Así fue el trágico asesinato de niña de diez años tras una incursión armada

Crédito: Archivo / Vanguardia.
Mientras Valeria Murillo, de 10 años, se refugiaba en su vivienda con su madre, fue alcanzada por las balas que habrían sido disparadas por el “Clan del Golfo” en el corregimiento Dipurdú del Guasimo (Andagoya, Chocó).
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Aunque logró ser trasladada a un centro asistencial, la niña murió por la gravedad de sus lesiones, como le confirmó a RCN Radio el coronel Efrén Blanco, comandante encargado de la Policía de Chocó.

“Los ilegales hicieron disparos a la vivienda en el corregimiento y según la información que nos suministró la comunidad, la niña estaba al interior de una vivienda con la mamá, las balas atravesaron la casa de madera”, dijo Blanco a la emisora, además de asegurar que en la jurisdicción hay una situación grave entre grupos criminales, el Eln y el Clan del Golfo.

ONU Colombia condenó a través de Twitter el asesinato de Valeria, “que fue víctima de los disparos indiscriminados en la comunidad Dipurdú del Guácimo #MedioSanJuan #Chocó”. Así mismo, instaron “a garantizar la seguridad y los derechos humanos de las comunidades del pacífico, especialmente de niños y niñas”.

En agosto del año pasado, 1.150 personas fueron desplazadas del corregimiento Dipurdú del Guasimo por enfrentamientos entre el Eln y las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC). Para ese momento, la Defensoría del Pueblo ya había emitido una alerta temprana en 2019 por el fortalecimiento de la guerrilla en la zona.

“Hasta el momento el desplazamiento se da entre corregimientos, ya que muy pocas familias han logrado salir hasta el municipio de Istmina o hasta la cabecera municipal de Medio San Juan. Sin embargo, advertimos que la situación de desplazamiento en la zona se puede agravar”, dijo el 17 de agosto pasado el Defensor Carlos Camargo.

A pesar de que en el territorio hay presencia de la Policía y del Ejército para investigar los disparos indiscriminados que cobraron la vida de Valeria, los habitantes del corregimiento continúan en zozobra por la posibilidad de que se dé una disputa que traiga nuevos hechos que atenten contra sus vidas y derechos fundamentales.

Vanguardia / Redacción web

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