¡Ganamos!

Aunque lo llevamos intentando hace años, finalmente este domingo 29 de mayo ganamos. Sí ¡Ganamos! Así de contundente es. Y vale la pena disfrutar este pequeño momento de victoria y regocijo que puede durar muy poco. Ganamos los ciudadanos que llevamos años y años esperando que algo cambie en el país del Sagrado Corazón.
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Fue un voto masivo, contundente, millonario, contra la manera como se ha dirigido el país durante décadas y cuya única esperanza nos la había dado un presidente cuando se planteó hacer la paz en vez de la guerra eterna en la que nos criaron; guerra de campos arrasados, de familias destrozadas y pueblos incendiados. Un voto de opinión arrollador contra el pésimo gobierno y su candidato inventado.

Ganamos, porque derrotamos a la mayor maquinaria de todas, la del gobierno, con el presidente torciendo la ley de garantías y recorriendo el país dando discursos contra las propuestas de un candidato, y el comandante del ejército metiendo las narices donde no debía.   

El deseo de cambio que ganó las elecciones con más del 70 % es tan notorio, que hasta el candidato del continuismo, que apoyaban los clanes y todas las maquinarias, terminó de último minuto tratando de blandir esa bandera. Fue un voto contra la indolencia ante los jóvenes asesinados, la insensibilidad ambiental, la discriminación, el racismo, la homofobia, los ataques a los acuerdos de paz, la mermelada, el clientelismo, los contratos para amigos, los cargos para personas sin mérito, la discriminación, los feminicidios, el desfalco inaguantable de las empobrecidas arcas del estado, y un extenso etcétera. 

Las victorias de Rodolfo y Petro, fueron un plebiscito por el Cambio, en mayúsculas y sin medias tintas, ni vaguedades y tibiezas. 

Ahora connotados políticos uribistas y gamonales que representan la vieja política han querido sumarse rápidamente a Rodolfo, que los derrotó sin despeinarse. Seguro sienten más confianza de un candidato imputado que en pocos días va a juicio por corrupción con fuertes pruebas en su contra, que de uno que ha hecho las denuncias que han mandado a tantos políticos a La Picota. Siguiendo a Rodolfo terminará todo el establecimiento que hoy parece derrotado, le sumarán sus votos mientras él anuncia que no pacta con nadie. Pero quién sabe cuántos votos le resten al candidato de la antipolítica la llegada de los políticos de siempre, porque a Petro, el puñadito de ellos que se le sumaron en dos años de campaña, le están dando más problemas, que seguidores. 

Quizás, reacomodados todos ellos, incluido Uribe, ganen con Rodolfo el 19 de junio, se hagan pasito, repartan pan y mermelada para el congreso gobiernista y al final perderemos muchos porque en medio de tanta demagogia, decretos erróneos de conmoción interior y de cambios cosméticos como unir dos ministerios y cerrar unas embajadas que propone el ingeniero, le harán conejo al verdadero cambio que necesitamos. Cambio que nuevamente será aplazado pese a que fue realmente el clamor que ganó estas elecciones.

 

DARÍO ORTIZ

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