‘Soy un empresario a la antigua, de palabra, honesto’: Miguel 'Sheffy' Castillo

HÉLMER PARRA - EL NUEVO DÍA
El fundador y gerente de Sheffy dialogó con EL NUEVO DÍA acerca de su trabajo a lo largo de 29 años para posicionar su empresa como referente de la ropa deportiva a nivel nacional. Además, habló de la crisis del sector textil en la ciudad.

Aunque nunca había confeccionado ropa, un día de 1990 Miguel Castillo con la audacia que siempre lo ha caracterizado para los negocios incursionó en el mundo de la producción textil, sin imaginar, entonces, que Sheffy la marca que después fundaría llegaría a ser una de las más reconocidas de ropa deportiva en Colombia.

A pesar de haber tenido dos caídas económicas que casi lo llevan a la quiebra, Castillo se ha reinventado constantemente apostando a la innovación de sus productos. Nunca ha tenido socios, cogió café, fue deportista, tuvo una editorial y hoy es uno de los empresarios más respetados del Tolima.

EL NUEVO DÍA dialogó con Castillo, para conocer su trasegar empresarial, saber qué opina de la crisis del sector textil en Ibagué y cuál es su perspectiva sobre el desarrollo económico de la ciudad.

EL NUEVO DÍA: ¿Quién es el empresario ibaguereño Miguel Fernando Castillo?

Miguel Castillo: Miguel Fernando Castillo es una persona común y corriente, proveniente de una familia humilde de aquí de Ibagué y criado en el barrio San Simón, que un día soñó con emprender, con tener su negocio propio. Es así que llevo 29 años en el mercado con Sheffy, y seguimos haciendo región y empresa. Soy un empresario a la antigua, de palabra, honesto.

END: ¿Cómo ha sido el proceso de crecimiento de Sheffy en estos 29 años?

MC: Ha sido un proceso muy arduo, porque empecé sin un peso, vendía textos y útiles escolares, un día llegué al colegio Jardín Nacional y la directora me dijo que no tenía quien le hiciera los uniformes y yo le dije sin saber nada de confección que yo se los hacía. Desde ahí ha sido un proceso empírico, me tocó cortar tela en una mesa de comedor, yo era zurdo y en ese trasegar me partí el dedo pulgar, después compré una cortadora, la resortadora, y así fui montando mi taller.

END: ¿Cómo consolidó su empresa?

MC: Vi la oportunidad de los uniformes escolares porque los que vendían en esa época eran de muy mala calidad, y siempre lo he dicho, hay que comprar la mejor calidad en uniformes porque los niños se los colocan todos los días, yo los confeccioné con tela antibacterial, con antipilling, entonces eso fue el éxito en un tiempo.

Después en 2002 invertí mucha plata con el Deportes Tolima y me reventé, casi me quiebro, pero empecé a direccionar la empresa hacia el mercado de las legislaciones, es así que somos muy fuertes en licitaciones, el 60% de nuestros ingresos salen de allí. Nunca me he ido del mercado de los uniformes, sino que me volví ‘todero’.

END: ¿Cuál ha sido su momento más difícil como empresario?

MC: Hay dos momentos muy duros, uno en el 2004 cuando inicié con el Deportes Tolima y tenía unas expectativas que no se me dieron, en esa época me separé de mi primera esposa y fue un momento en que la empresa quedó liquidada y me tocó comenzar prácticamente de cero. El otro momento es en 2009 cuando comencé a elaborar ropa formal para hacer negocios en Venezuela, pero el presidente de ese entonces Hugo Chávez cerró la frontera y me quede con una cantidad de mercancía que casi me lleva a la quiebra.

END: ¿Actualmente cómo está la empresa?

MC: Nuestra empresa se ha dedicado más que todo a la producción de ropa deportiva, es una marca internacional que viste equipos de fútbol en Colombia, también está en países como Estados Unidos y Canadá. Aquí tenemos actualmente al Once Caldas, el Deportes Tolima y Rionegro. Hacemos ropa para todos lo deportes, pero nos hemos especializado en la innovación y el desarrollo de producto.

END: ¿Cómo ha sido su trabajo en el Fútbol Profesional Colombiano?

MC: Yo empecé en el 2002 con el Deportes Tolima, llegué a un acuerdo en ese tiempo con el senador Camargo y ya llevo 17 años vistiendo al equipo. Hemos vestido también al Atlético Huila, el Deportivo Pasto, y muchos equipos de la categoría B.

END: ¿Cómo percibe la situación económica de la ciudad?

MC: Tenemos una ciudad que es la más informal de Colombia, con mucho desempleo, el sector textil está muy golpeado, se hablan de las importaciones, nos afecta el contrabando pero el principal problema es el costo-país, cuánto nos vale a nosotros confeccionar una prenda, en China por ejemplo es un país donde le devuelven el iva a los empresarios, les subsidian muchos temas.

