Le enviaron sapo sin cabeza y llenaron su casa de excremento: periodista ibaguereño denuncia graves amenazas

Crédito: Tomada de internet / EL NUEVO DÍA
Luego de que se conociera que la familia Monroy amenazó a dos periodistas de Ibagué, esta redacción se contactó con uno de los implicados quien denunció una problemática más grave.
PUBLICIDAD

Se trata de Wilfredy Aguirre, director de la emisora Guasca F.M., quien le dijo a EL NUEVO DÍA que el tema de los Monroy, donde través de una llamada a un colega suyo le mandaron a decir que se cuidara, es un problema menor a comparación de la situación que está viviendo en este momento. 

El periodista señaló que desde hace alrededor de un año ha sido objeto de amenazas graves y que incluso, fue víctima de un atentado. 

Según su relato, todo ocurrió porque desde la emisora denunciaron que el plan de desarrollo del Líbano era un plagio y gracias a unas denuncias de concejales, finalmente se hundió. Wilfredy indicó que ese mismo día, desde teléfonos privados recibió fuertes amenazas. "Me dijeron que era un sapo hp, que yo no tenía nada que ver en el Líbano, que en el camino de Ibagué a Líbano habían muchas curvas y que en cualquiera de esas me iba a quedar estallado", indicó. 

Así mismo, aseguró que le dijeron que si daba 'papaya' le iban a prender fuego a la camioneta y que no tenía que volver al municipio porque no tenía ni un grano de arena, todo en términos subidos de tono. 

"Luego me llaman y me dicen que me iban a dar una información en el Líbano a las 11 de la mañana. Me voy para allá, no me cumplen la cita y cuando voy de regreso es que me hacen el atentado". 

 

Así fue el atentado 

Aguirre señaló que venía de regreso por el Caldas Viejo, y tuvo que bajar la velocidad porque delante de él iba una tractomula. "Se me adelantan dos tipos en motos de alto cilindraje, prendas negras, cascos oscuros, y el pato voltea a ver la camioneta, se manda la mano a la cintura y yo dije me van a hacer algo. Freno y les hago el quite, cerré los ojos y pensé que me habían matado. Cuando reaccioné vi que el tipo sacó un objeto y me lo manda contra el carro. Yo freno y el objeto pega en la parte delantera de la camioneta, donde no hubiera estabilizado el carro me mato en la carretera porque venían otros andando", aseguró. 

Y agregó que en medio de la situación los tipos lograron escabullirse. Una vez en Ibagué se dirigió al comando de la Detol. Aún en shock, en las instalaciones del comando revisan la camioneta y evidencian que tenía daños en el bumper, el rin y su parte delantera. Al parecer, el ataque que recibió fue con una lámina de unos 50 centímetros, que de haber caído en el parabrisas habría sido mortal. 

 

Ha sido víctima de hostigamientos 

Además del grave atentado, el periodista aseguró que en una oportunidad le 'pavimentaron' su casa con excremento humano y que además le enviaron un sapo sin cabeza en señal de amenaza. Según su testimonio, le dijeron que así iba a quedar si se seguía metiendo en lo que no le importaban. 

Así mismo, dice que han asediado su casa, hasta donde han llegado sujetos en moto y le preguntan a los vecinos si lo conocen o si saben a qué horas llega. Incluso, que han hecho grabaciones de su vivienda, las cuales han quedado registradas en cámaras de seguridad. 

"Toda mi seguridad me la estoy proporcionando yo mismo. Pese a que esta situación se viene presentando desde hace un año, no veo ningún avance, ni me han dicho nada nuevo en la Fiscalía sobre los posibles responsables. La única salida que tengo es que lo sepa la opinión pública", concluyó. 

EL NUEVO DÍA

Comentarios