Eduardo Santa: Un notable tolimense

Nació al amanecer del siglo XX (1927) en el Líbano (Tolima), tierra de hermosos paisajes y abundante fertilidad; semillero de librepensadores de vocación política. Líbano siempre fue la tierra de sus querencias, al cruzar la frontera del siglo XXI, buscó su refugio en ella; como remanso de paz y amor, quería volver a sus raíces, como gran confirmación a sus escritos “La historia de una comunidad es como un árbol que no puede entenderse, ni existir en la mente de los hombres, si les faltan raíces”. Pero una necesaria atención médica, lo llevó a Bogotá, y allí en la madrugada del 2 de mayo, en la soledad impuesta en estos momentos, dejó su vida mortal.

Relax, aceptar nuestro mundo imperfecto

Es lo único que nos corresponde hacer, cuando nuestra cotidianidad se ve afectada, desde lo más elemental de nuestras costumbres diarias, hasta sentirnos ligados con un mundo de transformaciones sin precedente e incertidumbre, como el que actualmente vivimos por el Covid-19.

Suicidio de Óscar Fabián Mendoza

Ha suscitado toda clase de reacciones, en referencia al comentario de la Secretaria de Salud de Ibagué, Dra. Johana Aranda, al manifestar la incidencia de lo sucedido como “Ausencia de Dios”.

¿Dónde está la sabiduría, o quién la tiene?

Es la reacción natural que se asume, al enterarse de la posición ideológica que desde la mirada del Gobierno nacional, expresa la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez. Para entrar en el sentido de reflexión, recurro a la filosofía de quien se conoció popularmente como el genio de la gestión (Natsushita Konosulke – Japonés) su filosofía se basa en la idea, que la industria, negocios, etc, tienen el deber de satisfacer las necesidades de la sociedad, así se obtiene un “justo beneficio” como deber de justicia, obtenido de las prácticas y acciones apropiadas. Me preguntó -¿Es apropiado que se establezca el beneficio de una profesión, por el lucro económico que ella genere para quien la ejerce?.