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La hija secreta de Gabriel García Márquez que nadie conocía: es reconocida en México

Crédito: Suministrada: El País
Se trata de la cineasta Indira Cato, de unos 30 años, que sería la hija del afamado escritor colombianos y de Susana Cato, quien nació en México y era muy cercana a ‘Gabo’.
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La historia fue dada a conocer por medio de una crónica para el periódico El Universal de Cartagena, por el periodista Gustavo Tatis.

Tatis dijo haber contactado a Dasso Saldivar, biógrafo de García Márquez, y a varios amigos y familiares que le confirmaron la existencia de Indira Cato. Al parecer, el secreto se conocía desde hace años, pero solamente hasta esta semana contó con el visto bueno de la familia de ‘Gabo’ para su divulgación.

Algunos allegados al fallecido escritor, indicaron a Tatis que él siempre estuvo pendiente de su hija y que incluso en varios momentos de su vida le regaló una casa y un carro.

El periodista añadió en W Radio que varios de los amigos del Nobel de Literatura mantuvieron el secreto por respeto hacia Mercedes Barcha, esposa del escrito, quien murió en 2014.

Un sobrino de ‘Gabo’ aseguró a Tatis que, en cuento se supo de la existencia de Indira, la joven fue recibida en el círculo del escrito, tanto así, que estuvo de viaje en Cartagena durante una edición del reconocido festival de cine de esa ciudad.

Indira Cato recibió su nombre en inspiración de Indira Gandhi, y tomó el apellido de su madre, Susana, quien habría trabajado con ‘Gabo’ en los guiones de una película y un cortometraje en 1990 y 1991.

La hija perdida del escritor, es una reconocida cineasta y ha producido y dirigido documentales y cortometrajes alabados por la crítica especializada en México.

A su vez, el periodista señaló que Indira mantiene un perfil bajo, alejado de la fama de su papá, y es crítica de cine en varios medios de comunicación del país azteca.

“El nombre de Indira ha estado con nosotros todos estos años, como el más sagrado e íntimo secreto de García Márquez. Y esperábamos que los años maduraran las palabras precisas para contarlo”, concluyó Tatis en su crónica de El Universal.

 

 

Redacción web

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