¡AMARILLO!, azul y rojo

AFP - EL NUEVO DÍA
Egan Bernal quedó a dos días de ganar el Tour de Francia. Nunca antes un ciclista colombiano estuvo tan cerca de llegar vencedor a París.

Egan Bernal (Ineos) es el nuevo líder del Tour de Francia tras una etapa neutralizada ayer 25 kms antes de la meta en Tignes por una tormenta de granizo, por lo que se tomaron los tiempos al paso por el Col del Iseran, que el prodigio colombiano coronó en solitario.

“Esta camiseta es de toda Colombia. Le quiero dar este Tour tan soñado, espero ser el primero en ganarlo”, señaló emocionado.

Bernal toma el maillot amarillo del francés Julian Alaphilippe, en la víspera de la última etapa de montaña, a dos días de la llegada a París.

“No pienso que el amarillo sea posible, he sido batido por alguien más fuerte que yo, es así”, dijo resignado Alaphilippe minutos después de tener que suspender su espectacular y peligroso descenso a la caza de Bernal.

Después de que los jueces tuvieran en cuenta las condiciones excepcionales de la etapa y tomaran como referencia los tiempos en el Col del Iseran, el colombiano de 22 años tiene 48 segundos de ventaja sobre Alaphilippe y 1:16 ante su compañero Geraint Thomas, ganador el año pasado.

 

Sin vencedor de etapa

La organización declaró que la etapa no tenía vencedor, aunque Bernal lideraba la carrera por delante de Simon Yates cuando se decidió la neutralización.

Una repentina tormenta de granizo provocó que la carretera se cubriera de hielo poco antes de Val d’Isere, a unos 25 km de la meta en Tignes.

Los corredores fueron parados en pleno descenso. “Fue una locura, bajaba a tope, empezaron a hablar por la radio en inglés y no entendía nada. ‘¡Explíquenme en español!’, pedí”, relató Bernal.

Minutos después se subió al coche del Ineos, conversó con su director Nicolas Portal y mostró una gran sonrisa, digna del nuevo líder del Tour de Francia.

Alaphilippe había pasado el Iseran, techo del Tour con 2.770 metros, con un retraso de unos dos minutos sobre el colombiano que coronó en solitario tras un ataque lejano, a la antigua, a cinco kilómetros de la cima, dejando atrás a los otros candidatos al triunfo final.

“Fue una decisión difícil: podía defender y asegurar podio o atacar. Dije, ‘tengo 22 años, no pasa nada si ataco de lejos y reviento’. Si no lo hubiera hecho, me habría quedado una espina en el corazón”, relató Bernal, quien lloró al vestir de amarillo.

Hoy la pelea por el Tour concluye en Val Thorens, antes de la llegada mañana a París. El recorrido de la etapa 20 fue reducido a apenas 59 kilómetros -en vez de los 130 km previstos- después de que la ruta en el puerto Cormet de Roselend se viera dañada por movimientos de barro.

“Toca defender, es lo más lógico”, señaló Bernal sobre su estrategia, confirmando que Thomas ya le ha ofrecido su ayuda.

AFP

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