Entidades de gestión del riesgo no deben ‘bajar la guardia’

ARCHIVO - EL NUEVO DÍA
Ayer se celebró el Consejo Departamental para Gestión del Riesgo y Desastres del Departamento, al que asistieron miembros del Observatorio Vulcanólogico de Manizales, del Servicio Geológico Colombino y Cortolima.

En este espacio se discutieron varios acontecimientos que se han presentado en diferentes municipios del Tolima, así como el Nevado del Ruiz, de este se pudo concluir que presenta características de inestabilidad, por lo que la sugerencia es seguir en permanente alerta.

“En la actualidad está en unas condiciones similares a lo reportado en los últimos meses, pero no sabemos en qué momento pueda, tal vez, avanzar a mayor inestabilidad y para ese entonces debemos estar todos muy preparados y saber los planes de actuación. Lo importante es conocer qué hacer dependiendo de dónde estén las personas en relación con el volcán”, dijo Gloria Patricia Cortés, coordinadora del Observatorio Vulcanólgico y Sismológico de Manizales.

Aunque se ha avanzado en los respectivos planes de emergencia, Cortés recomienda que es necesario seguir trabajando en ellos, y continuar en presencia, especialmente en las zonas cercanas a los ríos que nacen en el Nevado, por donde pueden bajar, en caso de erupciones mayores, flujos de lado.

Igualmente, aclara que se continúa en el nivel de actividad amarilla, sismicidad llamada tremor volcánico, procesos de emisión de ceniza y altas tasas de emisión de gas, características que demuestran que este no es un volcán que está en reposo.

Volcán Guacharacos

Con respecto a este tema se explicó que es un volcán denominado monogenético, que “nace, crece y muere, pero cerca pueden aparecer otros, entonces para Los Guacharacos no tiene buena probabilidad de tener una actividad eruptiva. La pregunta es si en las cercanías en algún momento pueda salir un nuevo volcán”, dijo la funcionaria del Observatorio.

A esta afirmación Ulises Guzmán, funcionario de Cortolima, agregó que el posible riesgo es que surja un volcán cerca de la falla geológica, “pero una probabilidad que tal vez pueda suceder en cinco mil o 10 mil años”.

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