Maestros del Tolima no sienten garantías para regresar a las aulas

Crédito: Colprensa / El Nuevo Día
Ante el pedido de algunos sectores para regresar a las clases presenciales en los colegios públicos, el Sindicato de Maestros del Tolima (Simatol), en la misma línea de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode), insistió en que no hay garantías para un retorno seguro a las aulas de clase.
PUBLICIDAD

Según William Polo, presidente de Simatol, en las instituciones educativas del departamento faltan condiciones sanitarias y de bioseguridad para salvaguardar la vida, pues buena parte de las sedes educativas no cuentan con elementos como lavamanos, baterías sanitarias, tapabocas, buena ventilación y espacio para mantener el distanciamiento físico.

“No estamos hablando de que construyan lo que no se ha hecho en 30 o 50 años, pero sí que se genere todo el sistema de medidas. Claro que tenemos que regresar a las aulas, pero sin afanes. No es volver por volver, sino tener las garantías para la vida. Recordemos por la característica de asintomáticos de los niños, la escuela podría convertirse en un centro de contagio si tenemos las medidas”, afirmó el líder sindical.

También dijo que aunque el Gobierno nacional destinó $400.000 millones a nivel nacional para intervenciones locativas, los recursos que finalmente se giraron para Ibagué y Tolima no son suficientes para tener condiciones mínimas, con el agravante de que los colegios no tienen la capacidad financiera para hacer la inversión necesaria. “Lo que quieren es que abramos y que cada quien mire cómo se defiende”, acotó.

Por otro lado, Polo dijo que el componente pedagógico no está siendo tenido en cuenta con el suficiente rigor. Mencionó que si se cambió la forma de evaluar, debe desarrollar una modificación del plan de estudios.

Otra exigencia de los maestros tiene que ver con la vacunación. Polo considera que los educadores deben hacer parte de los sectores priorizados en las primeras fases del proceso de inmunización para mitigar el riesgo de contagio en un eventual retorno a la clases presenciales.

“La vacuna no garantiza totalmente la prevención, pero sí genera un escenario de cierta tranquilidad y confianza. Ha quedado demostrado que el Gobierno es muy lento, por lo tanto hemos pedido que nos incluyan en las primeras líneas de vacunación. El Gobierno quiere que regresemos pronto pero no genera garantías. Es una incoherencia”, comentó.

 

¿Qué pasa con la salud mental?

El presidente de Simatol dijo ser consciente de que las restricciones y la falta de contacto de la pandemia han tenido efectos negativos en la salud mental de las personas, un problema que en los niños tendrá un impacto devastador en su formación socioemocional a futuro por la falta de interacción y juego, pues a través de estos aprenden, socializan o construyen reglas.

“Tenemos claro cómo afecta esto la salud mental de los niños, jóvenes, adultos, padres de familia, pero la presencialidad no es la solución para ese tema, porque en la práctica, con la alternancia, los niños irían tres horas al colegio, de las cuales casi la mitad podrían irse solo en el lavado de manos, no habrá recreo y difícilmente van a socializar, no van a haber escenarios de convivencia e interacción social”, explicó.

Ante esto, Polo considera que “el remedio podría ser peor que la enfermedad” y, por ahora, consideró pertinente que las secretarías de educación adelanten un acompañamiento psicológico y para los hogares más vulnerables el mejor escenario sería una renta básica.

 

Condiciones previas y verificables

Simatol está proponiendo con seriedad la conformación de una comisión de verificación que se encargue de revisar y acreditar que una institución educativa sí cumple con las condiciones sanitarias y de bioseguridad para retornar a las aulas. Este mecanismo entraría a funcionar en Ibagué en la tercera semana de abril, mientras que en el caso del Tolima no han concluido las discusiones con la Secretaría de Educación.

“En esta comisión deben estar las secretarías de Salud y Educación, los sindicatos, los representantes de los consejos directivos de las instituciones y los delegados de la Personería, la Defensoría del Pueblo y el Bienestar Familiar.

Si hay alguna institución que cumpla todo, el maestro tomará la decisión, pero el regreso debe ser con garantías”, dijo.

El Nuevo Día.

Comentarios