“Me retiré porque me abandonaron”

Crédito: Suministradas / EL NUEVO DÍA
El múltiple medallista tolimense de paranatación, Carlos Mario Santofimio, aseguró que deja el deporte competitivo en la región por falta de apoyo.
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El abandono parece ensañarse con Carlos Mario Santofimio. Cuando apenas tenía cinco años, debido a su discapacidad física, sus padres biológicos lo dejaron tirado en la casa de una vecina, en su natal Rovira. 

Dos décadas más tarde, según su relato, volvió a sufrir la misma suerte. En esta ocasión, asegura que quienes lo dejaron en el olvido fueron los dos institutos deportivos de la Región: Indeportes y el Imdri.

MEDALLAS

Su calvario comenzó en abril de 2019, cuando una apendicitis no diagnosticada a tiempo por los médicos que lo revisaron, terminó desencadenando una peritonitis que por poco le cuesta la vida.

Esta difícil prueba, que se sumó a las tantas que ha tenido que afrontar desde su nacimiento con una malformación congénita, lo llevó a tener que alejarse de las piscinas donde tantas alegrías le brindó al Tolima como deportista de alto rendimiento.

“Cuando por fin me revisaron a fondo, ya tenía el colon perforado y el apéndice había explotado literalmente. Tuve que permanecer hospitalizado durante tres meses. Esos lavados de estómago, sumado a mis problemas físicos me generaron un deterioro corporal increíble. La verdad es que sigo con vida de milagro”, relató el atleta, cuyo viacrucis apenas comenzaba.

 

Desterrado

A falta de un par de meses para el desarrollo de los Juegos Paranacionales de Cartagena en 2019, Santofimio intentó retomar entrenamientos, toda vez que su gran anhelo era defender el título alcanzado en las justas de 2015 en Ibagué.

Sin embargo, tanto su entrenador, así como Indeportes Tolima, decidieron descartarlo del certamen, pensando en su bienestar. El tiempo no le daba para llegar en óptimas condiciones. Además, lo que superó fue muy delicado.

Él entendió la determinación y la aceptó, pero con la llegada del 2020, lo que al día de hoy aún no comprende es por qué lo olvidaron, por qué no lo volvieron a tener en cuenta, si incluso fue abanderado del Departamento en diferentes certámenes.

“El año pasado fue de olvido absoluto por parte de los dos Institutos. Yo era uno de los deportistas apoyados por mi proyección, pero me enfermé de manera grave y es como si me hubiera muerto. Me sacaron de todo”, relató.

Y agregó: “En Indeportes yo era el encargado de la masificación con los niños con discapacidad, pero no me dieron continuidad del contrato. Al menos pedí acompañamiento médico y sicológico después de lo que me había sucedido, pero me respondieron que eso solamente se lo brindaban a los deportistas que ganaron medalla en Cartagena en el 2019. Sandra Varón era la gerente a cargo en ese momento”.

 

La pandemia

“Cuando pensé que nada podía ser peor, apareció el Covid-19 y eso complicó todo. Con el encierro se hacía mucho más difícil solicitar apoyo, y pues tampoco tuve forma de sostener un club para al menos generar un sustento”, manifestó Santofimio.

Para este ‘Pijao’ de 27 años “lo más duro fue sobrellevar el aspecto mental. Yo no sabía qué hacer. Mis padres (adoptivos), que son quienes siempre han velado por mí, nunca me dejaron solo, pero estoy en un momento de la vida donde debo subsistir por mi cuenta, y sentí que gracias a mis condiciones como nadador podría hacerlo, pero comprendí a las malas que de un momento a otro te pueden dar una patada y quedarte en el limbo. Eso es muy triste”.

 

La falsa esperanza

El pasado 27 de febrero, según Santofimio, se reunió con el actual gerente de Indeportes, Alexander Castro, para tratar una última vez de conseguir apoyo.

“Hablé con él, fue muy amable y me sorprendió, pues dijo que me daría un contrato desde el primero de abril hasta diciembre de este año, no como monitor, sino de formador deportivo. Me fui muy feliz del Instituto ese día”, manifestó el nadador.

Sin embargo, “tremenda sorpresa cuando volví a Indeportes después de Semana Santa. Mi carpeta desapareció con todos mis documentos, y después dijeron que estaba en trámite, pero eso ya hace dos meses. Además, el Gerente me deja en visto mis mensajes.

Me sentí tan irrespetado, sobre todo por mi condición y porque en su momento le di tantas alegrías a mi región, y eso no valió nada. Al día de hoy lo del contrato se embolató, así como ocurrió en el 2020 con el Imdri, a pesar de que el propio Alcalde avaló mi contratación. En resumidas cuentas, no pasó nada. Me cansé y eso ratifica mi decisión de abandonar el deporte acá. Chao, ya no más”, puntualizó.

 

El retiro

Ante la compleja situación, y escuchando los consejos de sus padres, Carlos Mario tomó la difícil decisión de abandonar la natación en su Departamento y dedicarse exclusivamente a la terminación de los estudios universitarios, con el objetivo de convertirse en abogado.

DESTERRADO

“Insisto, mi familia fue mi principal respaldo. Aunque ya no vivo con mis papás, ellos siempre están ahí para alentarme, y colaborarme de cualquier manera posible. Nunca pensé que me pudiera pasar esto, y ahora comprendo a los compañeros que se marcharon para otras ciudades”, refirió.

 “Ya estoy en décimo semestre en la Universidad Cooperativa, me faltan un par de pasos para ser un profesional, y creo que es por ese lado que está encaminado mi futuro, porque por el deportivo me dejaron abandonado”, puntualizó Santofimio.

RONAL RENGIFO ÁLVAREZ

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