Curiosity comenzará a rodar por la superficie marciana

AFP-NASA
A pesar de la avería de uno de los aparatos para recibir informes meteorológicos, la misión en Marte avanza según lo planeado y ya se hace pruebas para poner a ‘andar’ el robot.

Así como la misión de la Nasa a Marte ha dejado las mejores noticias para los investigadores internacionales, para los españoles la situación no ha estado tan positiva, pues la única parte de esa nacionalidad que estaba instalada en el explorador Curiosity, quedó fuera de servicio como consecuencia del aterrizaje del ‘Rems’, por su sigla en inglés Rover Environmental Monitoring Station.

Según lo explicaron los expertos de la agencia espacial estadounidense, el instrumento fabricado con tecnología ibérica para la observación meteorológica del explorador sufrió severos daños en los temibles siete minutos finales del descenso en el cráter Gale. Sobre las consecuencias que esto tiene para la misión, Javier Gómez Elvira, uno de los científicos del equipo español, explicó que con esto se está perdiendo “la capacidad de medir los vientos desde el sur del explorador”.

“Nuestro equipo cree que algunos alambres diminutos en la placa de circuito están abiertos. Y probablemente rotos. Y después de unos días de debate, pensamos que se trata de un daño permanente. Así que es un poco decepcionante. Puede que nunca sepamos lo que causó este daño”, dijo Ashwin Vasavada, uno de los responsables de la estación meteorológica de Curiosity.

Comenzará a rodar

Por otra parte, según lo informa la agencia de noticias AFP, a poco más de dos semanas de su llegada a Marte y tras una intensa batería de pruebas, el vehículo robótico Curiosity se aprestaba ayer a dar sus primeras vueltas antes de comenzar, “en tres o cuatro días”, su primer recorrido por el planeta rojo, según lo anunció la Nasa.Desde que llegó a Marte, el robot ha estado sometido a una serie de pruebas para garantizar que su equipo, en especial los 10 instrumentos científicos a bordo, funcionan correctamente. Parece listo, finalmente, para moverse y comenzar su misión científica, informó el martes la Nasa.

El robot tiene el tamaño de un automóvil pequeño, tiene seis ruedas, de las cuales cuatro se pueden girar. Un montaje de fotos publicado en el sitio web de la Nasa muestra que las ruedas funcionan correctamente y que el robot está listo para avanzar.

Hacia Glenelg

Por ahora, los científicos de la Nasa harán unas pruebas haciendo que el robot avance unos tres metros, luego lo harán girar y finalmente lo harán retroceder un poco menos de lo que avanzó, y si esta prueba, que se espera que dure “un poco menos de media hora”, resulta exitosa, Curiosity abandonará el punto donde aterrizó “en tres o cuatro días”, dijo Mike Watkins, uno de los jefes de la misión de Curiosity. “Todavía tenemos que terminar algunas operaciones” antes de salir, observó.

Moviéndose “10, 20 o 30 metros por día”, Curiosity avanzará en dirección a Glenelg, a unos 500 metros de donde está ubicado en la actualidad en el Cráter Gale. Este destino será exactamente opuesto al Monte de Sharp -el objetivo final del robot-, pero situado en el cruce de tres capas geológicas diferentes, considerado de gran interés para los científicos.

En una primera instancia, Curiosity debería adoptar un ritmo moderado y recorrer “10, 20 o 30 metros por día”, precisó Watkins, sólo para ver “cómo funciona” el robot. Pero al final, “creo que vamos a avanzar más de 100 metros por día”, agregó.

JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ-AGENCIAS

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