¿Existe el déficit de atención?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad, o TDAH, es un trastorno que hace que sea extraordinariamente difícil para los niños el concentrarse en tareas, prestar atención, estarse quietos, y controlar el comportamiento impulsivo, sin embargo, algunos profesionales de la salud dudan de esta patología.

A cuántos padres no han llamado del colegio para informarles que su hijo presenta signos del ahora tan común trastorno de déficit de atención, una patología que se caracteriza clínicamente por descuido en las tareas escolares, falta de atención en los detalles, falta de atención en los juegos, parece que el niño no escucha cuando le hablan directamente y evitan las tareas que exigen esfuerzo mental sostenido?

Así mismo, se argumenta que el niño o la niña tiene imposibilidad de estar quieto, salta y corre excesivamente en momentos inapropiados, habla excesivamente, no puede mantenerse tranquilo en actividades de ocio.

Sin embargo, desde hace algún tiempo se tiene en duda la veracidad del trastorno, ya que existen varios artículos internacionales que afirmar que Leon Eisenberg, el psiquiatra infantil americano que descubrió el TDAH (Trastorno de Déficit de Dtención), en 2007, dos años antes de morir, confesó que la enfermedad no existe y solo fue una invención suya mal estructurada para ayudar a las empresas farmacéuticas debido a que un niño diagnosticado con TDAH debe ser sometido a la toma de medicamentos.

Pero muchas especulaciones y dudas hay sobre esta confesión de Leon Eisenberg. Algunos médicos psiquiatras aseguran que el trastorno sí existe pero que fue mal interpretada la entrevista que ofreció su creador antes de morir, y también exiten algunos médicos que aseguran que es verdad que este trastorno no existe. Tal es el caso de la doctora María Acaso, profesora e investigadora española especializada en el área de Educación Artística de la Universidad Complutense de Madrid y creadora del libro ‘rEDUvolution’. “Medicar con anfetaminas a niños de dos años con un supuesto TDAH para que se concentren es, sencillamente, una barbaridad. ¿No sería mejor pensar en cambiar la educación que reciben?, resulta ya un lugar común hablar de la obsolescencia del sistema educativo actual y de la apremiante necesidad de realizar un cambio tanto de contenidos como de metodología, de romper el pasado, igual que un médico no puede operar sin anestesia, como en el siglo XIX, hoy no se puede aprender con una lección tradicional, donde lo único que se consigue es una educación bulímica, donde te atracas de información que vomitas el día del exámen y a los tres segundos cuando has salido por la puerta has olvidado todo.

Ese es el paradigma al que te lleva una educación tradicional. Hay que ir hacia una educación experiencial, motivadora y activa. Hoy en día parece que todos los alumnos tienen que entender la clase de la misma manera, coger los mismos apuntes y decirlo igual durante el examen. El primer paso para la rEDUvolution es admitir que esto no es así” argumenta la investigadora.

“No es que haya niños con déficit de atención e hiperactividad (TDAH), lo que hay es niños aburridos. Es un problema súper serio, como se está medicando de forma a lo bestia, con anfetaminas, a niños desde los dos años”, puntualizó María Acaso.

Por otra parte, el médico psiquiatra Camilo Umaña, asegura que todos somos más o menos distraídos. “El ser distraído es un evento humano, el problema no es solo con los niños, el problema es cuando en la edad adulta el trastorno no ayuda a ser una persona productiva. Es decir, fue una patología que no fue diagnosticada a tiempo y no fue tratada de la manera correcta. El problema no es afirmar que la enfermedad existe o no existe, el problema está en qué hacer y cómo tratar a un niño que presenta signos de desatención, hiperactividad e impulsividad que puede ser leve o moderada. La mayoría de las veces la enfermedad mejora con medidas ambientales, pero en otros casos es necesario un diagnóstico interdisciplinario oportuno que evite consecuencias en la edad adulta”, manifestó el especialista.

 

¿Qué es el Tdah?

TDAH son las siglas de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Se trata de un trastorno de carácter neurobiológico originado en la infancia que implica un patrón de déficit de atención, hiperactividad y/o impulsividad.

Pese a que pueda existir sospecha clínica en niños de menos de 6 años, el diagnóstico de TDAH requiere haber superado esta edad. Además, es frecuente que el TDAH se reconozca en los niños cuando comienza la educación primaria, coincidiendo con dificultades en el rendimiento escolar y la presentación de disfunciones sociales.

Síntomas de TDAH impulsivos o hiperactivo:

* Mostrarse inquieto o moverse mucho, con dificultad para quedarse en un sitio o esperar su turno.

* Correr y subirse a muebles u otros objetos excesivamente.

* Problemas para jugar sin hacer ruido.

* Impaciencia extrema.

* Siempre parece estar “en marcha” o “impulsado por un motor”.

* Hablar o interrumpir a otros excesivamente, contestar abruptamente antes de escuchar las preguntas.

Tratamiento y Pronóstico

 En la mayoría de los casos, el tratamiento de primera línea para el TDAH es la administración de un medicamento que ayuda a los niños a concentrarse y controlar su impulsividad. Los psicoestimulantes tales como el metilfenidato (Ritalina) y la dextroanfetamina (Adderall) son comúnmente utilizados para estimular la producción de neurotransmisores que regulan la atención y el control de los impulsos.

La terapia conductual se combina en ocasiones con medicación. La terapia de interacción entre padre e hijo y otras formas de formación para padres los enseñan a cultivar los buenos comportamientos a la vez que minimizan los comportamientos impulsivos y la falta de atención. Cuando un niño tiene edad suficiente, la terapia cognitivo-conductual puede ayudar al niño a controlar sus comportamientos comprendiendo cómo sus pensamientos y sentimientos los influencian.

 

Consejos para calmar a un niño hiperactivo

 

1 Controle la respiración del niño: Se trata de que le diga a su hijo que respire profunda y lentamente inhalando por la nariz y soltando el aire por la boca.

2 Hable con él: Aunque al principio puede que no surta efecto, hable con el niño y haga que se ponga en el lugar de otros para que entienda que su comportamiento puede ocasionar molestias.

3 Maneje las obsesiones: Cuando quiera jugar con cosas que no debe o tenga conductas inapropiadas, cambie el foco de su atención, haga que se distraiga con otra cosa.

4 Propicie la tranquilidad: Si sabe que su niño es hiperactivo, fomente actividades al aire libre, comparta la lectura de un libro que despierte su interés, o de un paseo tomando un helado.

5 Controle el consumo de azúcar: Procure que lleve una dieta saludable. Todos los alimentos y bebidas azucaradas o que sean estimulantes son contraproducentes para los niños hiperactivos.

6 Prémielo por buen comportamiento: Haga un sistema de recompensas para ayudarle a que cambie de actitud.

7 Más ejercicio cada día: Fomente la actividad física para que canalice y gaste energía, ésta es una buena forma de controlar a los niños hiperactivos.

8 Ponga horarios: Determine rutinas y horarios para contribuir a que tenga un sueño ordenado y una vida más organizada. No permita que mire demasiada televisión.

 

Cifra

5.29% Se calcula que es la prevalencia global del TDAH en niños en edad escolar.

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