La realidad de las veredas Túneles – La Tigrera y el futuro de Ibagué

Un monumental esfuerzo de obreros ibaguereños son los 250 metros de túneles hechos en el siglo XX, son los dos transitables en el sector sur de Ibagué, a la vista de quienes por la doble calzada Bogotá - Cali viajan de la ‘Ciudad Musical’ hacia el occidente del país. Allí están las veredas Túneles - La Tigrera, nombres que anticipan todo lo que representa el Valle de Cocora y el bosque de palma de cera que tenemos de este lado de las estribaciones del Volcán Nevado del Tolima con 600.000 individuos del árbol nacional y por el que en la ruta del turismo existe el municipio de Salento (Quindío).
PUBLICIDAD

Ibagué en contraste no existe para la pupila del viajero de clase mundial, aunque tengamos el aeropuerto Perales, o los 18 hoyos de golf de la Corporación Club Campestre de Ibagué, o el Parque del Arroz en el cercano municipio de Alvarado. En algo estamos fallando: una ciudad horrorosa en medio de un paraíso, dicen los manuales reseñados por un líder del turismo rural en Ibagué, el aspirante a doctorado “Truman” David Bejarano.

Los túneles en el sector del alto de Boquerón son el efecto de dos crisis: primero, la representada por la gran depresión económica mundial de 1929; y, segundo: la de los partidos políticos de los años 50 que impidieron a Colombia contar hoy con un eficiente sistema de transporte masivo de carga como es el férreo. 

Debate este pospuesto por los “hoy arcaicos y prehistóricos” partido Liberal y partido Conservador durante más de 40 años, conforme denuncia que desde Girardot hicieron sin eco nacional el abogado Roberto Cárdenas Ulloa y el ingeniero Boris Alberto Gutiérrez Ramírez. Sin embargo, bien resultó condenado penalmente por el Tribunal Superior de Bogotá el presidente de Ferrovías Julián Palacios Luján y su esposa Olga Lucía Caicedo Rioja, junto a Elizabeth Olarte Villamil y Alba Ligia Mc Calister por falsedad en documento privado (El Tiempo 15 de noviembre de 2002). Lo de arcaicos y prehistóricos son adjetivos usados por Maurice Duverger “Los Partidos Políticos” publicada por el Fondo de Cultura Económica en 1957, p. 33 (Biblioteca Darío Echandía, 229/D89P).

En hora buena usted señor alcalde Andrés Fabián Hurtado Barragán nos dio la noticia de la pavimentación en asfalto del sector de la vereda Túneles – La Tigrera, parte de la obra pública “segunda etapa acueducto complementario” que por 23.000 millones de pesos fuera abierta a licitación. La participación de los ingenieros locales desde la asociatividad será un indicador de la transparencia de este proceso contractual que ya arrancó.

Y hoy, con esta grata noticia para el sector campesino de Ibagué, el reto lo sientan los habitantes urbanos de esta ciudad al alcalde de las obras como seguro podrá ser caracterizado el alcalde ingeniero si escucha al también alcalde de Ibagué para los años 70, el ingeniero civil Pedro Antonio Niño Rodríguez, con su proyecto de tren liviano eléctrico uniendo El Salado con la calle 25. Proyecto este formulado bajo el esquema de Asociación Pública Privada, con presencia del Municipio acompañando a los inversionistas privados y dando soporte jurídico por el equilibrio contractual, sin gasto alguno para el presupuesto público de nuestra ciudad.

Si nuestro actual alcalde escucha a su antecesor de los años 70, al curtido ibaguereño, todo por honrar su llamado a acuerdos ciudadanos (columna de opinión 14/06/22, autor: Andrés Fabián Hurtado) demostrará lo idóneo y competente como todo servidor público quiere ser recordado. Adelante señor alcalde, creemos en usted, desde la amabilidad como recibiera a la comunidad campesina el 9 de agosto de 2022 cuando celebramos el cumpleaños 81 del Cuerpo Voluntario de Bomberos de Ibagué.

Mirar el corredor vial Túneles-Tapias-Toche-Salento es permitir que la vocación turística de un lugar paradisiaco como Ibagué deje de ser el muladar que entre todos hemos convertido a nuestra ciudad. Tendremos la fauna y naturaleza que la flora local producto del turismo de aventura y geo turismo, aquel para el que el Volcán del Machín y el Volcán Nevado del Tolima están dormidos esperando a que la ciudad se despierte vibrante al futuro. 

 

ARMANDO POLANCO CUARTAS

Comentarios