Expectativa por impugnación sobre licencia ambiental entregada a Avícola Triple A

Crédito: Archivo - EL NUEVO DÍA
Luego de varios años de estar solicitando el permiso ambiental para crear una planta en Alvarado, que permita el aprovechamiento de toneladas de gallinaza como abono orgánico, Cortolima entregó a la Avícola Triple A la licencia, sin embargo, actualmente se está resolviendo una impugnación interpuesta por el Ministerio Público.
PUBLICIDAD

Una nueva controversia y preocupación se teje alrededor de la licencia ambiental entregada a la Avícola Triple A S.A.S. para la Construcción y Operación de una planta en Alvarado, que tiene como objetivo el aprovechamiento y valorización de residuos sólidos (gallinaza) como abono orgánico mayor o igual a 20 mil toneladas anuales.

Aunque Cortolima entregó el permiso, a través de la resolución 1405 del 8 de septiembre de este año, un mes después la Procuraduría Judicial II Ambiental y Agraria del Tolima, interpuso un recurso de reposición, por lo que los habitantes de Alvarado y Piedras, hoy están a la expectativa de saber si la autoridad ambiental mantiene en firme su decisión, o la revoca tras las observaciones hechas por el Ministerio Público.

La licencia incluye concesiones de agua subterráneas en cinco pozos de la zona, permisos de vertimientos, un permiso de ocupación de cauce sobre la quebrada la Caracolía para la construcción de un box culvert, que tiene como fin el transbordo de alimentos. Asimismo, permisos de aprovechamiento forestal y un plan de inversión mayor a los $900 millones para labores como reforestación del río Chipalo y programas de saneamiento básico.

También, la empresa deberá tener en cuenta varios aspectos como una mitigación efectiva de los malos olores en el área de influencia del proyecto, al igual que, socializar oportunamente las soluciones.

Antecedentes

La historia de este trámite ambiental comenzó en octubre de 2012, cuando la empresa inició el proceso ante la Corporación para disponer los residuos sólidos que se generan en Alvarado. Tras un largo trámite, en 2015 Cortolima negó la solicitud, pues en ese entonces la avícola dejó varios interrogantes sin resolver.

Según la edición de EL NUEVO DÍA del 23 de abril de 2015, en ese momento la negativa de conceder la licencia ambiental se dio porque “no se observaron áreas para la recepción y almacenamiento temporal de los residuos. En el proyecto no se identificaron los impactos directos, indirectos y acumulativos, ni los que pueden surgir en condiciones anormales de operación, entre otros aspectos”.

Y en 2019 se generó un escándalo por la captura de un funcionario de Cortolima que al parecer estaba involucrado en acto de pedir dinero a cambio de agilizar el trámite de la licencia.

Nuevo proceso

Pasados cuatro años, Triple A volvió a tramitar la licencia ambiental y el 29 de abril de 2019 presentó la solicitud ante Cortolima para el proyecto “San Pacho de levante, producción, clasificación, empaque y comercialización de huevo de mesa y operación, aprovechamiento y valorización de gallinaza como abono orgánico mayores o igual a veinte mil toneladas anuales a desarrollar en la granja avícola San Pacho”, la cual está ubicada en la vereda Hático Tamarindo de Alvarado.

Pero fue hasta julio de ese año, que la autoridad ambiental dio inicio al proceso, por lo que informó a los Concejos, Personerías y a las Alcaldías de Alvarado y Piedras.

Durante el trámite no hubo solicitud de persona alguna para reconocerse como tercer interviniente, sin embargo, la Procuraduría Judicial II Ambiental y Agraria remitió copias de las quejas por malos olores en la zona, por lo que se deberá buscar mitigarlos a través de “actividades, programas y fichas establecidas en el Plan de Manejo Ambiental y Plan para la Reducción de Impacto por Olores, Prio”.

Luego entre agosto y septiembre de 2019 la Subdirección de Calidad Ambiental de la Corporación adelantó una visita de evaluación, entregando un informe en el que se establecieron “faltantes e inconsistencias en la documentación presentada, haciéndose necesario requerir a Avícola Triple A S.A.S.”, se precisa en la resolución 1405.

En total fueron 35 requerimientos técnicos ambientales en temas relacionados con medio abiótico, biótico, social, socioeconómico, entre otros. Por lo que la empresa procedió en noviembre a presentar la información adicional, asimismo, Cortolima finalmente enfatizó través de un auto que la actividad que requería la licencia era “la construcción y operación de plantas cuyo objeto sea el aprovechamiento y valorización de residuos sólidos orgánicos biodegradables mayores o iguales a 20 mil toneladas/año”.

