00000

¿Parques del Centro de Ibagué en decadencia? Los ciudadanos esperan pronta intervención

Crédito: Hélmer Parra / EL NUEVO DÍAParque Murillo frente a la Gobernación del Tolima.
Contenido Exclusivo
La majestuosidad que una vez fue ostentada por estos lugares emblemáticos de la ciudad, hoy solo vive en la memoria de los que con cariño han visto en es estos sitios algo más que símbolos arquitectónicos. Los ibaguereños siguen a la espera de intervenciones que retornen el candor del que alguna vez gozaron estos espacios.
PUBLICIDAD

El Centro de la ‘Ciudad Musical’ sigue siendo una de las zonas más importantes de congregación para los ibaguereños. Si bien con el trasegar de los años, Ibagué ha venido presentando un crecimiento urbanístico significativo, es innegable la importancia que representa este tradicional espacio para la ciudadanía.

Unos de los sectores más visitados de esta zona céntrica, suelen ser sus parques, los cuales se encuentran ubicados muy cerca de las zonas de trabajo e interés de cientos de ciudadanos, por lo que el flujo de personas se da de manera constante y su concurrencia es masiva.

El parque Centenario, el parque Murillo y la Plaza de Bolívar, son lugares emblemáticos de la ciudad. Sin embargo, y aunque estos espacios resultan ser bastante representativos para los habitantes de Ibagué, el abandono al que se encuentran sometidos se hace evidente. 

La notoria decadencia del ‘Centenario’

La situación del parque Centenario es la más compleja de estos sitios, ya que recoge la mayoría de las problemáticas expuestas, situaciones que van más allá de la parte estructural y traspasan a la parte social, y según una serie de declaraciones recogidas entre  la comunidad, al parque se le percibe como una zona poca segura.

Fernando Guarín, comerciante de la ciudad, manifestó su preocupación con respecto a situaciones de consumo de psicoactivos y atracos, algo reiterativo en el sector, “estos inconvenientes de inseguridad han existido siempre, pero desde hace algunos años vienen aumentando, haciendo que la gente no quiera venir al parque”, dijo Guarín.

Los problemas más visibles que atañen al ‘Centenario’, son la falta de mantenimiento y robo de elementos en algunas de sus estructuras, así como la sensación de inseguridad a causa de la comercialización de sustancias ilícitas, situación que se agudiza por la falta de luminarias en algunos sectores. También es evidente el daño de los elementos destinados al ejercicio físico y la recreación. 

Asimismo, se debe tener en cuenta el sector denominado como ‘Bajos del Centenario’, la plazoleta que ha servido en múltiples ocasiones como escenario para manifestaciones públicas y artísticas, espacio que comparte problemáticas similares a las ya expuestas.

Y tuvo más notoriedad en estos últimos meses el parque Centenario, debido a la emergencia que causó la caída de un árbol de la especie Samán sobre la calle 10 y que cobró la vida de un hombre el pasado 27 de abril. Dicha situación reavivó el debate suscitado alrededor de la estrategia de intervención arquitectónica denominada ‘Operación Centenario’. 

Bajos del Centenario.Bajos del Centenario.

‘Operación Centenario’

El alcalde de los ibaguereños Andrés Hurtado, en una reunión con el grupo de veeduría ambiental, ‘Los Samanes’, conformado a partir de la tala de algunos de los árboles representativos del parque, señaló que el proyecto ‘Operación Centenario’ no se llevaría a cabo como se tenía planeado en un principio.

Sebastián Álvarez, veedor ambiental de ‘Los Samanes’, indicó que en la reunión sostenida con el Alcalde, este habría ratificado la decisión de frenar el proyecto planteado, y que solamente se realizaría una intervención paisajística y de recuperación a la Concha Acústica. 

Sin embargo, se conoció que en junio pasado, el burgomaestre había firmado un préstamo por $27.000 millones para continuar con esta operación, algo que fue ratificado a principios de este mes por la Secretaría de Infraestructura Municipal.

Álvarez mostró su malestar con respecto a estas nuevas decisiones sobre el proyecto, señalando la falta de concordancia entre lo que se pautó anteriormente y las nuevas declaraciones acerca de la ‘Operación Centenario’. El veedor también dijo que no se había logrado concretar ningún plan referente a la madera de los samanes talados, aunque destacó la  buena disposición de la Alcaldía para tratar el tema. 

