La empanada ibaguereña: deliciosa y el sustento de miles de familias, ¿cuál es la más rica?

Crédito: Archivo / Erika Daniela Zamora/ EL NUEVO DÍA.
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Todos la conocemos, delicioso producto que a lo largo de nuestras vidas ha saciado el apetito, ¿pero qué sabemos de ella?
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Origen

 

Para la antropóloga Luz Marina Vélez en el libro Empanada. Santa caridad divina, estos “envueltos, amasijos, frituras de maíz”, son reflejo de la cocina mestiza: herederas de la técnica del envuelto español, que a su vez es árabe; de los guisos africanos; y de los ingredientes básicos de América (papa y maíz). Son sabor de la calle, “delicias criollas y refinadas, locales y globalizadas, crocantes, grasosas y fundamentales”.

España popularizó este plato y lo trajo consigo a través de los “conquistadores” en la invasión a estas tierras. Señala la antropóloga que en la colonia las familias camuflaban la carne de baja calidad en el interior de la masa para evitar que se dañara y fue así como se dio forma a dicho plato.

Desde entonces la empanda ha representado un lugar destacado en la cocina del país. Tanto así, que es considerada patrimonio gastronómico. 

La empanada tiene identidad

 

Así como cada uno de nosotros tenemos un estilo, una forma de ser y de mostrarnos al mundo con características distintas, así también cada empanada tiene su sazón. Se trata de un producto alimeticio muy versátil.

Es ella capaz de cruzar todas las barreras que puedan existir en el país: Las de género, religión, región, raza, inclinación política y demás. Tiene la capacidad de convocar mucha gente y untarnos de grasa y cebolla a todos. Incluso, también se puede hornear para quienes no pueden consumir fritos.

El colombiano se caracteriza por su creatividad e ingenio para producir cosas nuevas, es por ello que hay empanadas dulces, de carne, de pollo, mixtas, de cerdo, de vegetales, de camarones, grandes, pequeñas, de hojaldre o de maíz. ¡Y falta ver cuantos sabores más resulten del ingenio de sus creadores!, este producto ha trascendido por décadas a lo largo y ancho del país.

Según un reportaje de la periodista Linda Yicela Hernández Sánchez para la página Colombia.com y la nota de la Revista Digital Vivir en el Poblado, titulado ¿Cuál es el origen de las empanadas? estas son las empanadas más conocidas en el país:

Es patrimonio cultural colombiano

Aunque no ha sido declarada oficialmente como patrimonio de nuestra identidad, la ciudadanía si lo acepta como tal. Según consumidores y vendedores representa la tradición culinaria de las familias colombianas y es considerado el alimento preferido para compartir en los refrigerios, acompañada de un vasito de gaseosa por lo general.

Este provocativo y apetitoso bocado sirve para el “desvare” del desempleado, el estudiante hambriento, y si se trata de recoger plata, esta es una buena opción porque como dicen por ahí “El hambre no da espera” y su precio asequible es una ventaja.

Consumidor habitual

¡Y ahora, un dato curioso!

¿Sabías que en Caicedonia - Valle del cauca hay un monumento a la empanada? Le dicen “La mona” y en Manizales también hay uno.

Monumento

Monumento

Mecanismo de “rebusque económico”

 

La empanada es un producto que ha dado la posibilidad de constituir un empleo informal, y a su vez ha dado la oportunidad en tanto “rebusque” para las personas desempleadas en diversas regiones del país.

De acuerdo con el informe de Mercado Laboral (noviembre 2020 - enero 2021) del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas - DANE, en la ‘Ciudad Musical’ hay 206 mil trabajadores activos, de los cuales 108 mil son informales y 97 mil formales.

De esos 108 mil, al menos un gran porcentaje ha de ser de vendedores de empanadas. No hay un estudio que lo asegure, pero es perceptible que al menos una buena cantidad se dedica a la venta de manjares de la gastronomía colombiana en algún punto de la ciudad.

vendedor

Antes de la pandemia la Caja de Compensación Familiar del Tolima, ComfaTolima, realizó dos festivales de la empanada en la ciudad, en el año 2019 y 2020 con el fin de impulsar el comercio e incentivar a las personas a participar, dando protagonismo a este apetitoso plato que se puede encontrar en diversos lugares de la Ciudad Musical.

 

La voz de la experiencia

 

Conocí hace mucho tiempo a la señora María Imelda Bucurú Matta, mujer Ibaguereña de 35 años, madre de tres hijos que le fascina cocinar. En sus manos casi siempre tiene harina, pedazos de carne molida, cebolla o cualquier otro tipo de ingrediente. Habla con sabrosura de su especialidad, la empanada:

“A mí me quedan muy buenas, yo muelo el maíz y le hecho buena papa, buena cebolla y su carne desmechada. Eso sí, mi guiso sí que me queda mejor, mantequilla, tomatico, paprica y harta cebolla larga” expresa con orgullo.  

proceso  María reconoce que con las empanadas ha sacado adelante a sus “pelaos” y ha podido estudiar ya que desde muy joven abandonó el colegio. Dice que espera poder entrar al SENA para hacer un técnico o tecnólogo en Gastronomía y así aprender más e impulsarse en un nuevo negocio de comida vegetariana a domicilio.

La empanada con un valor de $1.500 le da lo básico para solventar las necesidades del día a día. Trabaja todos los días y tiene por gasto mensual $522.000 en lo que concierne al arriendo y los servicios de luz, agua y gas. Si vende 20 empanadas al día, tendría $210.000 en una semana, lo cual quiere decir que en el mes podría ganar $900.000. “No es mucho, porque eso se va como dentro de un tubo, pero puedo pagar los servicios, la cuota del arriendo, algo de mercado y guardar para comprar y hacer mis empanadas”.

El negocio de empanadas es rentable y de gran ayuda para el bolsillo de los colombianos. Es por ello que a María le preocupa lo cara que está la vida y se muestra expectante frente a los precios de la canasta familiar en el presente año. Y es que, cada vez se ve afectada por los cambios económicos del país.

Entre tanto, Jhon Gutiérrez, de 39 años de edad, quien trabaja en la Calle 12 con 3ra del centro de Ibagué, comenta que saca diariamente "entre 80 y 90 empandas y se me van rapidito". Todos los días son buenos en ventas "va a la fija" y el día que se le quedan algunas es una novedad.

Según él, su margen de inversión es de $250.000 semanal y logra sacar de ganancia entre $350.000 a $380.000 y cuando le va bien con la venta de gaseosas en botella logra ganancias hasta de $400.000 semanales, "Es un buen negocio, además estoy en un buen punto" y al preguntarle cómo aprendió a hacerlas responde con una sonrisa: "Mi padre que ya falleció me dejó este legado, hizo empanadas toda su vida".

La empanada es y será de gran importancia para los colombianos. Es aquel plato humilde que se puede consumir con la mano, sin cubiertos, parados en la calle, de manera rápida, con sabores extras (ají, salsas, guacamole) ahorra tiempo, dinero y contribuye a la economía de los vendedores tanto formales como informales de la ciudad y el país.

Erika Daniela Zamora Gualteros

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