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Perritos de Darío Gómez lloraron desconsolados junto al ataúd: "uno presintió la muerte"

Crédito: La Kalle.
Una de las mascotas supo que su amo iba a morir, antes de que sucediera, aseguran.
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Arelys Henao y John Alex Castaño, vestidos de negro, fueron los primeros en llegar, sobre las 10:30 a.m. al coliseo Yesid Santos para la serenata de despedida a Darío Gómez.

Detrás de ellos llegaron los influencer los Montañeros para un acto que estaba programado para las 11:00 de la mañana, pero que se ha ido posponiendo a la espera de la llegada de otros artistas.

“No lo creo, aún. No entiendo todo esto, mi corazón está muy triste”, le contó a EL COLOMBIANO Arelys Henao, la reina del despecho.

Agregó que “Darío partió en dos mi historia, ya que él no grabó ‘La reina y el rey’ con la artista que soy ahora, sino con la artista en proyección regional. Desde que lo conocí fue especial porque se sentía identificado conmigo”.

John Alex Castaño, por su parte, comentó que no tiene palabras para expresar el dolor que siente. “Todos saben los darista que soy”, dijo.

Por disposición de la familia de Darío Gómez los seguidores del artista solo pudieron ingresar a las graderías después de las 11:00 de la mañana., pero desde las 6:00 a.m. ya habían filas en las afueras del escenario deportivo.

Además de Arelys y John Alex al homenaje también estuvieron el Charrito Negro, Alexis Escobar y Jhonny Rivera, quienes en conjunto interpretaron el himno más conocido y que catapultó la carrera de Darío Gómez: Nadie es eterno en el mundo.

 

Sus mascotas también sufrieron

Darío Gómez tenía dos perritos, Abril y Bethoven, una pareja de perros Cocker spaniel que eran sus consentidos desde hace varios años; en vida, el cantante le pidió a su familia que, si moría, llevaran a sus mascotas para que lo vieran y no pensaran que los había abandonado, reveló en diálogo con revista Semana, Johana Vargas, viuda de Darío Gómez.

Así mismo, la mujer contó que la hembra "presintió la muerte", ya que el día en que murió la perrita se mostró muy diferente desde horas antes: "No sabíamos nada, pero ella cambió; inmediatamente se quedó en la casa, no quería salir, parecía como si estuviera enfermita y con comportamiento nervioso”.

Cumpliendo la voluntad del fallecido, la pareja de perritos llegó a darle el último adiós: “los trajimos para que vieran que se murió y no piensen que los abandonó”, expresaron algunos familiares, quienes también presenciaron un doloroso momento al ver la tristeza de los animalitos; incluso, narraron que en algunos momentos, se podía escuchar el llanto de los perritos junto al ataúd.

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Redacción web.

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