La nueva ley de contribución solidaria en créditos Icetex

Los estudiantes universitarios tienen ahora un motivo adicional para protestar.

Lo hicieron en Bogotá el miércoles anterior contra el sistema vigente de crédito educativo del Icetex y la petición al Presidente para que sancione la nueva ley por la cual se crea el Sistema de Financiación Contingente, aprobada por el Congreso el 12 de abril pasado, dirigida a atenuar o “hacer pagables” las deudas de los estudiantes.

Los beneficiarios de créditos del Icetex fueron 52 mil 446 estudiantes de pregrado y posgrado en el año 2017, de ellos mil 411 en el Tolima, y la cartera vencida de todos a diciembre de 2017 llegaba a la cifra de 4.8 billones de pesos, entre ellos los mil 672 que están en cobro judicial.

Las voces de estudiantes deudores dan la idea de la situación angustiosa de ellos: “El sistema se convirtió en el infierno terrenal”, “nos han sometido a la esclavitud financiera”, “es el Upac de los estudiantes”. En Blu Radio, Karen Gazabon dijo que “cobran intereses sobre intereses, uno nunca termina de pagar. Yo nunca he dejado de pagar mi deuda y después de 2 años solo bajó la deuda en 3 millones”.

El diario El Espectador registra el testimonio de Juliana que denunció: “Recibí un préstamo de 42 millones, ya pagué esa cifra y sigo debiendo 62 millones”. Néstor Morales dijo por su parte: “No entiendo por qué voy a terminar pagando más de dos veces el valor que me postraron”

Se puede decir que ese es nuestro sistema bancario, y que el Icetex ha aplicado muchas de sus prácticas que su presidente, Andrés Vásquez aclara: “La tasa de mora de los créditos del Icetex no es la misma que usa cualquier banco. La tasa de interés que ofrece es subsidiada, es infinitamente inferior a la que cobra un banco”.

De todas maneras, este debate está abierto desde hace varios años y ha llegado a ser tema de discusión en tiempos de campaña electoral. Ya todos los candidatos presidenciales coinciden en proponer la gratuidad de la educación superior; la mayoría de ellos sin plantear con claridad las fuentes de financiación de esta propuesta.

Con relación a los créditos educativos del Icetex, algunos de los candidatos hablan de transformar este instituto e inclusive de eliminar el cobro de intereses. Sea lo que fuere, para la firma del presidente Juan Manuel Santos, está la nueva ley de Financiación Contingente al Ingreso o de Contribución Solidaria que beneficiará a quienes soliciten créditos para acceso a las instituciones de educación superior, a partir de la fecha.

Porque la ley no puede ser retroactiva.

 

Diferencias del nuevo sistema de crédito

El representante a la Cámara Rodrigo Lara, explica así las diferencias del nuevo modelo de la Ley de Financiación Contingente, según la versión de prensa de la Cámara: “Esto es diferente del esquema actual, donde los beneficiarios entran constantemente en mora, puesto que un recién egresado cuyo salario promedio es de $1.700.000 debe pagar una cuota promedio de $800 mil pesos lo que representa casi un 50% de su ingreso. De esta manera un recién egresado, tras los descuentos obligatorios en salud y pensiones, y el pago de la cuota del Icetex, termina recibiendo menos de un salario mínimo, lo que no sólo limita su posibilidad de desarrollar su proyecto de vida, sino que lo mantiene en riesgo permanente de atrasarse en sus pagos”.

¿Por qué se asegura que la nueva ley beneficiará a estudiantes de universidades públicas?

 “El 50% de los cupos que otorgue el Icetex a través de este nuevo sistema de préstamos será asignado a estudiantes de universidades públicas. De esta manera, se garantizan más recursos para estas instituciones y, dado que el costo de las matrículas en dichas instituciones es menor al de las universidades privadas, un mayor número de estudiantes podrá ser atendido mediante el esquema de financiación contingente al ingreso”.

 

El Icetex en la región

El Icetex tiene oficinas en Ibagué y en Chaparral. La oficina de Ibagué opera en un edificio de dos plantas sobre la carrera Tercera con calle Octava. Su actual coordinadora, Ruth Becerra de Caballero, es la única funcionaria de la nómina del Icetex y en su labor la acompañan otras dos funcionarias vinculadas por el sistema de outsourcing, que opera como subcontratista. Es un modelo de poca burocracia estatal, en el que se establecen los vínculos con las universidades, que son las responsables de realizar los trámites de legalización de los créditos de los estudiantes.

Esos trámites, en gran parte se realizan por medios virtuales, con lo cual se economizan costos de salarios y prestaciones sociales. El Icetex ofrece líneas a corto, mediano y largo plazo en el que el estudiante o su familia, puede adquirir compromisos de pago en cuotas durante el semestre académico, es decir, que paga toda la deuda mientras estudia si su crédito es de corto plazo, o puede optar por créditos de mediano plazo para ser pagado por cuotas de diferentes porcentaje sobre el total, mientras estudia y en caso de que opte por un crédito de largo plazo, no pagará cuotas o pude hacerlo mediante pagos del 25 por ciento de la deuda durante el tiempo de estudio. Los pagos mayores los hará por lo menos seis meses después de su graduación.

A este sistema vigente en la actualidad se le suma el de líneas especiales, que son créditos de “protección social” para personas inscritas en Sisbén, que tienen su condición de desplazados, víctimas del conflicto armado, de descendencia afro, o indígenas.

 

La nueva ley de financiación contingente

 El Congreso, en su sesión del 12 de abril pasado, aprobó en último debate el proyecto de Ley de Financiación Contingente para créditos Icetex, ley que este organismo estatal denomina como Ley de Contribución Solidaria, “Un modelo novedoso”.

Este nuevo modelo de “contribución”, pretende dar soluciones parciales a los problemas de acumulación de deudas por pagar por parte de estudiantes que han recurrido al Icetex en busca de financiación de sus estudios de pregrado y posgrado. En síntesis, la nueva ley no exige codeudor, ni estudios de crédito, no tendrá cobro de intereses de mora, la “Tarifa de contribución estará entre el 6 y 19 por ciento del ingreso del beneficiario, sobre el ingreso salarial recibido, y los pagos se harán a través de Pila y no de los bancos”.

Es un alivio que no haya cobros prejurídicos y jurídicos con costos asumidos por el deudor, tampoco habrá reportes a las centrales de riesgo; “la contribución”, como se llamará a los pagos mensuales, sólo se hará efectiva cuando el beneficiario reciba un ingreso, y de acuerdo con su capacidad de pago”, es decir, la cuota no será fija porque será proporcional al ingreso del deudor.

Es una ley que nació como iniciativa del Ejecutivo que contó con el apoyo de varios parlamentarios, entre ellos, el representante a la Cámara Rodrigo Lara. 

LUISEDUARDOCHAMORRO10@GMAIL.COM

LUIS EDUARDO CHAMORRO R. ESPECIAL PARA EL NUEVO DÍA

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