Incendios forestales causaron dos muertos y evacuaciones masivas en España

AFP
Los bomberos españoles luchaban contra las llamas en la isla de La Gomera, en las Canarias, donde miles de personas tuvieron que ser evacuadas, mientras dos personas morían y una tercera resultaba gravemente quemada en otros incendios declarados en el país.

Tras los fuegos forestales que el fin de semana devastaron miles de hectáreas en toda España, las llamas seguían avanzando en la pequeña isla de La Gomera, donde arrasaron parte del parque de Garajonay, santuario de especies vegetales declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

El trabajo de los bomberos "es muy difícil por las altas temperaturas, el viento, la humedad muy baja" de en torno a 11%, explicó la portavoz del Cabildo de la isla, Karen Bencomo.

Unas cinco mil personas seguían fuera de sus hogares el lunes en La Gomera, tras la evacuación del pueblo de Vallehermono, en el norte de la isla.

En medio de un calor asfixiante, desde esta localidad se veía una espesa columna de humo que se elevaba sobre las montañas de la parte central de la isla, donde se encuentra el parque nacional de Garajonay.

"El fuego se introdujo en el barranco de Valle Gran Rey, que se encuentra en la parte superior", explicó Angel Luis Castilla, alcalde de San Sebastián de La Gomera, principal localidad de la isla.

"Todo el mundo recogió sus cosas. La Guardia Civil vino, nos dijo de partir hacia San Sebastián, por precaución. Todo el pueblo parte, en coche, en taxi o en bus", explica María González, de 43 años, que reside en la isla vecina de Tenerife.

Ayer, miles de habitantes del suroeste de la isla habían sido evacuados de los pueblos invadidos por el humo. Por turnos y por barco, único medio de abandonar la zona costera, 900 personas fueron llevadas a San Sebastián de la Gomera.

En total, más de cuatro mil 100 hectáreas de vegetación ardieron en la isla desde el 4 de agosto, varios cientos de ellas en el interior del parque natural, que alberga un conjunto botánico protegido, conocido bajo el nombre de "laurisilva", que recuerda los bosques subtropicales de la era terciaria.

España, afectada por una sequía sin precedentes desde hace 70 años, registra este verano incendios devastadores y sus espacios protegidos sufren particularmente.

Este fin de semana, centenares de hectáreas también ardieron en el parque natural de Cabañeros, una importante reserva de fauna y flora en el centro del país.

La organización ecologista WWF España calculó que más del 65 por ciento de los incendios considerados importantes, más de 500 hectáreas, arrasaron este año zonas protegidas.

En el sureste del país, en la región de Alicante, un brigadista y un agente forestal murieron en la lucha contra el fuego y otros dos bomberos resultaron heridos.

Las llamas, que durante la noche devastaron una espesa zona boscosa de pinos adultos en Torre de Maçanes, habían desaparecido el lunes por la mañana, tras haber quemado 600 hectáreas.

Diez aviones y helicópteros seguían movilizados, apoyando el trabajo de los bomberos para impedir que el incendio se extendiese bajo los efectos del viento.

Otro fuego, declarado por la tarde en la localidad catalana de Sant Joan Despí, en el noreste, provocó graves quemaduras a una persona.

"La víctima es un hombre de 61 años con quemaduras de segundo y tercer grado entre el 50 y el 60 por ciento del cuerpo", informó el servicio de emergencias médicas que trasladó al herido a un hospital de Barcelona.

Según el ministerio de Agricultura, se quemaron 132 mil 300 hectáreas de vegetación entre el primero de enero y el 5 de agosto: un desastre sin precedentes en los diez últimos años.

AFP

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