Alberto Linero se va en contra del celibato al interior de la iglesia: ¿Qué dijo?

Colprensa / EL NUEVO DÍA
Crédito: Colprensa / EL NUEVO DÍA
El papa francisco también se pronunció en una ocasión sobre el asunto, argumentando que esta práctica en lugar de formar parte de los dogmas de la iglesia, respondía más a una regla de vida y a un don, y por lo tanto está sujeto a cambio.
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Alberto Linero, quien perteneció a la comunidad de los padres Eudistas durante 25 años hasta renunciar en el 2018 a su labor como sacerdote, brindó una entrevista a el periódico El Tiempo, en el cual dio a conocer su postura con respecto a el celibato al interior de la iglesia católica.

En la entrevista, Linero llamó la atención sobre la aparente desconexión que existe entre la sociedad contemporánea y los valores dogmáticos que profesa la institución religiosa con la cual estuvo vinculado durante años. 

“Yo creo que la Iglesia, como institución, tiene que ser una comunidad de contraste para la sociedad, y debe estar encarnada en la sociedad. Que la sociedad se sienta identificada y jalonada por los sacerdotes y los obispos”. afirmó 

Entre esos temas en los cuales existe una brecha entre lo que la iglesia piensa y lo que la gente cree, se encuentra el asunto del Celibato, entendido como la condición de quien, por opción, no contrae matrimonio, a cambio de dedicar su vida al servicio de Dios y de la comunidad. 

Para Linero “La mirada que se tiene sobre la sexualidad está distante de la mirada que algunos al interior de la Iglesia tienen, que está más ligada a procesos y cosmovisiones de algunos momentos de la historia a lo que la palabra de Dios nos muestra”

Cuando se le preguntó sobre su vida sentimental y sexual, afirmó que en ningún momento estos fueron motivos de peso para abandonar el sacerdocio, como sí lo fueron las abundantes denuncias de pederastia, y su posterior ocultamiento por parte de los altos mandos de la iglesia. Cabe resaltar que Linero mantiene actualmente una relación con una mujer, con la cual espera compartir su vida, y desarrollar sus proyectos personales.

Adicionalmente, criticó otras tradiciones ortodoxas como el trato hacia la mujer y su impedimento a acceder a determinados cargos al interior de la iglesia.

“Por ejemplo, nosotros necesitamos revisar la mirada patriarcal que tenemos. Necesitamos mucha mayor participación de la mujer. Es inconcebible que las mujeres no puedan ser presbiteras y que no puedan acceder a la jerarquía ordenada.” aseguró.

 

El Nuevo Día

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