Salud, dos perlas de 2013

‘”El asunto no es que la salud no es un negocio; el asunto es cómo hacemos compatible el negocio con el bienestar del paciente”. Esta perla de pronunciamiento pertenece al ingeniero civil que actúa como Ministro de Salud. Ante este exabrupto el Dr. José Félix Patiño, prestigioso médico, exrector de la Universidad Nacional y expresidente de la Academia Nacional de Medicina, en declaraciones al diario El Espectador, se pronuncia así: “No, ministro: usted está pisando terrenos que desconoce. La salud es un derecho fundamental y la atención de la salud es un servicio social para hacer efectivo ese derecho. La medicina es una noble profesión altruista, una actividad intensamente moral por cuanto su único propósito es el bienestar del paciente y de la sociedad. La Ley 100 de 1993, que estableció la intermediación como un negocio, la atropella en su ejercicio y erosiona sus fundamentos éticos. Colombia no puede seguir pagando los medicamentos prácticamente más caros del mundo.

Tal vez usted crea que el Sistema de Seguridad Social en Salud de Colombia, implantado por un destacado economista, es muy bueno porque a usted y a los suyos, como a mí, nos trata muy bien. A pesar de ocupar el Ministerio de Salud, ¿sabe usted lo que significa estar de turno una noche y esperar horas para que una EPS autorice un procedimiento de máxima urgencia? ¿O lo que significa para una persona de escasos recursos llegar a un hospital público económicamente quebrado y no lograr la atención de la que requiere? ¿O esperar meses por una cita médica porque “no hay agenda”? ¿O desgastarse semanas con una acción de tutela rogando por un procedimiento o un medicamento que con frecuencia son de carácter urgente? ¿O la frustración de los médicos jóvenes que lo leen y ven cómo defiende el negocio en la atención de la salud? ¿Y la rabia y desconcierto de un médico obligado a llevar a cabo consultas de 15 minutos, o a limitar el número de exámenes de laboratorio o de imágenes diagnósticas que están indicados?”

La segunda perla de declaración, que complementa la primera del ingeniero Gaviria, considerando a la salud como un negocio, es la de los expertos en negocios, los economistas Rudolf Hommes y Carlos Caballero Argaez, en sendas columnas en el periódico El Tiempo. Para el primero el actual sistema debe ser preservado y para el segundo, otra perla de declaración, antes de la Ley 100 solo estaba cubierta por el sistema de salud de la época un 22 por ciento de la población colombiana; ¿el resto, un 78 por ciento enfermaba y se moría?; ¿a que se refiere? ¿a la cobertura del Seguro Social? ¿y no había hospitales públicos que como el San Juan de Dios de Bogotá, de altísimo nivel, que atendieran a toda la población?

Nada más dramático y patético que economistas de prestigio en su campo de actividad profesional, ignorantes en el tema, aventurándose en terrenos que desconocen, movidos por la filosofía del negocio.

Credito
PABLO ISAZA M.D.

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