De otro lado, Jaime Tocora, concejal de Ibagué, quien se ha mostrado bastante crítico frente a la intervención planeada desde la Administración municipal al ‘Centenario’, destacó que hubo un cupo de endeudamiento de $60.000 millones, de los cuales, más de $27.000 millones iban a estar en función de la ‘Operación Centenario’.

Con esta intervención, se plantearon varias modificaciones, en las que se incluía la implementación de locales de uso comercial a cargo de privados, algo a lo que el Concejal se opuso, ya que según él, es la ciudadanía la que a fin de cuentas, termina pagando con sus recursos estas deudas.

“Hemos estado en contra de los cupos de endeudamiento, porque creemos que a la actual Administración, le ha faltado capacidad en la gestión de los recursos y exigir al Gobierno nacional más compromiso con Ibagué, con el patrimonio musical, cultural y folclórico”, acotó Tocora.

“La cubierta de la Concha Acústica  está tapada con plástico, un elemento que lleva varios años allí. Este espacio donde tenían lugar la música, el arte, la cultura, el encuentro y el deporte; que podía ser utilizado por la ciudadanía, empezó a ser marginado por parte de la Administración”, señaló el Concejal. 

Agregó, que la falta de mantenimiento, se dio como algo sistemático que justificara los recursos para la ‘Operación Centenario’.

Concha Acústica recubierta con plástico Concha Acústica recubierta con plástico 

La Plaza de Bolívar

 

Entre las carreras Segunda y Tercera, y las calles Novena y Décima, se encuentra ubicado este escenario, un parque con una estructura arquitectónica llamativa, conformado por zonas verdes, fuentes hídricas y juegos infantiles. Se encuentra rodeado por la Alcaldía municipal, el Palacio de Justicia y la Catedral Metropolitana de Ibagué, otros de los sitios más representativos de la ciudad.

Cercano al parque Murillo, corre con mejor suerte que este último en relación al mantenimiento de sus espacios, no obstante, no es ajeno a una serie de problemáticas similares. 

Entre sus caminillos se presentan algunos desniveles por baldosas levantadas, algo que causa constantes tropiezos a los transeúntes, además, en varias de sus zonas verdes resulta común observar basuras al igual que en las piletas de agua.

El problema más evidente se posa precisamente en sus zonas verdes y jardínes, donde se evidencian espacios faltos de vegetación, haciendo que el encanto del lugar vaya perdiendo su esplendor. La Plaza de Bolívar requiere un buen mantenimiento.

Estos tres escenarios indudablemente requieren la intervención de los entes competentes, pero la ciudadanía no debe olvidar que estos espacios públicos les pertenecen, por lo que el sentido de pertenencia y la cultura ciudadana juegan un papel sumamente importante.

Fuente con basura de la Plaza de Bolívar frente a la Alcaldía de Ibagué.Fuente con basura de la Plaza de Bolívar frente a la Alcaldía de Ibagué.

¿Qué pasa con el parque Murillo?

 

Este lugar, que por su ubicación estratégica y su capacidad, se convierte en uno de los espacios de mayor relevancia para la comunidad ibaguereña, sirviendo en repetidas ocasiones para eventos masivos de distintas índoles, hoy en día muestra un marcado deterioro en su parte estructural, además, de otros inconvenientes señalados por la comunidad.

Ángel Torres, vendedor informal que diariamente se posa sobre este parque, comentó que uno de los flagelos a los que se ve sometido este espacio, tiene que ver con el consumo de sustancias psicoactivas, algo que advierte, es una constante que atañe no solamente a este escenario sino a la mayoría de los parques públicos de la ciudad.

“Después de las 5 de la tarde, vienen varias personas a consumir droga, no importa que pasen niños o cualquier persona”, dice Torres, a lo que suma otro dato, “sobre esa hora también, es normal ver como los ratones y ratas pasean libremente por el parque. Salen por los huecos que quedan de  las rejillas que se han llevado los habitantes de calle”, concluyó.

El parque Murillo se encuentra ubicado al frente del edificio de la Gobernación del Tolima, convirtiéndolo en uno de los rostros visibles de la ciudad, pero su aspecto actual dista mucho de su mejor cara.

Dato

 

Durante el presente año, estos tres escenarios han sufrido inconvenientes relacionados con la caída de árboles y el desprendimiento de sus ramas. 

Redacción Ibagué

Comentarios