Algunos de los requerimientos, se relacionaron con presentar un documento en el cual se reflejara de manera detallada la proyección de los residuos, generados de acuerdo al crecimiento paulatino en relación al volumen a comercializar el producto procesado.

Precisar en la Evaluación Ambiental varios aspectos como el socioeconómico, calidad de vida, dinamización de la economía y desarrollo social, entre otros, comparativo que debía hacerse en paralelo con el proyecto funcionando y sin este.

También, se solicitó que en el Estudio de Impacto Ambiental, se presente información referente a Piedras como el certificado del uso del suelo y el certificado del Instituto Colombiano de Arqueología e Historia, Icanh.

Igualmente, se le solicitó a la empresa adelantar actividades orientadas a identificar los actores sociales del área de influencia, al igual que, las tensiones sociales que se puedan derivar. Otra de las peticiones fue precisar las áreas de influencia directa e indirecta, pues “la percepción de los malos olores, es sin lugar a duda, el impacto ambiental que más aqueja a las comunidades de las áreas de influencia, (…)”, se describe.

Entre las veredas que estarían dentro del rango del proyecto está Tebaida, La Chumba, Hatico Tamarindo, Góngora y Paradero Chipalo.

Finalmente, en apartes de la resolución se precisa que una “vez revisada y evaluada la información de los componentes abiótico, biótico y socioeconómico, se determina que técnicamente es viable otorgar licencia ambiental a la empresa Avícola Triple A S.A.S.”

Por lo que a través de la resolución 1405 Cortolima entregó el permiso para el desarrollo del proyecto denominado “levante, producción, clasificación, empaque y comercialización de huevo de mesa y operación aprovechamiento y valorización de gallinaza como abono orgánico mayor o igual a 20 mil toneladas anuales en la Granja Avícola San Pacho”.

Ministerio Público pidió que archive solicitud de licencia

De otro lado, la Procuraduría Judicial II Ambiental y Agraria, en cabeza de Daniel Rubio, interpuso un recurso de reposición basado en que hubo requerimientos que le hizo Cortolima a la Avícola que quedaron incompletos, este fue el caso de precisar en la Evaluación Ambiental varios aspectos como el socioeconómico.

La respuesta de la Corporación tras entregarse la información faltante por parte de la empresa fue “aunque se tuvieron en cuenta las observaciones realizadas sobre adquisición de bienes y servicios(,) cambio del uso del suelo, generación de empleo, percepción de olores ofensivos en su forma, es importante profundizar y ampliar la descripción de este impacto dentro del factor socioeconómico”.

Para la Procuraduría con esta afirmación “aceptan los integrantes del equipo técnico que evaluó la documentación presentada por la solicitante, que la caracterización en este impacto y sus consecuencias sobre la población asentada en el área de influencia del proyecto no se encuentra debidamente estimados. En otras palabras, no se conoce con precisión y certeza, la verdadera magnitud de este impacto sobre el medio socioeconómico”.

Igualmente, el Ministerio Público llamó la atención en que uno de los requerimientos se calificó como no cumplido por la CAR, sin embargo, la licencia se entregó. Este sería el caso de la información solicitada sobre Piedras, lugar en el que actualmente se desarrolla un proyecto en la granja San Pacho tanto de levante y producción que generan un volumen superior a 20 mil toneladas de gallinaza al año “y no cuenta con ninguna autorización otorgada por Cortolima”.

Asimismo, Rubio recordó que en septiembre de 2019 los habitantes y propietarios de predios en las veredas Góngora, Chipalo, Mango de Ceiba, Manga de los Rodríguez, Pantano y casco urbano de Piedras expresaron, a través de oficio, su preocupación por sentir una vulneración a un ambiente sano por el trámite de la licencia.

A lo que se le suma, varios ‘no cumple’ en temas como adelantar acciones para la protección y conservación del recurso hídrico, en análisis fisicoquímicos y bacteriológicos realizados a la fuente abastecedora avalados por la Secretaría de Salud del Tolima, educación ambiental, reuso del agua, entre otros.

Por todo ello, la Procuraduría Judicial II Ambiental y Agraria del Tolima, solicitó revocar la resolución de Cortolima 1405 del 8 de septiembre de 2020, ordenar el archivo de la solicitud de la licencia ambiental y ordenar la devolución de la totalidad de la documentación aportada la Avícola Triple A.

EL NUEVO DÍA

Comentarios