Guerra Sucia

¿Qué hay detrás de varios anónimos sobre oficiales de la Policía que desde hace varios días circulan en diferentes medios y entidades?

Desde hace varias semanas han aparecido una serie de anónimos en papel y correos electrónicos que tratan de relacionar con todo tipo de actividades ilegales a algunos o?ciales activos y retirados de la Policía nacional. Todos son anónimos y solo uno de ellos, de más de 20 páginas, simplemente aparece ?rmado por “coroneles sin padrinos”. Los escritos fueron enviados a casi todas las redacciones de los medios de comunicación, a algunas entidades del Estado como la Procuraduría y a varios senadores, entre otros. 

El asunto no debería tener mayor relevancia. Escribir anónimos para desprestigiar por diferentes motivos no es algo nuevo, no solo en la Policía sino en cualquier institución, incluidas las privadas. Sin embargo, varias cosas llaman la atención en este caso. En primer lugar la oportunidad. Desde hace casi cuatro meses esa institución viene en una racha de excelentes resultados que terminaron con la captura o sometimiento de los últimos grandes capos del narcotrá?co en el país. La entrega de Luis Calle, alias ‘Comba’, el arresto de Diego Pérez el jefe de Los Rastrojos, la captura de alias ‘Sebastián’, jefe de la o?cina de Envigado y la detención de Daniel el ‘Loco Barrera’, son tan solo algunos de esos golpes.  Coincidencialmente ese gota a gota de anónimos empezaron a aparecer después de esas acciones que sin duda han sido contundentes y estratégicas contra la ma?a. En el pasado la guerra contra los grandes carteles del país siempre estuvo marcada por denuncias falsas contra quienes persiguieron y arrestaron a los grandes capos, y algo similar está ocurriendo en las últimas semanas. No obstante, hay un elemento adicional. Semana logró establecer que varios de esos documentos apócrifos tienen origen en narcos y sus lugartenientes arrestados, que han forjado una ‘alianza estratégica’ con o?ciales, la mayoría retirados, que se han prestado para esta campaña al aportarles datos sobre otros o?ciales y al servir activamente como caja de resonancia de los anónimos.

La mayoría de estos anónimos tienen como blanco a un grupo de o?ciales que a lo largo de su carrera se han destacado por sus resultados contra la ma?a y el crimen organizado. El último de esos anónimos, del miércoles de la semana pasada, cuestionaba con datos falsos que la junta de generales de la Policía, conformada por 33 o?ciales, llamó hace dos semanas a curso de ascenso a brigadier general a 10 coroneles de las promociones 56 y 57. Como es habitual no solo en la Policía sino en cualquiera de las otras fuerzas, ‘no hay cama para tanta gente’ y más de 20 coroneles no fueron llamados a curso. Es obvio y comprensible que algunos hayan quedado frustrados. 

Lo cierto sobre ese caso especí?co, es que los o?ciales seleccionados para ascender en los próximos años tienen los per?les para la nueva etapa de la Policía frente al plan estratégico Corazón Verde que, trazado por esa institución y el Ministerio de Defensa, pondrá el mayor énfasis en la seguridad ciudadana. Justamente esos futuros generales han sido víctimas de los anónimos de los últimos días. Lo que resulta más sorprendente de esta guerra, que a veces termina en la prensa, es que gente que perteneció a esa institución ha terminado, paradójicamente, sirviéndole a los intereses de ma?osos que están tras estas oleadas de desprestigio.

Informe especial Semana

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