¿Cree que, por no fumar, está a salvo? Si vive cerca de alguien que lo hace, su vida está en riesgo

¿Cree que, por no fumar, está a salvo? Si vive cerca de alguien que lo hace, su vida está en riesgo
Crédito: Archivo / El Nuevo Día.El hecho de no ser fumador no es garantía de estar a salvo.
Muchas veces el que se enferma o puede morir de cáncer o tiene otras patologías relacionadas con el humo del cigarrillo no es precisamente el fumador, sino el que está a su lado. Ser fumador pasivo de segunda o tercera mano tiene efectos nocivos para la salud.
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El humo que recibe un fumador pasivo tiene más de 7.000 sustancias químicas, incluyendo por lo menos 70 que pueden causar cáncer, y las partículas que se impregnan en la ropa, el cabello, los muebles o alfombras pueden contener más de 250 químicos perjudiciales para la salud.

En otras palabras, alguien que exhala el humo de un cigarrillo, sin ser fumador activo, puede ser una víctima involuntaria e, incluso, en algunos casos, la afectación puede ser mayor que la del mismo consumidor de tabaco, todo por el simple hecho de inhalar el humo.

Esto significa que el hecho de no ser fumador no es garantía de estar a salvo.

Los niños son especialmente vulnerables a los efectos del tabaco. Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 250 millones de los menores que están vivos en el mundo hoy morirán por causa del tabaco.

Las mujeres embarazadas también resultan afectadas. Ellas pueden pasar las sustancias tóxicas a sus bebés por vías respiratorias y sanguíneas hasta alterar el crecimiento de los pulmones y el funcionamiento de otros órganos. Y en bebés recién nacidos, puede ocasionar muerte súbita del lactante o incluso síndrome de abstinencia a la nicotina. 

Incluso las mascotas están en riesgo debido a que las toxinas quedan impregnadas en el pelo, piel o plumas.

En Colombia, por ejemplo, el consumo de tabaco ha dejado más de 400.000 muertes en los últimos 10 años, según datos oficiales, y su impacto ha sido mayor y peor que el de la pandemia del Covid-19.

En ese orden de ideas, el humo de segunda y tercera mano puede representar un factor de riesgo, incluso en personas que nunca han fumado, para el desarrollo de patologías como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, EPOC, que es la tercera causa de muerte en los países de ingresos medios y altos, según la Organización Mundial de la Salud, OMS.

En tanto, el cáncer de pulmón ocupa cuarto lugar en incidencia y mortalidad en Colombia, según el Ministerio de Salud.

Remberto Braidy, médico y vicepresidente de Salud de MedPlus, advierte en ese sentido que, cuando alguien fuma, “más de 5.000 sustancias químicas ingresan al cuerpo, como el alquitrán, amoniaco y cianuro de hidrógeno, entre otros. Estas llegan al torrente sanguíneo y se propagan por el cuerpo.

Pero también se desprenden al ambiente, masificando el efecto de estos componentes, que al estar en contacto con el aire duplican su impacto”.

Su impacto es tal que se han hallado rastros de este humo en las viviendas de personas fumadoras incluso después de cinco años del fallecimiento, por lo que se aconseja limpiar frecuentemente las superficies en las viviendas de fumadores con productos ácidos como el cloro y aspirar con filtros especiales (HEPA),  apunta Leslie Vargas, médica internista y neumóloga del Instituto Neumológico del Oriente.

 

 

Diferencia entre humo de segunda y tercera mano

Leslie Vargas, médica internista y neumóloga del Instituto Neumológico del Oriente, explica los tipos de humo del tabaco.

En primer lugar, asegura que el humo de segunda mano es el que proviene del cigarrillo, el tabaco o la pipa en combustión, así como el que exhala el fumador.

Este humo contiene alquitrán, nicotina, cianuro, formaldehído, arsénico, amoníaco, metano, monóxido de carbono, entre otros productos químicos, todos relacionados con cáncer pulmonar.

Mientras que el humo de tercera mano, agrega la especialista, se refiere el “polvo de tabaco” que queda impregnado en el medio ambiente y que permanece incluso cuando ya se ha apagado el cigarrillo.

Este humo contiene más de 250 productos químicos que permanecen en la ropa, el pelo, alfombras, cortinas, juguetes y en todas las superficies de las casas o vehículos.

 

Recomendaciones

La principal recomendación es no fumar, según Leslie Vargas, médica internista y neumóloga del Instituto Neumológico del Oriente.

Y si fuma, la experta dice que este es un buen momento para tomar la decisión de dejar este consumo, que no solo lo afecta a usted sino a su familia, amigos y vecinos.

Además, aconseja que si llegan a su hogar personas fumadoras, es importante pedirles que fumen fuera de la casa, “ya que no es suficiente con abrir las ventanas para evitar el riesgo”.

Para poder ingresar deben dejar afuera chaquetas o sacos y exigir el lavado de manos y cara con jabón, especialmente si van a tener contacto con niños.

Permanezca en sitios libres de humo, pues ello garantiza que usted y sus hijos estén alejados del riesgo, agrega la médica neumóloga.

Otro aspecto importante es revisar los alrededores de jardines infantiles y colegios. Asegúrese que no haya cerca sitios donde permitan fumar para evitar la exposición en los niños, concluye Vargas.

 

Tipos de cáncer

En adultos:

Laringe, faringe, senos nasales, cerebro, vejiga, recto, estómago, seno y cuello uterino.

 

En niños:

Linfoma, leucemia, cáncer de hígado y tumores cerebrales.

 

Otros efectos:

Dermatitis e irritación nasal, de los ojos y de las vías respiratorias (tos y flemas).

 

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