¿Se acaba el pan de 200 en Ibagué? Escasez y poca regulación

Crédito: SUMINISTRADAS - EL NUEVO DÍA. El pan de $200 pesos a partir de ayer subió a $300, sin afectar el precio de otro productos de panadería y galletería.
Cien pesos es el aumento al que acordó gran parte del sector de panaderos de Ibagué, que se han visto afectados por el desabastecimiento y la especulación de materias primas para la elaboración de este producto que todos los días está en la mesa.
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Trabajando a pérdida. Así manifestaron más de 70 representantes del gremio de panaderos de Ibagué, que vienen produciendo desde hace varias semanas, luego de que los bloqueos a causa del paro nacional, ‘rebosaran la copa’ de sus necesidades.

Y es que al tradicional pan de $200 que se conseguía en cualquier pequeña o mediana panadería de Ibagué, desde ayer incrementó $100; quizá pueda parecerle poco, pero este producto que es casi de primera necesidad en la canasta básica familiar, se convertirá en un lujo.

En el Parque Centenario se dieron cita varios representantes del gremio de la capital del Tolima, que de manera unánime confirmaron la compleja situación que vienen atravesando, pues desde hace unos años los precios para insumos como la harina de trigo, azúcar, huevos e incluso la mantequilla, varían, no tienen regulación, y en momentos de coyuntura como el actual, la especulación les trae nefastas consecuencias.

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En diálogo con EL NUEVO DÍA, propietarios y gerentes de negocios como Panadería Lenin y Panadería La Cremosita, aseguraron que a la fecha están muy preocupados porque los precios llegan a duplicarse, y en otros casos, no pueden producir los productos suficientes, o han tenido que prescindir de trabajadores que complican la situación.

Pues, según datos de la reunión del gremio, en Ibagué existen más de 1200 panaderías, de las que se benefician más de 3 mil personas, entre estas familias enteras que se dedican al negocio. 

No obstante, la nula regulación que ellos afirman que existe para la compra y venta tanto de insumos así como del pan, ha hecho que la competencia sea desleal, y que además, se genere malestar entre los clientes. 

“Estamos en este momento desesperados buscando azúcar. No encontramos por ninguna parte, y el que la llegue a tener, la vende a precios elevadísimos. Y nada hacemos comprando materia prima tan costosa para vender un pan tan económico.

La harina de trigo es la misma situación. Una que costaba en el mercado 70 u 80 mil pesos, se está comprando ahora en 120 mil pesos. Acabo de llegar de buscar en Mercacentro, Ara, Justo & Bueno, y tiendas buscando azúcar, pero difícil. Y no es que no haya plata, lo que pasa es que el producto no hay. 

Todo esto nos afecta, habría que detener la producción. Y si cerramos, mucha gente se quedaría sin trabajo. Vamos a aumentar el desempleo, nosotros ya hemos tenido que sacar a una persona porque no damos para gastos. Somos generalmente cuatro empleados, mi esposo y yo, ahora hay uno menos”, afirmó Aracely Vera, propietaria de la Panadería Lenin.

 

Panaderías de reparto

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Así como Aracely desde su negocio ubicado sobre la calle 25 con Segunda, también el gerente de la Panadería La Cremosita, que tiene dos sucursales, son panaderías de reparto, esto significa que producen cantidades que se expenden en tiendas de la ciudad.

El panorama es complejo, pues además del desabastecimiento de insumos y sus precios variables, está la falta de organización para que la competencia sea sana. Juan Daniel Celis, gerente de La Cremosita, dijo que muchas panaderías no han querido subir el valor al pan y hacen que sus clientes prefieran quedarse con ellos, incrementando entonces las pérdidas. 

“Una de las cosas más importantes que se lograron en la reunión fue que varios, aunque no todos asistieron, se pusieran de acuerdo. Lograr en muchos años que el precio subiera y la venta sea equitativa.

Nosotros llevamos mucho tiempo ya, trabajando a pérdidas; básicamente es por mantener la marca en el mercado (...) y con esta situación del paro ya estamos comprando insumos con un sobrecosto del 100 por ciento. 

Un bulto de azúcar estaba normalmente en 107 y 305 mil pesos y ahora, que no se consigue completo, toca por arrobas o libras, al convertirlo cuesta hasta 200 mil pesos. Eso nunca había pasado antes. Ha sido muy complicado.

No queremos que el negocio se dañe, que la competencia no sea leal, solo que el gremio se una y decidiera luego de muchos años el alza al producto y que las tiendas se acogieran ante la necesidad”. 

Sumado a ello, el empresario afirmó que la preocupación se mantendrá porque aunque los precios siguen elevados, confirmaron que los bloqueos se han levantado y el producto no se encuentra casi por ningún lado. 

“Se están aprovechando de la coyuntura del país para abusar de nosotros y de todos los que usan este insumo para trabajar”, finalizó. 

Por otra parte, de la reunión, que tuvo la asistencia de representantes de la Alcaldía de Ibagué y Cámara de Comercio, se acordó el acompañamiento a quienes no tienen conocimiento de proyección de negocio, así como una visita a la Casa del Consumidor, que permitirá poner en conocimiento la situación para la regulación de los precios.

 

Redacción Economía

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