La importancia del censo

19 Ene 2018 - 3:01am

La importancia del censo

Publicada por
GUSTAVO GALVIS HERNÁNDEZ
Autor:

El Departamento Nacional de Estadística Dane, desde el 9 de enero pasado y hasta finales de junio realiza el Censo Nacional de Población y Vivienda 2018. Hace 12 años se efectuó el anterior, pero este tiene una novedad tecnológica acorde con la revolución digital y es que hasta el 8 de marzo los ciudadanos lo pueden efectuar directamente por internet.

Quien decida optar por este medio, al ingresar a la web www.censo2018.dane.gov.co, encontrará las indicaciones necesarias para responder los datos de manera ágil y cómoda. El censo tiene 50 preguntas y consta de cuatro secciones: ubicación, vivienda, hogar y personas.

La información obtenida es fundamental para los próximos gobiernos y el sector privado para la toma de decisiones de prospectiva y estrategia acordes a la nueva radiografía del país en los aspectos que se analizan, especialmente para el diseño de políticas públicas, programas y proyectos de gobierno en el contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible -ODS- de las Naciones Unidas y, por consiguiente, para la elaboración del próximo Plan Nacional de Desarrollo. Será de gran utilidad, no solo para el Gobierno central, sino para las administraciones departamentales y municipales en el contexto de la asignación de recursos más productiva.

Se sabrá cuántos somos, dónde estamos, cómo vivimos, cobertura y calidad de los servicios públicos -energía, acueducto, alcantarillado, gas natural, recolección de basuras, servicio de internet- en municipios y veredas. Muy interesante conocer información actualizada en educación, salud y aspectos demográficos, como la distribución por edades y la tasa del crecimiento poblacional para cumplir sin demoras el tercer ODS en salud y bienestar en uno de sus puntos: garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificación de la familia. Es un objetivo crítico para la sostenibilidad económica, social y ambiental de cualquier país.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. El Nuevo Día no responde por los puntos de vista que allí se expresen.