Historia del hospital de Espinal

19 Feb 2017 - 3:01am

Historia del hospital de Espinal

Publicada por
PABLO ISAZA, M.D.
Autor:

La historia de los hospitales del Tolima hace parte de la historia del territorio desde la Provincia de Mariquita, el Estado Soberano del Tolima y el departamento del Tolima.

El hospital del Espinal fue fundado en 1892. En recolección de información hecha por el Dr. Jaime Amaya, quien fuera por muchos años director del Hospital, cuando los hospitales eran dirigidos por médicos y científicos de prestigio, se sabe que a raíz de dos mortales epidemias que diezmaron la población campesina de esta zona, la fiebre amarilla y la viruela que causaron gran mortalidad, el señor Francisco Hernández, quien ante el conmovedor y lamentable hecho que presentaban las gentes moribundas en las calles, compró una gran casona ubicada en los terrenos de los que es hoy la calle Cuarta, para albergar allí los citados enfermos. Colaboró con el señor Hernández el párroco, el reverendo Jiménez, quien ayudó consiguiendo camastros y cujas para que pudieran ser atendidos, en aquel simulacro de hospital, los enfermos más necesitados.

Años después, entre 1899 y 1902, al presentarse la Guerra de los Mil Días y no teniendo dónde atender heridos de guerra, se tomó la casona del señor Hernández como hospital de sangre, causando con esto el absurdo problema de que los heridos que lograban curarse de sus dolencias producto de las batallas, no tenían fuerzas suficientes para poder defenderse del contagio de la viruela o la fiebre amarilla; se convirtió, así, la casa inicial de salud en una casa de muerte segura. Otro patricio espinaluno, el señor Alejandro Reyes, al contemplar la tragedia que se vivía, regaló una casa de bahareque y tapia pisada con pisos de tierra y techos de paja para poder aislar los virulentos en tanto que se dejaba la primera, dividida en dos secciones para atender los heridos de guerra y a los atacados de fiebre amarilla.

Esta obra inicial de asistencia pública se conservó durante muchos años en sus condiciones iniciales, manejada sin experiencia y organización y sin auxilios y asistencia médica especiales. Vino despues el padre Jiménez, párroco, que con una visión extraordinaria y secundado en forma eficiente por el reverendo Leopoldo Blanco, dieron el paso definitivo para convertir estas casonas en un núcleo Hospitalario con recursos y asistencia médica; durante todos estos años el Hospital, fue sostenido con los recaudos que se hacían semanalmente en las casas de los espinalunos. En 1939 llegaron a Espinal las hermanas de los pobres de San Pedro Claver para hacerse cargo del Hospital.

NOTA. Quien esta columna escribe, enfermó y tuvo que ser intervenido de urgencia en la clínica Medicádiz, donde, gracias al alto nivel ético, científico y profesional de los colegas que tuvieron a su cargo el manejo de la enfermedad, lograron con sus intervenciones recuperar la salud deteriorada. A la dedicación y calidad científica de los médicos se añadió la extraordinaria atención de enfermería con altos estándares de calidad y calidez. Próximamente se abrirá la nueva clínica Medicádiz.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. El Nuevo Día no responde por los puntos de vista que allí se expresen.