozobra de la ejecución del megaproyecto de recuperación del río Magdalena, que tiene como propósito reactivar la navegabilidad y fomentar el transporte fluvial de carga, debido a que cualquier tipo de intervención que se haga en esta fuente puede alterar el equilibrio natural y dejarlos sin qué vivir.

Por ello, han decidido hacer una oposición pacífica, organizándose y realizando distintas actividades con las que se busca sensibilizar a los tolimenses sobre las consecuencias que puede traer este proyecto para la región, así lo explicó Gustavo Prada, miembro del Comité Ambiental del Tolima y coordinador de la Defensa del río Magdalena.

El trabajo que se ha hecho por meses logró que el próximo miércoles, 22 de julio un grupo de ambientalistas y pescadores, sean escuchados en la Asamblea Departamental y a fines de mes en el Congreso de la República.

Ellos quieren explicar en dichos espacios, que aunque el proyecto promete generar desarrollo económico, lo que sucederá es “un ecocidio, porque con los remolcadores y con la propulsión que hacen para trasladar el material, lo único que se va a conseguir es una colmatación del río, una turbulencia en la parte posterior que hace que todo el lecho del río se revuelque y los peces se ahoguen y habrá una posibilidad de mantener las 42 especies nativas que aún quedan en el Magdalena”.

La preocupación también es generada, porque en la actualidad se ha disminuido notablemente la cantidad de peces que transitaban por esta fuente hídrica, lo que significa que si se llegara a intervenir, la situación se volvería insostenible para los pescadores.

A este proyecto se le suma la construcción de 17 hidroeléctricas, en distintos puntos del río, “en este momento en EE.UU. se están cambiando las hidroeléctricas por energía solar que es limpia, no afecta y respeta el medio ambiente y aquí todavía estamos haciendo eso”, cuenta Prada.

Estas son algunas de las justificaciones de los defensores del río Magdalena para oponerse a este proyecto que, según ellos, en vez de generar desarrollo económico dejaría en varios departamentos un perjuicio ambiental y social.

EL NUEVO DÍA

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