Campesinos del Tolima están agobiados por los embargos

REDACCIÓN - EL NUEVO DÍA
La pérdida de cultivos por el cambio climático tiene arrinconados a los pequeños y medianos productores económicamente. Los testimonios expuestos en la duma mostraron la carga psicológica a la que están expuestos, debido a la forma de cobro y a los embargos que ordenan las entidades bancarias.

Un grupo de campesinos del norte del Tolima narró ante la Asamblea del Departamento las problemáticas económicas, sociales y de salud que les está dejando la crisis por la que atraviesa el sector agropecuario y que golpea directamente al pequeño y mediano productor.

Sus testimonios mostraron una preocupante radiografía, desde la pérdida de tierras por las deudas bancarias hasta afrontar la presión de los prestamistas conocidos como ‘gota a gota’.

Absalom Arias Arias, miembro de la Asociación Sindicato de Trabajadores Agropecuarios de Colombia, explicó que el cambio climático y el aumento de plagas en los cultivos, son factores que generan que los campesinos no tengan los ingresos necesarios para pagar oportunamente los créditos.

“Ni siquiera los ingresos de hoy, les alcanza para sus necesidades básicas y mientras eso se da, están los bancos con una presión desde las 6 de la mañana hasta las 11 de la noche, diciendo ‘si no paga le vamos a embargar su finca’”.

Al parecer, esta situación habría conducido a dos agricultores de Mariquita a quitarse la vida hace algunas semanas.

Para Arias, las casas de cobranza que compran las carteras generan una especie de “terrorismo psicológico” vía telefónica. “Creo que esto va a generar unos problemas de salud pública fuertes.

“Que lastima que hayamos desmovilizado un grupo como las Farc, pero ahora despojemos de esa manera al campesinado”.

 

Remate de tierras

Norberto Grajales, un campesino de Fresno, contó que un banco le quitó su predio por una deuda mucho menor al valor del avalúo. “Trabajar toda una vida para conseguir algo con que subsistir en la vejez y llegar sin ninguna piedad a quitarle lo que uno tiene... el daño que me hicieron fue muy grande”.

Grajales contó que le apostó al cultivo de aguacate hass, asimismo, que impulsó su producción en la región.

Agregó, que años atrás, en su mejor época estuvo rodeado por diferentes personalidades, sin embargo, cuando cayó en ‘desgracia’ nadie le volvió a dar el saludo.

“Tuve un gobernador visitando mi finca, inculcándole el futuro que veía en este producto, pero cuando caí al suelo nadie me volvió a conocer, terminé solo”. Precisó que así le habría sucedido con el mandatario seccional Óscar Barreto.

También, denunció que en su caso, las entidades bancarias transgredieron la ley, pues le embargaron mucho más de lo que había dejado como garantía, “me manejaron como les dio la gana”.

A esta situación se le suma la intervención de terceros que también harían presión para que se abandonen las tierras. De la misma forma, hay casos en los que una vez los bancos quitan los predios, ya está listo el comprador que termina pagando una mínima parte del valor real.

“Conocí casos de otros señores que los sacaron bajo humillación de las fincas (...) siempre se habla que la guerrilla y los paramilitares despojaron y mataron, si los bancos están haciendo lo mismo con los campesinos y nadie dice nada”, añadió Grajales.

 

Cadena de problemas

El concejal de Mariquita, Jorge Cardona, dijo que como productor conoce las problemáticas fitosanitarias que tiene arrinconando al sector campesino.

Ante las dificultades “han recurrido a diferentes bancos pensando que esa es la solución, uno de ellos, el Banco Agrario. Una vez que no pueden pagar la cuota, acuden a otro banco y en otras casos han recurrido al ‘gota a gota’, estamos pasando por una situación difícil”.

Y cuando no se les paga a tiempo a los ‘gota a gota’, llega la advertencia: “Si no nos pagan, les mandamos la moto”.

En medio de la sesión, una queja recurrente es que los cobros telefónicos se están haciendo en horas no adecuadas, lo que para el concejal es un hecho que termina aportando a los problemas de salud mental.

Cardona explicó que cuando los campesinos acuden al banco reciben una solución mínima, pero a la larga las dificultades continúan.

“Buscamos que el Gobierno nos escuche, no solamente en el tema de las deudas, sino que nos ayuden con proyectos productivos para nosotros salir adelante”.

 

Una deuda con el campo

 El diputado citante Jaime Ospina, indicó que el tema de “los embargos es supremamente delicado, hoy estamos hablando de la restitución de tierras, de su titularidad, pero al otro día llegan los bancos a embargar, que perversidad”. Por ello, una propuesta de la duma es adelantar talleres entre delegados de los bancos y los propietarios que están en proceso de embargo para lograr una conciliación.

“El tema de los embargos está creciendo como una bola de nieve, es muy preocupante, como ellos mismos lo señalan, si antes el desplazamiento fue por la violencia, ahora es por los embargos que tienen las entidades financieras, por lo que se necesitan acciones inmediatas”.

Ospina señaló que el Plan Nacional de Desarrollo se quedó corto en destinar presupuesto para recuperar el sector agropecuario, “de más de $300 billones que es el presupuesto, estar hablando de $5 o $6 billones no es nada, para 50 o 60 años de atraso que ha tenido el sector en este país”. Otro compromiso es gestionar un espacio en el Congreso para exponer la situación con la ayuda de la bancada tolimense, también, se buscará tener eco en la Confederación Nacional de Diputados. 

 

Dato

Con la ayuda de la Universidad del Tolima y el Gobierno departamental se harán  visitas técnicas en Mariquita y Fresno para evaluar los problemas fitosanitarios. 

XIMENA VILLALBA.

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