Azul

Uno de los episodios memorables de Cien años de soledad fue cuando el recién nombrado corregidor de Macondo, don Apolinar Moscote, llegó al pueblo y como primera disposición, ordenó que todas las casas fueran pintadas de azul. Apenas se enteró José Arcadio Buendía, entró en cólera y sin importarle que la nueva autoridad había sido designada por el Gobierno Conservador, le advirtió que no podría obligar a la gente a soportar ese azul partidista y que en Macondo, dijo “no necesitamos ningún corregidor porque aquí no hay nada que corregir”.

Pena ajena

Al revisar el informe de rendición de cuentas 2020 de la Alcaldía de Ibagué, principalmente la dimensión 4 Compromiso Institucional, no pude sentir otra cosa más que vergüenza, mal genio y pena ajena. No se necesita realizar un ejercicio interpretativo estricto para comprender lo que significa un cero como indicador de gestión de lo corrido del año. Esta cifra no es invento mío o una equivocación de interpretación, es simplemente lo evidenciado en el informe presentado por la Administración municipal.

Definiciones persuasivas

Las expresiones cargadas de emotividad favorable corren el peligro de ser usadas políticamente. El filósofo Charles Stevenson las denominó “definiciones persuasivas”. Consisten en aprovechar la favorabilidad popular que tienen ciertas expresiones para usarlas con fines distintos a su significado semántico o terminológico. Es el caso de la palabra “democracia”. ¡Cuántos vejámenes se cometen en su nombre!

Contrición

El acto de contrición debe ser franco, espontáneo y sentido. Pedir perdón debe ser una manifestación de sincero arrepentimiento que conlleva la aceptación del hecho reprochable y la firme promesa de no repetir el comportamiento. En este proceso, la empatía juega un papel primordial. Si el responsable del daño no logra entender el dolor ajeno provocado por su conducta, el pedir perdón es un acto vacío, vil y revictimizante. En otras palabras, una burla a las víctimas.

Contravía

Quizás por la poderosa fuerza de la costumbre sea tan difícil concebir una Colombia sin violencia. Tal vez por el derramamiento constante de sangre, la vida haya perdido su valor. Nos habituamos tanto a la muerte violenta, que unas más no dejan de ser simples episodios del día. Ir en contravía de la muerte resulta un sueño peligroso, más si se es líder social, campesino, indígena, mujer, afro, joven.

104 vidas

Cada día viene con sus afanes. Lo aterrador es que en un país como Colombia, los afanes, por lo general, vienen teñidos de sangre, violencia y muerte.

Hipoteca inversa: confiscación financiera

Mientras algunos países fortalecen el Estado del Bienestar con políticas sociales como el mínimo vital o renta básica, en Colombia, el Gobierno pretende implementar la “hipoteca inversa”.

Mínimo por la vida

Se hace necesario que, al menos una vez, nuestros dirigentes tengan la altura política que el pueblo reclama. Un proyecto como el “Mínimo por la vida”, impulsado por los congresistas de la oposición, no solo ayuda a aliviar un poco el padecimiento provocado por la pobreza, sino que también significa un avance importante en el reconocimiento de la dignidad humana como principio fundamental del Estado Social de Derecho.

Sin rumbo

El Concejo Municipal está próximo a aprobar el Plan de desarrollo “Ibagué vibra 2020-2023” y un empréstito de 105 mil millones de pesos. Desde ya, el plan de desarrollo se caracteriza por las pobres y exiguas metas que propone, es decir 4 años sin rumbo claro y definido para el desarrollo que la ciudad necesita.

Que nada vuelva a ser igual

Cada noche nos acostamos con la esperanza de que, al amanecer el virus no esté ahí. Pero como el dinosaurio, se rehúsa a desaparecer.