Papá de 4 hijos fue asesinado a disparos en medio de atraco: querían robarle el celular

Crédito: Noticias Caracol / Colprensa / El Nuevo Día.Imagen de la víctima e imagen de referencia.
Un homicidio tuvo lugar el pasado miércoles 12 de enero sobre las 9:30 p.m., tras un intento de robo a un grupo de personas que se encontraba en un mirador de la vía a Cúcuta, a las afueras de Bucaramanga.
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Édgar Manzano Blanco, trabajador de una Institución de Salud Mental de Bucaramanga de 39 años, fue la víctima fatal del caso.

Familiares relatan que dicha noche, él, junto a su esposa y dos amigas más, quisieron ir al kilómetro 4 hacia la capital nortesantandereana, y al poco tiempo de estar allí, tres hombres que se movilizaban en dos motos llegaron a hacer de las suyas. Allí había otro grupo de personas contemplando la ciudad.

Se transportaban en motocicletas, subían el sector de Morrorrico pero decidieron hacer una parada en el primer mirador de la vía que conduce hacia Cúcuta, para esperar que pasara el tráfico vehicular. Fue la oportunidad que aprovecharon los criminales para atacarlos.

Mientras Édgar y las mujeres se fumaban un cigarrillo, los sujetos estacionaron metros más adelante la moto en la que iban. Dos bajaron a pie hasta el mirador, el otro se quedó haciendo guardia, esperando el golpe para emprender la huida.

 

Édgar las protegió

 

A pesar de la penumbra, Édgar alcanzó a ver a los dos tipos que se acercaban a pasos veloces hacia ellos, sabía que los robarían. Su reacción inmediata fue coger los cascos para usarlos como defensa.

Los ciudadanos fueron intimidados con arma de fuego, y al parecer, les iban a ser hurtadas las dos motocicletas. Pero Manzano se habría resistido a tal asalto, lo que provocó que los delincuentes le dispararan en el pecho y su cabeza.

“Si se mueven se mueren”, sentenciaron apuntándoles con una pistola que llevaban. De entrada los bandidos mostraron su inclemencia.

Las mujeres les contaron a las autoridades que después de semejante amenaza les exigieron que entregaran los celulares.

“Édgar les tiraba el casco para tumbarles la pistola y al ver que nos defendía accionaron el arma”, contó una de las víctimas.

En segundos ocurrió la tragedia. El primer disparo fue errado, el segundo proyectil impactó a Édgar en el pecho haciéndolo desplomar.

No suficiente con eso, volvieron a jalar el gatillo contra Manzano Blanco, fallaron el tercer tiro, pero con el cuarto se encargaron de desatar toda su furia. Le dispararon a la cabeza.

El hombre se desplomó tras los impactos de bala y tras caer al suelo, los hombres intentaron seguir con el robo, pero no lo lograron pues las llaves no estaban a la mano y ya había una víctima afectada, por lo que emprendieron la huida rápidamente.

“Se acercaron a ver si nosotras teníamos las llaves de las motos, pero luego llegó el otro ladrón en una motocicleta”.

“¡...Hey ‘chamo’ vamos que lo maté”

No se sabe si la frase usada por uno de los delincuentes tenía intenciones de despistar a las autoridades, pero las mujeres oyeron que dijo: “¡Hey chamo, vamos que lo maté!”. Luego con su compinche se subieron a una Suzuki y huyeron en sentido hacia Bucaramanga.

Aquellas mujeres solo gritaban pidiendo ayuda para Édgar, aún respiraba pero estaba muy grave.

Minutos después arribó la Policía y Manzano fue trasladado en una patrulla al Hospital Universitario de Santander, HUS, a eso de las 10:00 p.m. Llegó con signos vitales al centro asistencial, donde fue estabilizado pero no resistió debido al proyectil en su cabeza.

Édgar Manzano falleció aproximadamente a las 10:55 p.m.

Quienes lo acompañaron fueron interrogados por las autoridades para dar con el paradero de los responsables del hecho.

Manzano era oriundo de Bucaramanga y dirigía una fundación de rehabilitación.

 

“Ese sitio es un atracadero”

 

La comunidad de Morrorrico asegura que solo robos y vicio se ve a diario en los miradores de la vía nacional hacia Cúcuta.

“A cada rato pasan motociclistas embalados mirando a quien robar. No hay mucha iluminación, pasar por esos lugares en cicla o moto es muy peligroso”.

Uno de sus familiares le indicó a Vanguardia que esperan que este caso no quede en la impunidad. "Las autoridades deben darle un manejo más adecuado a la inseguridad en Bucaramanga, que tomen medidas drásticas porque los delincuentes están fuera de control. Se necesita que articulen esfuerzos para la seguridad de los ciudadanos", dijo.

 

Vanguardia / Redacción web

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