Pros y contras de la tributaria, expertos opinan en Tolima

Crédito: Archivo / EL NUEVO DÍACon la reforma se pretende que el 12% de las personas naturales paguen el tributo de renta, actualmente solo lo hacen el 4%.
Economistas del departamento hicieron un análisis del proyecto de reforma tributaria que va a presentar el Gobierno Nacional. Coincidieron en el déficit fiscal que tiene el Estado, pero sus opiniones son diversas en cuanto a la necesidad de implementar dicha iniciativa.
PUBLICIDAD

El Gobierno nacional está a portas de presentar el proyecto de la nueva reforma tributaria ante la Cámara de Representantes; todos lo políticos ya se han pronunciado, la Comisión de Expertos en Beneficios Tributarios dio su aval, y los economistas también han dado su opinión. Los tres ejes de la iniciativa son los impuestos de IVA, renta a personas naturales y renta para las empresas.

En el caso del Tolima, EL NUEVO DÍA consultó a cuatro académicos, quienes hicieron un análisis económico de las razones y el impacto que tendría la reforma. 

 

El eterno déficit de Colombia

 

El Ministerio de Hacienda indicó en los últimos días que el Gobierno tiene caja para siete semanas, advirtiendo la gravedad de las finanzas del país y la necesidad de reforzar la economía de la Nación. 

En este sentido, Carlos Gustavo Cano, excodirector del Banco de la República, indicó que la discusión no gira entonor a si es oportuna la reforma, “porque se ha aplazado indefinidamente desde hace años, y desde el punto de vista macroeconómico, el ‘hueco negro’ ha sido el déficit fiscal del país”. 

El economista tolimense acotó que el Estado está gastando más de lo que recauda, problema que se ha agravado con la pandemia, y que tendría como consecuencia la posibilidad de perder el grado de inversión, por cuenta de un déficit fiscal rayando en el 9% sobre el Producto Interno Bruto (PIB). 

Héctor Javier Castro, director del programa de Economía de la Universidad de Ibagué, coincide en este punto con Cano, señalando que el proyecto de reforma es el resultado de una mala estructura económica del país. “Si no mejora o tiene cambios sustanciales, cada dos años vamos a tener que estar haciendo reformas y desde luego las clases más necesitadas serán las más golpeadas”.

A estas voces, se sumó la de Sebastián Sánchez, director del programa de Administración de Empresas de la Universidad Cooperativa de Colombia (Ibagué), quien agregó que la deuda externa del país sigue aumentando y hoy representa el 50% del PIB del país. 

 

Puntos sobre la mesa

 

El tributo de renta es uno de los puntos controvertidos de la reforma, pues colombianos que devenguen desde $31 millones anuales ($2,6 millones al mes), tendrían esta obligación con un tarifa de 0,2%. 

De acuerdo con Cano, “los colombianos tributamos muy poco”, debido a que en el agregado solo es el 14% sobre el PIB, menos de la mitad del promedio de las naciones que pertenecen a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Ocde.

“Es fundamental ampliar la base tributaria, especialmente alrededor de las personas naturales, porque muy pocas pagan impuestos. Aquí queremos más endeudamiento, servicios y gasto, sin una contraparte (...), es hora de que la sociedad colombiana acoja el camino para por fin hacer una reforma tributaria estructural”, aseguró Gustavo Cano. 

Sin embargo, sobre este aspecto, el profesor de la Unibagué, Javier Castro, tiene otro pensamiento, y aclaró que la reforma tiene serias consecuencias para el bolsillo de los colombianos más pobres. 

“Los impuestos directos, sobre los salarios, disminuyen la posibilidad de hacer consumo, lo que a su vez va a impactar el crecimiento económico y el ahorro. Esta reforma, sin duda, seguirá golpeando a la clase media pero no se soluciona el problema económico de fondo”, refirió Castro. 

Al respecto, Sebastián Sánchez, indicó que no ve negativo que más ciudadanos declaren renta, “pero si se cobra a familias a partir de los tres millones de pesos de salario, no estaría de acuerdo, aunque desconozco la fórmula”.  

