"En Picaleña hicimos el 1er. Festival Nacional de Teatro Carcelario": Johana Bahamón

Crédito: Suministrada / EL NUEVO DIAJohana Bahamón.
La fundadora de Acción Interna cree plenamente en las segundas oportunidades, motivo por el que ha entregado más de ocho años de su vida a ayudar en la resocialización de personas privadas de la libertad a través de distintos programas con los que ha impactado sus vidas.
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Perseverancia, amor y empatía son las principales cualidades de Johana Bahamón quien hace años abandonó la actuación para dedicarse de lleno a la labor social.

La actriz, que tenía una carrera consolidada en la pantalla chica, decidió que su propósito estaba en ayudar a aquellas personas que por errores perdieron su libertad pero tienen la esperanza de rehacer su vida, y de paso, demostrar que la resocialización puede ser una realidad.

Por este motivo, con su fundación ha apoyado al sector carcelario de manera integral, desde los reclusos hasta su entorno familiar y a los guardias de seguridad, con acompañamiento psicosocial, arte y emprendimiento.

Ahora en un paso más por lograr que las segundas oportunidades se pongan en práctica, radicó la semana pasada un proyecto de ley con el que busca generar incentivos tributarios a las empresas que le apuesten a la resocialización.

“Nosotros en la Fundación Acción Interna llevamos más de cinco años trabajando con la población pospenada, las personas que han recuperado su libertad, y hemos sido testigos de primera mano de lo difícil que es para ellos empezar su nueva vida, conseguir un trabajo por sus antecedentes judiciales”, afirmó Johana.

Sin embargo, reiteró que más allá de generar los incentivos tributarios, con la ley busca romper los estigmas que se tienen sobre las personas que recuperan la libertad, quienes en muchos casos ni siquiera han tenido una primera oportunidad.

 

La pandemia no frenó su labor

Labor

A pesar de las diferentes adversidades que trajo consigo el Covid – 19, Johana aprovechó para hacer de esta una situación para llegar a más personas, incluidos los jóvenes que se encuentran bajo el sistema penal adolescente.

A través de la virtualidad logró ampliar sus programas a más beneficiarios, que tienen como fin último lograr la empleabilidad. 

Además, considera que la pandemia fortaleció la solidaridad por este sector, “fue un buen momento para generar empatía por nuestra población carcelaria, porque cuando nos dejaron encerrados en nuestras casas vivíamos quejándonos porque estábamos en cuatro paredes, pero esas cuatro paredes estoy segura que medían más de dos por tres metros cuadrados que es lo que mide una celda”, refirió.

 

Su amor por el Tolima 

Actividades

Con gran cariño Johana habló del Tolima; y es que aparte de ser una amante de la lechona, rememoró el 1er. Festival Nacional de Teatro Carcelario con el que dio nacimiento a esta ejemplar labor. 

Recordó que para este primer evento contó con una destacable participación de los internos del Coiba de Picaleña.

“Esa presentación fue espectacular porque como hay hombres y mujeres, fue la única obra que participaba mixta. Recuerdo que fue divina, tenía baile, una coreografía espectacular y hemos seguido con ellos apoyándolos con actividades que hacemos desde la fundación”, contó.

El año pasado les llevó elementos de bioseguridad, tapabocas, caretas y fumigadoras industriales, y espera volver pronto para desarrollar distintas actividades con la población carcelaria del Tolima.

“Me hace falta ir, hacer actividades y estar con ellos. Próximamente podremos volver al interior de la cárcel, lo que nos apasiona no solo a mí sino a todo mi equipo de trabajo”, expresó.

Cabe resaltar que Johana inauguró en noviembre la Casa de las Segundas Oportunidades en Bogotá, con la que ya se han beneficiado 600 personas. 

Esta cuenta con un restaurante, una agencia de publicidad que nació en la cárcel Modelo, un centro de confección, un teatro y un estudio de tatuajes, todos liderados por personas  que recuperaron la libertad.

Incluso ha sido lienzo de los nuevos artistas del tatuaje quienes a través de ella  han practicado su técnica.

 

Me han enseñado en el día a día de convivir con ellos, a valorar mucho más y a necesitar mucho menos. Eso es un aprendizaje muy valioso que realmente ha transformado mi vida por el cual estaré eternamente agradecida con las 101 mil personas que hay en este momento privadas de la libertad

Johana Bahamón

 

DATO

Dentro de poco tendrán una tienda de ropa presencial en Bogotá.

 

DATO

Desde hace más de dos años que se convirtió en la tutora de Evelyn, hija de Claribel, una ex reclusa, quien ha sido ejemplo de segundas oportunidades y a quien considera parte de su familia.

Credito
LINA FONSECA

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