Indignación por presunto abuso sexual a joven en condición de discapacidad

Crédito: Vanguardia / EL NUEVO DÍA
Al filo de la muerte permanece una joven de 21 años en condición de discapacidad, tras recibir fuertes golpes al parecer por miembros de su propia familia. Según la denuncia, la víctima también era abusada sexualmente.
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En una Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Magdalena de Barrancabermeja permanece una joven en condición de discapacidad que fue brutalmente golpeada en varias partes de su cuerpo y al parecer también accedida sexualmente.

El aberrante caso se registró en la vereda El Canelo del municipio de Sabana de Torres, en donde la víctima residía con su abuela de avanzada edad, su primo, una tía y su esposo. La joven, antes de ser internada en la UCI, alcanzó a contar a otro familiar lo que había ocurrido.

“Como no quise cargar la leña ella me mandó a traer agua donde yo siempre me baño y yo me ‘cagué’ ahí y por eso él me tandeó duro y me gritaba, yo no quiero vivir allá con ellos”, se escucha a la joven decir en un video que fue grabado en las instalaciones de la clínica donde permanece recluida.

Según la tía de la joven, su otra hermana, junto a su hijo, serían los responsables de haberla golpeado brutalmente y de mantenerla atada de manos y pies, “mi hermana tenía que irse para Bucaramanga, antes de irse le dio una tanda y la dejó bajo el cuidado de mi sobrino y ahí fue cuando él la mandó a traer leña y como ella no hizo caso, él la golpeó, me dijo que le había dado pata, puño, la reventó; cuenta que la tenían amarrada de pies y manos porque se le veían las marcas”, contó la familiar.

Una patada en el abdomen habría sido el golpe detonante para que la salud de la víctima del maltrato se complica, “fue tan brutal el golpe que los médicos dijeron que no era normal y la valoraron, el cirujano la revisó y dijo que estaba reventada del golpe que le habían pegado, está entubada en UCI”, dijo.

Al grave ciclo de violencia, se suma también que la joven al parecer fue accedida sexualmente hace cerca de nueve años y pese a las denuncias no se tomaron acciones. Y lo peor es que el presunto agresor, quien sería el esposo de su tía, siguió teniendo contacto con la joven.

Ante el caso, el Espacio de Trabajadores y Trabajadoras de Derechos Humanos, rechazó la negligencia institucional al no ser garantes de los derechos de la joven, “Hay antecedentes de una denuncia contra uno de los agresores por abuso sexual cuando la víctima era una niña de 13 años, situación que exacerba las condiciones de riesgo en la que la víctima vive, además de evidenciar la negligencia institucional, no fueron garantes de sus derechos, dejando en impunidad y en convivencia a la joven con el presunto abusador”, se lee en el comunicado.

Vanguardia

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