Las armas, que habían sido entregadas voluntariamente o incautadas por la policía, fueron trituradas por una aplanadora en la pista del Sambódromo, según las autoridades.
La iniciativa busca sensibilizar a la población de un país considerado como uno de los más violentos del mundo, indicó la policía civil.
En la última década, la policía recuperó cerca de 150.000 armas de fuego. Desde mayo están siendo destruidas centenares diariamente y se prevé que al final de año 120.000 armas salgan de circulación.
El total de homicidios en el estado de Rio de Janeiro se situó en 1.784 en los primeros cinco meses de 2012, la cifra más baja desde 1.991, lo que equivale a una tasa de 10,9 por cada 100.000 habitantes, indicó en pasados días el instituto regional de Seguridad Pública (ISP).
Las autoridades atribuyen el descenso de las muertes violentes a una política aplicada desde 2008 para pacificar la ciudad, que recibirá la Copa del Mundo 2014 y los Juegos Olímpicos 2016.
La tasa más alta de homicidios en Brasil se registra en el estado de Alagoas (noreste), con 59,5 por cada 100.000 habitantes, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística.
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