Ser parte de la solución

Indalecio Dangond

El terror sembrado y los destrozos causados por los vándalos auspiciados por el movimiento socialista del siglo XXI, puso en jaque a las Fuerzas Militares; en vilo a la economía del país y en asamblea permanente al Palacio de Nariño.
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Hay que decirlo con toda claridad. En el Gobierno subestimaron el paro. Lo sucedido con la reforma tributaria no fue sino el acelerador de una situación crítica que ya estaba cantada en unas encuestas que mostraban una baja aprobación del manejo de la economía, la salud y la corrupción en las instituciones públicas.

El equipo de Palacio, el más cercano al presidente de la República, Iván Duque, no fue capaz de alertarlo de las situaciones difíciles para que pudiera salirle al paso a las artimañas de la izquierda. Están más preocupados por aparecer en la foto con el Presidente que garantizar su gobernabilidad. En las distintas reuniones y conversaciones que participó la gente no hacen sino quejarse que en el Gobierno hay soberbia y petulancia; que al Presidente no le están diciendo toda la verdad y cuando la conoce, le toca a él solito salir a poner la cara; que no hay equipo y no hay quien los coordine desde Palacio; que los altos consejeros quieren sustituir a los ministros y a la dirigencia política no se le ha trabajado estratégicamente.

Pero aquí no estamos para criticar los desaciertos del pasado sino para apoyar a un Presidente que ha sido decente, trabajador y respetuoso de las leyes e instituciones públicas. Independientemente que no compartamos muchas decisiones del equipo que lo acompaña, los colombianos tenemos la obligación y el deber como ciudadanos de respaldar al Presidente de la República, a las Fuerzas Militares y a la institucionalidad del país.

No nos dejemos arropar por el pesimismo y la difícil coyuntura que estamos atravesando. Pasemos esa página de la rabia e inconformidad generada por las expectativas y la esperanza que teníamos de un mejor país, y que, por razones ajenas al Presidente, se frustraron. Este es un país maravilloso que debemos seguir cuidando y protegiendo de los enemigos de la democracia. Seamos parte de la solución y no del problema.

Desde la campaña presidencial y luego como integrante del equipo de empalme del presidente Duque, sugerí al equipo económico y programático, unificar el impuesto de renta al 20% y el IVA al 8% en el proceso de producción, transformación y comercialización de alimentos y materias primas, en subsectores estratégicos del agro para generar mayor inversión, empleos y crecimiento económico en las zonas rurales del país. La forma correcta de lograr más recaudo con los impuestos es fomentando el crecimiento de la economía. El Gobierno debe amar a sus contribuyentes y no maltratarlos.

Colombia, necesita crecer y tener a los millones de colombianos que se quedaron sin empleo, trabajando en empresas que tengan beneficios para elevar la recaudación. Tramitar una reforma tributaria que le quite dinero al que trabaja para dárselo al que no trabaja, trae más pobreza. Está demostrado que cuando se regala dinero siempre se acaba en la quiebra. Aumentar los impuestos no mejora el déficit, no baja el desempleo ni aumenta el crecimiento.

INDALECIO DANGOND

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