La verdad es que el Alcalde de Ibagué Guillermo Alfonso Jaramillo no creó una política para ayudar a la empresa, aquí el Imdri dejó licitaciones muy abiertas donde se presentaban 22 empresas, y se vuelve un mercado persa, entonces no hay calidad.

El sector textil también está en problemas porque no hay mano de obra que trabaje en el campo operativo, igualmente hay empresarios que pagan camisas a cuatro mil o tres mil pesos, nosotros no, yo pago muy bien la confección porque sé que vendo una marca que ofrece calidad.

END: ¿Cómo es su relación con el gremio textil?

MC: Yo soy muy independiente, pero siempre he estado ahí colaborando, yo le ayudo a Julio Mendoza, presidente de Cormoda, primero que todo porque es un gran amigo, y ha puesto el pecho para sacar la situación adelante, aunque hay muchos inconvenientes, han estado ahí personas que no han sido honestas para manejar ciertos temas.

END: ¿Cuál debe ser el eje de progreso de Ibagué en los próximos años?

MC: Ibagué tiene que pensar en mejorar la salud, la infraestructura, transporte, el empleo, mirar qué políticas se van a implementar, de cómo nos van a incentivar a nosotros, porque ya muchas empresas se han ido de la ciudad. Necesitamos que el próximo gobierno tenga un política clara, que le apuesten a los clúster que permiten convocar, articular y capacitar.

END: ¿Bajo que valores fue criado?

MC: A mí me criaron con la palabra, como siempre he dicho, yo hacía los contratos era de palabra, pero claro ahora toca firmarlo todo. Yo fui criado bajo la honestidad, la transparencia, la sinceridad, todos esos valores que me enseñaron mis papás los he aplicado a mí empresa y creo que ese ha sido mi éxito como empresario. Mi papá me decía, “no se gaste más de lo que gana mi hijo”.

END: ¿Cuál ha sido la labor social de Sheffy?

MC: Toda la vida hemos hecho labor social, porque toda la vida fui deportista de alto rendimiento, fui atleta, voleibolista, basquetbolista, jugué fútbol, por eso siempre he patrocinado equipos, hay mucha gente que viene acá y me dice que no tiene para comprar zapatillas para sus hijos, yo les doy, que no tienen uniformes, yo los dono. Siempre he estado orgulloso de servir, de ayudarle a mi familia, cuando hago un negocio y me queda una platica siempre estoy pensando a quién puedo ayudar. No he perdido mi humildad y eso nos ayuda a relacionarnos.

END: ¿Un empresario de la región que usted admira?

MC: Cuando empecé conocí a Julio Mendoza, él maquilaba en la calle 17, yo en ese tiempo vendía libros, él tenía su fábrica, yo decía si él puede yo también puedo, fue como una inspiración.

END: ¿Cuántos empleados tiene actualmente?

MC: Tengo 50 empleados, pero muchos ya llevan bastante tiempo conmigo, incluso desde que monté la fábrica, ya varios se han pensionado, o los que se van es porque encuentran una mejor opción. Trabajar aquí les da prestigio, decir que trabajaron en Sheffy les abre las puertas en cualquier empresa, eso es un motivo de orgullo.

END: ¿Y este sentido qué significan los trabajadores para usted?

MC: Es el principal activo de mi empresa, yo sin ellos no soy nadie, si toca trabajar un domingo por motivos de producción ellos lo hacen, si tienen que quedarse en la noche se quedan, entonces la razón de ser de Sheffy son los empleados.

END: ¿Qué papel juega su familia para usted como empresario?

MC: Fuimos catorce hermanos muy unidos, ellos me dieron una mano cuando mi papá murió y yo apenas tenía 16 años. Para mí, lo más importante es mi familia, es el eje de todo, trabajo es por ellos. Acá también labora mi familia, mi esposa que es mi mano derecha, quien es un mujer muy capaz, muy dedicada, mi hijo maneja la parte de marketing, mi sobrino, somos una empresa familiar.

END: ¿Un consejo para la nueva generación de emprendedores?

MC: Que nunca dejen de soñar, que tengan disciplina en su trabajo, que perseveren y que no se desmotiven. El éxito del empresario se ve cuando se cae y vuelve a levantarse.

END: ¿Por qué su empresa lleva como nombre Sheffy?

MC: Mi hermano Julio me regaló un chaleco de sheriff, y yo andaba con el chaleco y una pistola de plástico, entonces mi hermano me colocó el sheriff y parece que yo de pequeño no podía pronunciar bien esa palabra y me empezaron a decir Sheffy, y así me quedé. Yo trabajaba como informal en 1996 y ya quería registrar mi marca, entonces decidí que sería Sheffy Sport Wear, fue complicado en un principio porque había otra empresa que se llamaba Sheffy Internacional, tuve mucho problemas para registrarla pero al fin se pudo.

END: ¿Cuál fue su primer capital?

MC: El señor Joaquín Pinilla, el viejo Joaco, quien era el abuelo de mi primera esposa, en el año 1990 me prestó $1.000.000, con el 5% de interés. Para esa primera entrega yo no sabía lo que era un aguja.

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