El Vía crucis una peregrinación que perdura en la tradición

HÉLMER PARRA - EL NUEVO DÍA
La religiosidad popular y la exhibición pública de los penitentes rememoraron los dolores padecidos por Jesucristo en su trayecto al calvario para el perdón de la humanidad.

Los devotos de Jesús y de la religión Católica, se dieron cita el viernes para recorrer las calles y rememorar espiritualmente el camino que llevó a Cristo al Calvario e interiorizar en su sufrimiento.

Una de las procesiones que aglutinó el mayor número de feligreses fue la organizada por la parroquia San Roque cuyo punto de encuentro fue la estación de Bomberos ubicada sobre la calle 19 con carrera Tercera.

Sobre las 4:45 a.m., las personas iban agrupándose. No importó el frío de la madrugada ni los nubarrones que presagiaban fuertes lluvias. Adultos mayores, jóvenes y menores al lado de sus madres, principalmente, aguardaban el inicio de la procesión.

El padre Humberto Franco, inició el acto enviando un mensaje a los fieles para que con mucha devoción y mucha fe, pidieran al Señor ayuda para cargar la cruz que cada uno lleva, y en todos los momentos de la vida.

Las imágenes de El Nazareno, el Señor de los Milagros, la Virgen María y de La Verónica, iban en medio de la muchedumbre recordando el martirio que sufrió Jesús.

Algunos aunque contados con una mano, decidieron mostrar duros actos de penitencia como la de hacer el recorrido descalzos. El silencio característico, distintiva de este acto, se alternó con algunos cánticos.

Otros en cambio, aprovecharon la jornada para poder trabajar con la venta de la cruz y el sirio. Cada símbolo por un costo de dos mil pesos.

Sin embargo, a medida que amainaba el viento y aclaraba la mañana, iba perdiendo fuerza esta tradición.

 

Sobriedad

Otra de las parroquias que madrugaron a su cita con el Señor, fue la del barrio Ricaurte. Desde la 5 a.m. los vecinos aledaños a este sector se dieron cita en el Cantón Pijao para recorrer con fervor las 14 estaciones hasta la llegada al templo.

Allí con solo tres imágenes se recreó por una vez más los dolores padecidos por Jesús y su santísima Madre, en su camino a Gólgota y hasta el Santo Sepulcro. Cientos de fieles caminaron en silencio en muestra de penitencia y arrepentimiento.

 

Poca gente

Aunque la iglesia del Carmen es uno de los templos de mayor tradición en Ibagué, pocos fieles, en comparación con años anteriores, acudieron al Viacrucis .

Uno de los transeúntes, argumentó que esto obedecía a la constitución de la iglesia María Auxiliadora en Cádiz que ha captado la devoción de muchos fieles.

Sin embargo, la peregrinación se vivió con igual fervor y recogimiento por los creyentes.

Entre tanto en la iglesia María Auxiliadora en Cádiz, en uno de los aspectos que llamó la atención y marcó diferencia fue que la imagen de María fue cargada en cada estación por mujeres. El recorrido dio inicio en la calle 25 con carrera Quinta hasta su arribo al templo del barrio Cádiz.

 

El último recorrido

Monseñor Flavio Calle Zápata encabezó la peregrinación organizada por la Catedral primada de Ibagué. Monseñor, quien este año se retira del ejercicio eclesial envió un mensaje de arrepentimiento, paz y unidad familiar.

Cientos de personas se congregaron en torno a la imagen de nuestra Señora de los Dolores para venerar su devoción y amor incondicional para con su hijo, que se entregó para el perdón de las culpas.

El trayecto inició en la calle 10 con carrera Sexta, pasando por el corredor de la calle 10 hasta bajar por la carrera Cuarta hasta la calle 14, tomar la carrera Tercera y subir hasta la Catedral.

 

Dato

El color morado invita al ayuno, la penitencia y el arrepentimiento y se usa los días Lunes, Martes y Miércoles de la Semana Santa. El color rojo representa el martirio que padeció Jesús en la Cruz y se usa para el acto litúrgico del Viernes Santo. El blanco refleja la alegría por la Resurrección de Cristo. Se emplea el sábado y domingo al término de la Semana Santa. 

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