Vacunas, un pinchazo que salva

INTERNET - EL NUEVO DÍA
Hace poco estuvieron en discusión. El Papiloma Virus Humano, PVH, en Colombia, ahora la difteria en España. La primera por supuestos efectos adversos, la segunda por la ausencia de vacunación. En ambos casos solo una cosa es cierta: las evidencias de prevención de enfermedades con las vacunas son definitivas.

“Hay pruebas muy contundentes a través de la historia, por ejemplo la viruela que fue erradicada en el mundo gracias a la vacunación, también está el caso del sarampión que en el país está erradicado y la polio que ya no está en las Américas. Todos los mitos alrededor de la vacunación no son ciertos o por lo menos, no se han podido demostrar. Lo máximo que causa una vacuna son las incomodidades del dolor, malestar o fiebre, pero pasajeros. No hay por qué temer a la vacuna, por el contrario, los beneficios están demostrados”, explica Sigifredo Ospina, epidemiólogo del Hospital Universitario San Vicente Fundación. 

Sin improvisación 

Esa es la premisa para el desarrollo y creación de las vacunas, incluso, para producir una pueden pasar años antes de ser aplicadas a la población. En el proceso intervienen además de científicos, organismos internacionales que verifican la ética, seguridad y efectividad del producto final, entre ellas la Organización Mundial de la Salud, OMS, organismos internacionales como la Agencia Europea de Medicamentos o la FDA, Agencia Americana de Drogas y Medicamentos. 

“Para llegar al producto de una vacuna que se pueda aplicar masivamente a la población en el mundo, el proceso es largo y complejo, dado que solo en el momento en que está toda la evidencia de que la vacuna es segura y eficaz se da la aprobación. Nunca se da por la presión de un laboratorio”, advierte Carlos Julio Montoya Guarín, profesor del Instituto de Investigaciones Médicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia . 

COLPRENSA

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