Dignidad más compromiso

Ha caído muy bien en Colombia esta buena noticia. El próximo 18 de febrero realizaremos en Bogotá el Congreso Nacional que convertirá en un nuevo partido político a las fuerzas que hoy somos Compromiso Ciudadano y Dignidad, organizaciones presididas por Sergio Fajardo y Juan Manuel Ospina, respectivamente. Setecientos delegados representarán a treinta departamentos del país.

Dañino oso internacional

Una auténtica vergüenza internacional es la que nos están haciendo pasar a los colombianos la ministra de Minas, Irene Vélez, y el presidente de la República, Gustavo Petro.

Más irresponsabilidad en petróleo y gas

Como senador me tocaron incontables debates de control político y padecer errores, falacias y vivezas. Pero, en su debate de moción de censura, la Ministra de Minas batió todas las marcas.

¿Paz total?

La “paz total” suena bien. Porque cuánto diéramos los colombianos por no haber padecido tantas violencias políticas, empezando por las de los liberales y los conservadores en los siglos XIX y XX. Y que desde los años sesenta del Siglo XX suframos por las violencias “de izquierda” que en Colombia y en otros países, en un error garrafal, intentaron copiar el alzamiento armado de Fidel Castro en Cuba. Pero en aras de la verdad también debe decirse que otros sectores “de izquierda” nunca han usado la violencia para promover sus puntos de vista.

Salvemos a Gorgona

En Colombia está a punto de ocurrir algo que nos avergonzará ante el mundo civilizado porque jamás podría suceder en un país que funcione con un mínimo de respeto por las áreas naturales protegidas.

Destructiva demagogia ambientalista

Es probable que los representantes de los países en la cumbre mundial del clima en Egipto –COP27– no tomaran nota de la gran incoherencia con la que Gustavo Petro se refirió al tema. Porque no les propuso a los demás productores de petróleo que ellos también renunciaran a firmar nuevos contratos para buscarlo, como arbitrariamente lo decidió él en Colombia. Y no lo propuso para no quedar en ridículo, porque cuando Lula le dijo a Petro que no le haría daño a la economía petrolera de Brasil acompañándolo en ese desatino, le dejó claro lo que pensaban él y los demás jefes de Estado.

A REDUCIR LAS TARIFAS

No se recuerda en Colombia una molestia más extendida que la del Caribe. Reclaman las organizaciones sociales, por norma las primeras en hacerlo, pero también los alcaldes de las capitales, las cámaras de comercio, los comités intergremiales, los obispos, los especialistas, los medios de comunicación y casi todos los sectores políticos.

Alex Char el distraído 

En entrevista con María Isabel Rueda en El Tiempo, Alex Char, dos veces alcalde de Barranquilla, gobernador del Atlántico y jefe político de los alcaldes de la ciudad desde 2008, reclamó, como un derecho, la Presidencia de la República. Porque su gestión había sido tan acertada que no atinó a recordar nada que pudiera ensombrecerla, opinión que llevó a un barranquillero a comentarme: “Alex Char el Distraído”. Porque, en primer término, en la Barranquilla de hoy, luego de trece años de Alex Char y de charismo, 67 de cada cien habitantes solo tiene dos comidas al día, situación de hambre –¡de hambre!– que en el resto del país también es grave pero que en el promedio nacional martiriza al 30 por ciento, bastante menos. Muy distraído, sin duda.

¿Si es barata la comida barata?

En La Patria del 16 de mayo de 2004, el ministro que negoció el TLC con Estados Unidos fue capaz de decir: “mil y mil gracias por los subsidios (agrícolas extranjeros), porque nos permiten, por ejemplo, comprar trigo barato y convertirlo en pan y pasta, que son productos de consumo popular”. Y fue capaz de agregar que exportando petróleo y carbón financiaríamos las importaciones, incluidas las industriales, falacias que imponen las potencias económicas globales, las cuales, precisamente, son potencias porque en sus países nunca han actuado así. Ni bobos que fueran.

Ingeniería electoral

Cuando se acercan las elecciones, decía con humor un amigo, aparece en Colombia una nueva ocupación: Ingeniero Electoral, una manera de señalar que llegó la temporada de las interminables cábalas sobre cómo se repartirán los votos y quiénes serán los ganadores.