¿Y cuánto nos cuesta no conocer nunca la verdad?

Crédito: Colprensa / EL NUEVO DÍA
Los ataques a la financiación de la Comisión de la verdad, según los analistas, son simplemente otra expresión del temor de algunas órbitas de poder frente a lo que ésta pueda revelar.
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¿La JEP y la Comisión de la Verdad son muy caras comparadas con qué? Justicia y Paz costó la friolera de $11 billones. Agro Ingreso Seguro costó $3.9 billones, pero no los veo lamentándose por eso. Los uribistas tienen el denuedo de quejarse del costo de la JEP al tiempo que añaden puestos millonarios en la Procuraduría y al tiempo que su Fiscalía gasta sumas millonarias en tonterías. Y sin dejar atrás el escándalo por los 70 mil millones de pesos del contrato de las TICs.

Estos son algunos de los mensajes que surgieron en las redes sociales, tras la polémica desatada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, al referirse a los costos de la Comisión de la Verdad que presentará su informe final en agosto de este año.

De acuerdo con las revelaciones del mismo organismo, el presupuesto del año pasado fue casi de $117 mil millones y unos $300 mil millones desde su creación en el marco de la firma de los Acuerdos de Paz, firmados entre el Estado, representado por el presidente Santos y la guerrilla de las Farc.

Según los expertos consultados, las críticas que se oyen desde el uribismo a la financiación de la Comisión de la Verdad, lo único que buscan es desinformar y entorpecer el trabajo que se viene realizando desde su creación, es decir, desde que se firmaron los Acuerdos en el Teatro Colón.

“No puede haber un posconflicto, no puede haber reconciliación, y eso fue, entre otras cosas, lo que se pactó en la Habana entre el Estado (no el gobierno) y las Farc, entonces es esencial porque sin esa Comisión va a ser muy difícil la postura crítica a raíz de un presupuesto. Es una crítica infundada que obviamente se hace por razones ideológicas,  pero no por razones de austeridad”, considera Mauricio Jaramillo, analista político y profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario

Argumenta Jaramillo que sería incomprensible que por razones de austeridad fiscal se le recortara dineros a la paz (cosa que este gobierno ya ha hecho recortando presupuesto para la JEP y proyectos emblemáticos destinados a la paz); además, para el experto es absurdo que desde el partido de gobierno del Centro Democrático se hagan estas críticas cuando el mismo partido de gobierno no da ejemplo en materia de austeridad.

Al trinar “Muy difícil la austeridad en Colombia, los costos de La Habana, que no llegan a la ciudadanía, son inmensos” el expresidente Uribe criticó el presupuesto de la Comisión de la Verdad, lo que en concepto del analista político, Gerardo Martínez, “lo único que se busca es generar desinformación y deslegitimar el trabajo que se viene realizando desde esta institución”.

En este mismo sentido Luis Emil Sanabria, director de Red Nacional de Iniciativas por la paz, Redepaz, considera que todos los recursos que se inviertan para la paz son absolutamente necesarios en un país lleno de corrupción, de mafias, de narcotráfico y con tanta violencia; que necesitan ser superados todos estos vicios de la democracia y parte de eso es la tarea que está haciendo la Comisión de la Verdad.

Sanabria precisa que los recursos que han sido destinados son inclusive insuficientes frente a la magnitud de lo acontecido y la necesidad de superar el conflicto.

Reitera que la tarea fundamental del Gobierno es cumplir la integralidad del Acuerdo de Paz, eso implica la reforma rural integral, la profundización y reformas a la política, la atención a las víctimas, la supresión del narcotráfico y por supuesto la reincorporación y las garantía para volver a la vida social, política y económica.

Ese concepto equivocado ha llevado a que el Gobierno no cumpla con lo pactado y se dedique a sabotear la reforma y seguir amenazando con la fumigación con glifosato en vez de ejecutar programas integrales de sustitución de cultivos ilícitos.

“Lo que vemos es que el Gobierno quiere reducir el Acuerdo de Paz a la desmovilización y entrega de armas como si hubiera sido un proceso de sometimiento”, precisa el director de Redepaz

Colprensa

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