Inversión para acueducto de Villarrica: una encrucijada de no acabar

Crédito: Archivo / El Nuevo Día.En el Irca de 2020, este municipio obtuvo un nivel de riesgo mayor al 87% por la mala calidad de agua que consumen los habitantes. Villarrica fue clasificado como inviable sanitariamente.
Las cuentas se volverían a mover para el histórico proyecto que tiene como objetivo entregar agua potable a los habitantes de esta población del oriente del Departamento. La Contraloría General de la República cuestionó que ahora se empiece hablar de una segunda fase, cuando se supone que la obra debería estar terminada.
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Según el índice de Riesgo de Calidad de Agua para Consumo Humano, Irca, Villarrica se clasifica como un municipio inviable sanitariamente, por la mala calidad del líquido que llega a los hogares. Lo paradójico del tema, es que a diciembre de 2020 se habían invertido más de 2 mil millones de pesos para la optimización del suministro de agua, y según conoció EL NUEVO DÍA, ya se hacen cuentas para una segunda fase, que significa una nueva adición presupuestal.

La Contraloría General de la República emitió un nuevo informe de seguimiento de control fiscal a la contratación adelantada en esta obra que empezó en 2013 y, que cuenta con recursos del Ministerio de Vivienda. Según el ente de control, al proyecto no se le puede hacer más adiciones presupuestales, pues excedería el monto máximo legalmente permitido.

Por ello, la decisión adoptada fue dividir el proyecto en dos fases, en la primera se agruparon  labores como el recalce del desarenador, el suministro e instalación de una Planta de Tratamiento de Agua Potable, Ptap, la construcción de lechos de secado de lodos y tres estaciones reguladoras de presión adicional.

Y en la segunda, se relaciona la construcción de obras de control de agua superficial y de una caseta de laboratorio, además, el cerramiento e instalación de cajas domiciliaria y micromedidores.

En esta parte, la CGR resalta que “para la ejecución de la segunda fase se requiere adelantar un nuevo proceso contractual para obra e interventoría, el cual deberá adelantar la Edat, que es la ejecutora del proyecto” y se relaciona que la nueva cifra a inyectar es de $560 millones 422 mil, recursos que ya estarían contemplados en el Plan Estratégico de Inversiones 2020 – 2023 de la Edat y que fueron aprobados por el Comité Directivo del Plan Departamental de Aguas del Tolima.

Sin embargo, la Contraloría cuestiona que en 2013 el Minvivienda, la Gobernación del Tolima a través de la Edat y la Alcaldía de Villarrica, dispusieron recursos para contratar la optimización del  acueducto, por lo que ahora, al mencionarse una segunda fase, “se genera la duda sobre la viabilidad legal de celebrar la ejecución de la segunda fase, para un nuevo contrato de obra, cuyo objeto sería en la práctica, el mismo que el de la primera fase”, se precisa en el informe.

 

Una ‘odisea’ que no termina

Otro de los datos que recordó la CGR, es que la construcción sigue sin contar con un respaldo de garantía, “pues las aseguradoras se niegan a actualizar los amparos correspondientes”, según respuesta entregada por la Edat a la Contraloría. Al parecer, la situación obedecería a los enredos que tiene el proyecto y a que Villarrica es un territorio en riesgo por remoción en masa.

Como lo conoció esta redacción en su momento, el proyecto contaba con cuatro pólizas, una de Cumplimiento que iba desde el 16 de diciembre de 2013 hasta el 14 de agosto de 2016; la segunda de Pago de salarios, prestaciones sociales e indemnizaciones, que tenía vigencia desde el 16 de diciembre de 2013 hasta el 14 de abril de 2019.

La tercera de Estabilidad de la obra, que iba del 16 de diciembre de 2013 hasta el 28 de enero de 2019 y una cuarta corresponde a Responsabilidad extracontractual que tuvo vigencia hasta el 14 de abril de 2019. Tras dichos vencimientos, la Edat no ha logrado encontrar una entidad que respalde nuevamente la inversión.

Tolima.

Se pagó más de lo establecido

En la revisión de la CGR a los pagos hechos al contratista, aunque la cláusula segunda del contrato de obra 122 de 2013, especificaba que debía pagarse un 80% del valor en actas parciales, 10% con el recibo final aprobado por el interventor y tras el cumplimiento de varios requisitos, y el restante 10% al liquidarse el acuerdo, sin embargo, no se hizo así.

La Contraloría expuso que según soportes, hasta diciembre de 2016 se había entregado al responsable de la obra $2 mil 378 millones, valor que representa el 88% de un presupuesto global de $2 mil 699 millones.

Es decir, que la anhelada obra en Villarrica, con la segunda adición que está proyectada en $496 millones más el valor de la interventoría, que se haría a través de un nuevo contrato, superaría los $3 mil 100 millones.

Según pudo establecer EL NUEVO DÍA, el informe fue remitido a la Procuraduría Delegada para la Moralidad Pública, también, a la Contraloría Delegada para Investigaciones Fiscales, pues en dicha dependencia se tiene un proceso abierto en contra del Ministerio de Vivienda.

Asimismo, llegó a la Procuraduría Judicial, Ambiental y Agraria II del Tolima, que en 2010 instauró una acción popular que fue fallada a favor de la comunidad por el Juzgado Octavo Administrativo de Ibagué en 2010.

 

DATO

Aunque la obra tuvo un presupuesto inicial de mil 800 millones de pesos y una adición de   $866 millones, lo que se tiene en terreno es una estructura inconclusa.

 

DATO

En el predio conocido como Waterloo, se construyó una bocatoma que está en deterioro, un tanque desarenador y uno de almacenamiento.

REDACCIÓN TOLIMA

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