 

La polémica del IVA

 

En cuanto a la posibilidad de que 73 productos de la canasta familiar sean gravados con el IVA o que en otros sea aumentado, tres de los entrevistados se mostraron en desacuerdo. 

Sánchez comentó: “El IVA es uno de los impuestos más regresivos que hay y que tiene un alto impacto en la gente con menos recursos; se habla de unas devoluciones a la población con bajos ingresos pero el golpe lo siente también la clase media”. Por su parte, Joel Cruz, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad del Tolima, mencionó que al igual que las finanzas del país, que se vieron resentidas con la pandemia, la de los hogares también se debilitaron.  

“Las personas han perdido ingresos y la demanda está deprimida por la falta de ingresos, por lo que este no es el momento más adecuado para una reforma de este tipo”, comentó Cruz. 

Sin embargo, el exdirector del Banco de la República tiene otra mirada, explicó que ampliar la cobertura del IVA es fundamental para reducir la tarifa del impuesto y reducir la carga tributaria sobre los empleadores, empresas medianas, pequeñas y grandes.

“Tenemos que hacer una estructura mucho más liviana desde el punto de vista tarifario, pero para eso, es necesario ampliar la cobertura del IVA, porque la base contributiva de la Nación es minúscula”, desglosó Cano. 

 

Sobre otros impuestos

 

Entre tanto, Sebastián Sánchez hizo un análisis de los otros impuestos que se pretenden aumentar o reglamentar con la reforma.

Sobre el impuesto al patrimonio, dijo que al pasar del 1% al 3% para patrimonios superiores a los $5 mil millones, “sería una alternativa interesante”. Acerca del impuesto solidario para las personas con ingresos mayores a $10 millones mensuales, señaló que se podría analizar. “El impuesto a pensiones de más de siete millones ha sido controversial, pero tiene cierta viabilidad”, acotó el administrador de empresas. 

 

Proyecciones

 

Los expertos también coincidieron en que una vez se conozca el proyecto en minucia empezará el verdadero debate. 

opiniones expertos

Respecto al tema, Joel Cruz, enfatizó en que la propuesta de reforma denota que todavía no hay consistencia, y le falta integralidad.

“En la política hay muchos que no acompañan el proyecto, yo creería que la reforma se va a realizar pero no con la magnitud que el gobierno quiere, en ese afán de recaudar $26 billones, la situación del país no está para eso”, afirmó Cruz. 

Carlos Gustavo Cano concluyó: “A mi juicio, esta reforma debe tener por lo menos una vigencia de dos periodos presidenciales. En los últimos 20 años hemos hecho una serie de remiendos pequeños y refleja inseguridad jurídica de cara a los inversionistas”. 

Y Héctor Javier Castro, añadió que el objetivo principal de la reforma es sanear el déficit de deuda, respondiendo a las presiones del Fondo Monetario Internacional (FMI). “Aquí el Congreso es el principal encargado de actuar como ente de control de los recursos”. 

 

Otras alternativas

 

Para Sebastián Sánchez hay otras alternativas a mediano plazo que cambiarían el panorama fiscal de Colombia, en el entendido que la devaluación del peso, por la dependencia del petróleo y un modelo extractivista, estaría pasando factura. “El presupuesto del país es de $314 billones, son $76 billones los que van al pago de la deuda, que ha venido subiendo. Pero con una política cambiaria más efectiva para poder controlar la devaluación del peso, se podría mejorar el presupuesto de la Nación. Ahora bien, del presupuesto sin deuda, $185 billones son para el funcionamiento del aparato estatal, yo creo que se puede replantear tranquilamente la estructura para que no consuman esos recursos”, finalizó Sánchez. 

El recaudo estimado que tendría el país con la nueva reforma tributaria sería de $26 billones. 

 

DATO

 

Hace ochos años la deuda de Colombia equivalía al 34% del PIB, hoy está en 55,4%.

Redacción Económica

Comentarios