Mango, aguacate y frutos rojos, cultivos promisorios del Tolima

Crédito: Jorge Cuéllar / El Nuevo Día.
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María Helena Latorre, directora de la Cámara Procultivos de la Andi, señaló que el desarrollo de estos cultivos puede generar un crecimiento agrícola de hasta un 5 % en cinco años.
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La Cámara Procultivos de la Asociación Nacional de Industriales (Andi) constituida en 1990, fue la primera cámara sectorial de este gremio y que dio el ejemplo para que se crearán las 32 cámaras que existen actualmente en el país. María Helena Latorre, directora de Procultivos, quien está en la organización desde su nacimiento, habló con EL NUEVO DÍA sobre el futuro y el presente del agro, y del diálogo abierto que mantiene con los empresarios del campo. 

Esta cámara representa la industria de los insumos que se utilizan en la agricultura para la protección y nutrición de los cultivos, una diferencia que remarca Latorre.

En el caso de la protección están los insecticidas, fungicidas y herbicidas, tecnologías con las que se protegen los cultivos de plagas, enfermedades o malezas, asimismo, sirven para controlar o curar una enfermedad.

Respecto a nutrición, se encuentran los fertilizantes simples, compuestos y mezclados, estas son formulaciones que funcionan como alimentos complementarios para las plantas. En la industria se llaman los NPK en referencia a los macroelementos nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K).

 

Los retos de Procultivos

El papel de la cámara está concentrado en mejorar la productividad y la competitividad del campo agrícola colombiano.

“Tenemos una oportunidad de oro porque según el último informe publicado por la FAO y la Ocde sobre perspectivas, el 25 % de las exportaciones agrícolas del mundo van a ser por cuenta de América Latina, y Procultivos tiene completa confianza de que Colombia va ser protagonista, estará entre los primeros cinco países”, manifestó María Helena Latorre.

Sin embargo, señaló que el Estado tiene que solucionar los problemas de infraestructura del país, por ejemplo, en materia de vías terciarias.

Pero por otro lado, hizo énfasis en que el empresario del campo tiene que mejorar muchos aspectos en finca.

La meta sería mejorar los cultivos en calidad, productividad y garantizar la inocuidad de la cosecha, “ese es nuestro foco”.

La Directora citó como ejemplo el cultivo de la papa, donde Colombia produce en promedio 25 toneladas (t) por hectárea (ha) año, mientras en el mundo ya hay competidores que producen hasta 45 t por ha anualmente.

“Mire la gran oportunidad que hay de mejorar las productividades de la papa en nuestro país”.

En arroz u otros granos, Latorre manifestó que el promedio nacional de producción es de 5,5 toneladas por hectárea año, frente a la media de 11 t que tienen otros países, “y así sucesivamente en todos los cultivos podemos mejorar la productividad”.

 

El futuro de Tolima

La Directora destacó de Tolima las potencialidades de las frutas, con cultivos promisorios como el aguacate.

“Tenemos un estudio que demuestra que con esos cultivos prioritarios podríamos pasar de un crecimiento agrícola de 2,9 % que es la cifra hoy anual a un 4 o 5 %, por eso para nosotros Tolima es fundamental”, dijo María Helena Latorre.

En este sentido, indicó que en el departamento la cámara trabaja los programas Cuidando y Mentes Fértiles para cambiar las prácticas de los productores en protección de cultivos. Aseguró que si se le cambia la dieta al cultivo la cosecha incrementa entre un 30 y 40 %.

“Tolima hace 20 años era arroz, pero hoy es atractivo por las frutas. Si le apostáramos al mango, el aguacate y los frutos rojos que se dan de una manera bendecida, en cinco años la economía agrícola estaría creciendo casi que en un 5 %.

“Mientras tanto, en los cultivos tradicionales, tenemos que mejorar las productividades y promover la inocuidad para que los tolimenses no solo atiendan el mercado nacional sino también el mundial”, afirmó la Directora de Procultivos.

Por otro lado, una falencia que observa Latorre no solo en la agricultura del Tolima sino en la de todo el país, es que los campesinos no saben manejar la agronomía de sus cultivos.

“Muchas veces no se lleva al agrónomo a revisar los problemas fitosanitarios de la finca, no se hace un estudio de suelo para ver cómo está el cultivo en nutrición, o se utilizan fertilizantes que no corresponden. (...) En el Tolima se da ese problema de hacer aguantar hambre a los cultivos”, acotó la experta.

 

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El Nuevo Día.

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