Dos funcionarios del Ibal son investigados por conexión fraudulenta

HÉLMER PARRA - EL NUEVO DÍA
Los operarios al parecer se hicieron los de la vista gorda y estaban permitiendo la instalación de un tubo con mayor capacidad.

La instalación de una acometida de acueducto, el cual es un procedimiento aparentemente normal y muy común llevado a cabo por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado (Ibal), dejó en evidencia un presunto caso de corrupción al interior de la entidad que está siendo investigado por las directivas.

El caso sucedió en la avenida Mirolindo con calle 120 donde por solicitud de un usuario, propietario de una bodega ubicada en el sector, el Ibal aprobó el permiso para la conexión de una acometida del servicio de acueducto y daba vía libre a la instalación de un tubo de una pulgada para la conducción del preciado líquido.

Para hacer el control de dicha instalación, fueron designadas las móviles 15 y 30 de la empresa a cargo de José Jair González y Omar Gutiérrez, respectivamente. Dichos funcionarios debían ejercer las labores de vigilancia en el procedimiento y que se llevara a cabo lo aprobado de acuerdo con las especificaciones técnicas.

Como medida de control, la gerencia decidió contratar la verificación con un tercero sin dar previo aviso a los funcionarios.

En la inspección al lugar se halló una anomalía la cual permitía inferir que se instalaría un tubo de tres pulgadas, es decir, con mayor capacidad de conducción, tema que al parecer fue “omitido” por el personal designado de forma irregular.

El gerente del Ibal, Alberto Girón, una vez conoció la situación decidió adelantar un proceso de investigación y relevar de las funciones a los operarios del acueducto los cuales podrían obtener una ejemplar sanción por permitir que se hicieran este tipo de conexiones fraudulentas.

Dentro del proceso se investiga si González y Gutiérrez recibieron algún tipo de prebendas para ‘hacerse los de la vista gorda’ y dejar pasar el procedimiento en alto.

“El Ibal dio el permiso para que se hiciera una conexión domiciliaria en un tubo de la red matriz de tres pulgadas, una derivación de acometida domiciliaria normal. Nosotros tenemos internamente unos controles que se han establecido por petición del Alcalde para combatir los fraudes que se presentan en Ibagué, por eso decidimos trasladar personal externo, ajeno a los inspectores que estaban involucrados en el tema, para hacer control de la obra y se encontró una excavación enorme con un diámetro importante”, aseguró el gerente del Ibal.

Girón agregó: “Hicimos el seguimiento para poder detectar la situación en flagrancia, pero desafortunadamente las personas involucradas fueron advertidas y no pudimos reunir todas las pruebas para haber hecho la destitución si era el caso, de esos funcionarios. Como medida a la empresa se le revocó el permiso por parte del Ibal y no se pudo conectar ni siquiera con la tubería autorizada”.

 

Las sanciones y procesos

De comprobarse lo que se presume por la situación, los funcionarios enfrentarían un proceso interno que desencadenaría desde una sanción hasta la destitución del cargo, así lo dio a conocer el gerente del acueducto: “Con el informe entregado por el Jefe operativo y el Jefe de acueducto como carga probatoria, a las personas se les citará a descargos; en ese procedimiento estamos, la investigación se hace en la Oficina de Control Único Disciplinario y se falla en primera instancia sancionando o no. Lo más seguro es que haya sanción y seguirá la segunda instancia que es la decisión de la gerencia del Ibal”.

Según estadísticas entregadas por la misma gerencia de la empresa, se tienen detectadas en la ciudad cerca de 21 mil fraudes, por eso se trabaja al interior de la misma organización para combatir este tipo de situaciones que pone en riesgo la estabilidad financiera y la prestación del servicio a los ibaguereños.

“Estamos en contra de absolutamente todo este tipo de procedimientos de funcionarios que probablemente están incurriendo en estas prácticas, por eso llevamos todos los controles para evitar que se desangre la empresa; el llamado que hemos hecho al interior de la empresa es trabajar bajo la legalidad”, añadió Girón.

Actualmente, el Ibal adelanta 72 investigaciones internas donde resaltan los procesos de terreno. Según el gerente del Ibal, en algunos de ellos se investiga si los funcionarios obtuvieron algún beneficio económico o prebendas para hacer u omitir un procedimiento. “Yo lo he repetido ante la comunidad en las reuniones desarrolladas, el funcionario del Ibal no puede pedir dinero a nombre de la empresa, ningún procedimiento la empresa lo cobra en la calle, todo procedimiento se cobra en la factura y se aprueba por el usuario a través de un formato”, concluyó Alberto Girón, gerente del Ibal.

Otro caso que tiene en la lupa las directivas del acueducto es el tema de facturación con Proactiva, este proceso ha sido fiscalizado de forma constante por parte del Ibal porque se han reportado casos donde funcionarios que hacen la lectura del contador, reciben dinero para hacer una lectura más baja en el consumo de agua.

Son cerca de siete funcionarios los que se han retirado del cargo tras haber hecho las debidas indagaciones que permitieron deducir su nivel de responsabilidad.

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